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Mi fan fic de Final Fantasy

NotaPublicado: 25 May 2005, 23:24
por Ayko^chan18
Estoy escrbiendo un fan fic de Final Fantasy, un intento de novelizacion. Podria ponerlo aqui pero son 10 capitulos asi que prefiero que pincheis abajo (esta en fan fics) y los leais
:wink:
http://www.fanfiction.net/s/2261834/1/

NotaPublicado: 26 May 2005, 23:27
por RidliScot
de entrada, creo que hubiera quedado mucho mejor escrito en primera persona. si no, almenos deberías cuidarte de que el narrador hable en pasado, que el primer párrafo parece más una guía que una novela.

NotaPublicado: 02 Jul 2005, 22:37
por Ayko^chan18
Finalmente decidi seguir tu consejo e hice algunos grandes cambios, por lo que he cambiado la persona a primera :P Aunque debo decir que ha cambiado el enlace:
http://www.fanfiction.net/s/2261834/1/
(Parece el mismo pero si se da al anterior no sale)

NotaPublicado: 02 Jul 2005, 22:48
por Ayko^chan18
Perdon, ya me extrañaba que fuese identico el enlace ¬_¬ ------> www.fanfiction.net/s/2462815/1/

A resucitar cosas!!!

NotaPublicado: 24 Ago 2006, 23:00
por Ayko^chan18
Supongo que como siempre, tengo complejo de querer animar este foro (aunque en verdad está mucho mejor a la última vez que pasé por aqui) así que he pensado en publicar todo lo que tengo de la historia de Final Fantasy, que por suerte no publiqué aquí (solo pasé el enlace) porque en su día la sometí a una severa corrección (consejo XD: antes de publicar releed lo que acabais de escribir no sabeis la de fallos que se cometen cuando escribes rapido) y la modifiqué bastante.

Comentar varias cosas: la novelizacion es fiel al juego pero hay muchisimas variaciones, que notareis a lo largo de la historia y que de vez en cuando os comentaré. Como ya comenté en la pagina de fanfiction,lo bueno de novelizar Final Fantasy VIII es que tienes completa libertad para añadir cosas, sin llegar a modificar la historia que se narra, a causa de las cantidad de lagunas que tiene el juego.
Por último decir que si os gustaría seguir la continuación de la historia, id al enlace que deje,pero como digo, la publicaré aquí también.
Ah, si, algo más, sólo os recomiendo ir a la pagina pero para que también os paseis a leer la historia de un colega, la de Almas de Seeds, otra novela de Final Fantasy pero con otros personajes y muy bien narrado.

Ya sólo me queda dejaros los dos primeros capitulos

Sueños. Una palabra tan simple que parece poco pero que dice mucho. Una refleja que encierra sentimientos e ilusiones o a veces incluso miedos. A veces incluso puede cambiar la vida de uno...

CAPITULO UNO: DESPERTAR EN LA ENFERMERIA

Sueños. Imágenes que en un primer momento carecen de sentido van tomando forma en mi mente. Una chica, de cabellos largos y morena, vistiendo un sencillo vestido azul, que parece esperar a alguien en un campo verde cubierto también de flores. Y esa imagen dan paso a un violento y rápido combate cuerpo a cuerpo. Y por último sólo veo sangre
Podría decir que estaba soñando con una batalla pero el dolor de cabeza me recordó que era más real de lo que quisiera. Abrí los ojos y tuve que cerrarlos de nuevo, deslumbrado por la fuerte luz de unos focos sobre mi cabeza
-Al fin has despertado-una voz amable sonó a mi lado. La reconocí y me di cuenta de que estaba postrado en una de las camas de la enfermería y que la voz pertenecía a la doctora Kadowaki. Me incorporé
-¿Cómo estás?-me hace una buena pregunta a la cual no respondí de inmediato. Estaba confundido y tenía un terrible dolor de cabeza. Me miré a mi mismo y me sentí aún más confundido. Llevaba una ropa poco habitual, unos vaqueros azules y una camisa de tirantas ceñida. Y para más añadidura estaban hechas polvo
-Me duele la frente-me palpé el lugar mencionado (cubierto con una venda) lo que provocó que comenzase a ver con más nitidez las imágenes que se sucedían en mi mente. Aunque en ese instante sólo se me quedó una: el rostro perverso y de satisfacción de mi eterno rival, Seifer Almasy
-Te va a doler unos días...-a doctora se acercó más a mi. Cogió mi rostro por la barbilla para examinarme mejor y mientras lo hacía añadió-...no es grave pero te va a quedar una buena cicatriz- más imágenes, estocadas una y otra vez, apenas nos habíamos rozado un milímetro, los rasguños que llevábamos era de caer al suelo un instante pero no de haber sido heridos por el otro-mmm...pupilas normales...y algún que otro rasguño...creo que podrás irte en breve. Y deberías entrenar con más cuidado la próxima vez-
-Eso dígaselo a Seifer-
-Siempre estáis igual y un día de estos vais a acabar peor. Esta vez has tenido mucha suerte-
-Ya, pero no puedo pasarme la vida huyendo-
-Muy bien tú sabrás lo que haces, Squall-no estaba enfadada, simplemente resignada. Aquella buena mujer jamás la había visto enfadarse con nadie-tu instructora es Quistis Trepe ¿no?-
Asentí y me eché de nuevo. Estaba muy mareado y me dolía la cabeza horrores. En cierto modo, la doctora tenía razón, pues en aquella ocasión Seifer se había pasado. Recordé un poco mejor el combate...o mejor dicho como había acabado. Estaba igualado, y cuando estaba dispuesto a zanjar por las malas aquello él se adelantó usando magia negra...
-Volvemos a vernos Squall-giré mi cabeza buscando la procedencia de aquella voz. Tras el cristal que había a mi lado había una chica, inclinada. Sólo tuve tiempo de ver que llevaba el pelo corto y un vestido muy bonito, la verdad. Me pregunté quién diablos era aquella chica, que sólo trajo a mi mente el sueño de esa chica que esperaba a alguien. Además de ver claramente como Seifer me cruzaba la cara con su sable pistola, notar un dolor intenso en la frente y ver como chorreaba la sangre por la cara hasta caer al suelo. Décimas de segundos después me levanto del suelo (oyendo su risa malévola) y le devuelvo el golpe. Pero ¿y después? Debió ser el momento en que me desmayé, pero ¿quién me llevo hasta la enfermería?
-Quién me ha traído hasta aquí?-me había incorporado de nuevo y me dirigí a la doctora que había dejado de hablar por teléfono
-Shu os trajo a ti y a Seifer, tras veros en las afueras del jardín. Ella había salido hacia la ciudad y vio a Seifer sangrando y mirándote a ti, que estabas inconsciente en el suelo, sobre un charco de sangre-me extrañaba que Seifer fuera tan “amable” para llevarme allí
-¿Y entonces donde está Seifer?-las palabras salieron de mi boca inevitablemente
-Se fue tan pronto lo curé
La doctora Kadowaki salió de la habitación a la par de que entraba una chica uniformada de instructora. Era rubia, su pelo estaba recogido en un moño y su ojos azules se veían más grandes a través de sus gafas. Era Quistis Trepe, mi instructora
-¡Sabía que se trataba de ti o de Seifer!-lo que sabía yo es que iba a decir aquello. Aunque ¿qué esperaba? Seifer y yo éramos famosos en el jardín, no por ser buenos guerreros, ni porque éramos los estudiantes más rebeldes, que nunca llevábamos los uniformes y a veces nos saltábamos las normas, sino por nuestras eternas disputas y peleas.
Todavía no había salido de la enfermería y ya intuía que la pelea de horas antes ya la debía de conocer todo el mundo
-Anda vamos, la clase empieza dentro de poco-Me levante de la cama, ya menos mareado pero sintiendo aún punzadas en la frente, me calcé las botas y salí tras ella

NotaPublicado: 24 Ago 2006, 23:01
por Ayko^chan18
CAPITULO DOS: PREPARANDO EL EXAMEN

-¿En que piensas?-llevábamos un buen rato caminando a paso tranquilo por el pasillo y no medié palabra.
-En nada-Quistis habló a la par de mi y se echó a reír-¿qué te hace tanta gracia?-muchos compañeros me envidiaban por ser el ojo derecho de Quistis, me trataba de una forma más...especial que a otros compañeros. Siempre estaba pendiente de mi, hablaba más conmigo que con ningún otro...pero aunque para algunos aquello era el paraíso para mi no era más que un agobio. Yo era una persona solitaria y toda esa atención no me gustaba. Por ella solo sentía admiración, porque era una Seed excelente y una buena instructora. Lo que no me gustaba era que le encantaba meterse conmigo.
-Creo que empiezo a conocer a mi alumno
-¿Tú crees?
-Si no es así, ayúdame- y sin decir nada más se alejó apresurando el paso, adentrándose en el camino que atravesaba los jardincillos. Le encantaba observar el ir y venir de los alumnos que bien podían estar jugando a las cartas, apresurándose para ir a las clases, practicando un poco o repasando para los exámenes. Quistis se esperó a que la alcanzase y me dijo, tras examinarme de arriba abajo
-Squall estás a tiempo de ir a cambiarte de ropa si te das prisa. Te espero en el aula-olvidé que llevaba la ropa...poco adecuada para acudir a clase. Estaba sucia, polvorienta y en algunas zonas estaba rasgada. Y para rematar las botas estaban cubiertas de barro. Corrí rápidamente hacia los dormitorios, a través del pasillo de la derecha. La estructura del jardín es un tanto compleja: los dormitorios, la enfermería, el comedor...todas las instalaciones formaban un circulo cuyo centro era un gran cilindro acabado en punta, y en donde estaba el gran ascensor que unía la primera planta con las demás. Todas las instalaciones estaban unidas por una “red” de largos pasillos, que rodeaban el ascensor de forma circular.
Al llegar a mi dormitorio, entré y me encontré con algo que temía hace tiempo: tenía nuevo compañero de habitación. No quise ni preguntarme quién podía ser, sólo pude imaginarme que sería algún alumno del Jardín de Trabia. Muchos venían al nuestro para hacer las prácticas para el examen a Seed. Entre a mi cuarto y cogí mi traje favorito del ropero: pantalones negros a juego con la cazadora y una camisa blanca de tirantas. Me cambié lo más rápidamente posible, me calcé otras botas que tenía y corrí hacia el ascensor para subir a la segunda planta. Al llegar noté que Quistis estaba en la puerta esperándome. Me dejó entrar primero y poco después pasó ella. Al verla, todos los alumnos se levantaron de sus asientos
-Buenos días-Quistis se dirigió con paso elegante hasta su mesa
-Buenos días instructora-todos se sentaron a la vez que yo me dirigí a los últimos asientos, al final de la clase. Entonces noté que me miraban mientras lo hacía. No quise buscar quién era porque lo sabía perfectamente. Cerca mía había un chico sentado de forma desgarbada, de cabellos rubios, vistiendo una camisa azul oscura, unos pantalones negros y una gabardina blanca: Seifer.
-Has tenido suerte de salir mejor parado-me susurró en cuanto me senté. Lo miré de reojo y me alegré de que una cicatriz surcará la parte derecha de su rostro. Al menos me sentí satisfecho con no verle ileso
Quistis se mantuvo de pie frente la mesa. Hoy la clase no sería muy extensa, esa misma tarde era el examen para llegar a Seed...
-Quiero recordaros que esta tarde es el examen para los aspirantes a Seed. Los que no se presentan o hayan suspendido el examen teórico deberán quedarse en el aula estudiando. A las 16:00 horas os reuniréis en el vestíbulo para asignar los grupos. Será el comienzo del examen. Hasta entonces os recomiendo que entrenéis a conciencia si queréis aprobar. Otra cosa....¡Seifer!-el chico levanta la mirada hacia Quistis-deberías entrenar con más cuidado, no tienes por que herir a tus compañeros-como toda respuesta Seifer dio un golpe en la mesa con la mano. Le encantaba llamar la atención. Quistis da por terminada la clase mientras que yo me distraigo un poco con el ordenador portátil. Necesitaba extraer mis Guardianes de la Fuerza, Quetzal y Shiva. Los solicité y los extraje de inmediato, poniendo la mano sobre una superficie plana que había junto al teclado. Segundos después una luz, primero verde y luego azul envolvieron mi mano confirmando así la absorción de ambos guardianes y su acoplamiento en mi mente o “enlace”
-Squall ven aquí un momento-levanté la vista y me di cuenta que todo el mundo se había ido y que quienes quedaban estaban hablando ahora con Quistis (tras ella llamarme). Me levanté y me acerque a ella.
-¿Has ido ya a la Caverna de las Llamas? Sabes que es materia obligatoria para el examen-claro que hubiera ido si Seifer esa misma mañana no me hubiera cortado el paso cuando salí del jardín...

<<<Apenas llevaba cinco minutos andando cuando de la nada salió el sable-pistola de Seifer y se clavó en el suelo a escasos centímetros de mi pies. Recorrí con mi vista desde la hoja hasta el puño, donde estaba puesta la mano de su dueño
-¿Dónde vas?
-A donde no te importa
-Sí que me importa...o tal vez te interesaría comprobarlo de la forma en la que a ti te encanta-....>>>

Era una conversación estúpida, propia de nosotros. Siempre andaba buscando una forma de que peleara con él...o entrenar. Aunque la verdad que Seifer era más inteligente de lo que solía aparentar
-¿Tienes algo que decirme?-me preguntó Quistis al ver que no contestaba
-No he ido aún
-Está bien, entonces te acompañaré a que vayamos ahora. Te espero dentro de una hora y media en el pórtico-asentí y salí tras ella. Al menos me daría tiempo a pasarme por la cafetería para desayunar o prepararme para el combate. Sin embargo todo eso lo haría con poco tiempo porque al salir del aula tropecé con la que sería una buena amiga en adelante.
-¡¡LLEGO TARDEEEEEEE!!!- mejor dicho chocó ella conmigo
-........¿Estás bien?-era una chica de pelo castaño y corto que llevaba el uniforme del jardín aunque parecía ser la primera vez que iba por allí.
-¡Aupa! Estoy entera jejejeje. Oye ¿vienes de aquel aula?
-Sí, ya han terminado las clases
-¿Ya han terminado? Jo, la culpa de que llegue tarde es de este jardín tan grande-pensé que seguro que era nueva y que seguro que venía de Trabia-¡tengo una idea! ¿me harías el favor de ayudarme y enseñarme el jardín?-estuve tentado a decirle que no, que tenía mejores cosas que hacer, pero aquella carita inocente me llevó a hacer lo contrario
-De acuerdo. Lo primero de todo, tomaremos el ascensor y bajaremos abajo. En el vestíbulo hay una panel de información que nos ayudará mucho-bajamos y caminamos al centro del vestíbulo, donde estaba dicho panel. En él, había un plano del jardín y a medida que ibas pulsando sobre cada icono te salía otra pantalla que te mostraba una imagen del lugar y daba una pequeña información sobre éste.
-Bien empecemos con lo más básico e importante, los dormitorios, el lugar donde los alumnos van a descansar, a estudiar si no les gusta la biblioteca o cualquier otra actividad. Luego está la zona de entrenamiento. Allí hay monstruos de verdad por lo que no se puede ir a bromear.
-Oh, vaya
-Es uno de los pocos lugares que no se cierran durante la noche. La biblioteca, como te he dicho, te sirve además de estudiar, para buscar libros...etc. El garaje es el lugar donde se guardan los vehículos de transporte del jardín. Otro lugar importante es la enfermería donde acudimos cuando estamos heridos o nos sentimos mal. Te atenderá la Doctora Kadowaki. Del patio te resultará interesante saber que allí encontrarás la lavandería, por si quieres llevar ropa sucia o quieres que te arreglen alguna prenda. A la cafetería puedes ir para comer o para charlar con tus compañeros. Hacen buenos bocatas pero hay una gran competencia para conseguirlos. Bueno, de esta primera planta creo que sabes lo esencial. Imagino que ya sabrás que en la segunda planta están las aulas además de otras instalaciones. En la tercera planta está el despacho del director...
-¡Una preguntita!¿Cómo se llama el director?
-Cid Kramer. Sólo pueden subir los que tienen un permiso especial
-Ajá
-Y esto es todo. Creo que te bastará para no perderte más. Si tienes alguna duda siempre puedes volver aquí
-¡Muchas gracias! Oye tú tienes el examen de aspirante a Seed esta tarde ¿no?
-Sí claro
-Yo también. Hice el entrenamiento en mi antiguo jardín y he venido aquí para examinarme. Bueno, me voy, ¡mucha suerte en el examen!-la chica se marchó por uno de los pasillos y yo aceleré el paso para ir a la cafetería. Tenía sólo una hora para desayunar e ir a por Revolver, mi sable pistola. Compré un bocata que casi me tuve que tomar durante el trayecto desde la cafeteria a los dormitorios, por lo que tardé en la cola de la cafeteria. Y cuando llegué al pórtico Quistis ya llevaba un buen rato esperando, no obstante no me recriminó nada
-Venga vamos, la Caverna de las Llamas está cerca

CONTINUARÁ

NotaPublicado: 02 Oct 2006, 23:21
por Ayko^chan18
Bueno, mañana dejaré el cuarto de esta historia pero me gustaría conocer opiniones del personal, si os gusta la historia o no :P




CAPITULO TRES: LA CAVERNA DE LAS LLAMAS

Pronto estábamos caminando por el mundo exterior, a través de la carretera que unía el jardín con la ciudad. Todo lo que nos rodeaba eran extensos prados, sin apenas bosques de árboles que la cubrieran, de manera que podíamos ver los monstruos que nos acechaban. Podía disfrutar del olor de la hierba fresca y el sonido de los pájaros al volar o al cantar. Tras unos cuantos metros recorridos vimos manchas de sangre que teñían la hierba. Ninguno de los dos dijimos nada pero Quistis miró mi cicatriz (me quite la venda en la habitación antes de salir) pero sabía que allí había transcurrido mi combate con Seifer.
Anduve un buen trecho antes de enfrentarme a él. Las manchas del suelo me volvieron a trasladar al sueño, lo que me enojó y confundió mucho. Normalmente esos sueños no me solían alterar más de la cuenta...pero ¿realmente aquella mañana iba a la Caverna de las Llamas? ¿o salí tan temprano a causa del sueño? Bueno, eso explicaría porque llevaba una ropa cualquiera. Para ocasiones como aquella me gustaba más el conjunto de cazadora y pantalones negros, eran más cómodos.
Aquel paisaje, que podía tomarse de paradisíaco tenía el defecto de estar plagados de monstruos que solían atacar a todo aquello que se moviese, a menos que fueras por el camino de asfalto. Sin embargo nosotros estábamos obligados a abandonar el camino para ir a la caverna. En apenas unos segundos nos fueron a recibir dos enormes Mosquitos. Esos animalejos sólo eran útiles para los aspirantes a Seeds que hubieran comenzado su aprendizaje, normalmente niños, pues una de las primeras cosas que se aprendían era extraer magias (exactamente su esencia) para aprenderlas. Los Mosquitos albergan hechizos simples como Piro y Electro, hechizos que tanto Quistis como yo teníamos más que aprendidos, por lo que a nosotros simplemente nos molestaban
Con dos golpes de Revolver acababa con ellos, a veces con una sola tajada era suficiente. Y en ese momento con la compañía de Quistis no tardamos nada en acabar con aquellos dos mosquitos ni con los cinco siguientes. Me pareció tan poco que me dirigí a entrar al bosquecillo que separaba el Jardín de Balamb y la entrada a la caverna.
-¿Vas a cruzarlo?-asentí y continué caminando. Apenas di dos pasos dentro del bosque cuando un Grat lanzó uno de sus tentáculos hacía mi. En décimas de segundos saqué a Revolver y corté ese tentáculo. Sin embargo ese combate sólo acababa de empezar, pues nos rodearon unos seis Grat. A pesar de la ventaja numérica nos bastamos de hechizos Piro para acabar con todos ellos en poco tiempo y algunos golpes de nuestras respectivas armas. Durante el trayecto en este bosque sólo nos volvió a molestar algunos Alagar y algún Grat que se había salvado antes de la hoguera. Al salir estaba enfrente de la entrada de la Caverna de las Llamas. Dos profesores del jardín la custodiaban
-Vas a enfrentarte a un guardián de bajo nivel. Deberás ir acompañado de un Seed
-De acuerdo. Estudiante numero 41269 Squall Leonheart
-Instructora numero 14 Quistis Trepe. Ayudaré en todo lo que pueda
-Debes elegir un tiempo límite para realizar esta prueba-me lo pensé un poco. Conocía muchos casos en los que los alumnos habían fracasado por elegir un periodo de tiempo demasiado corto y otros que no conseguían una buena calificación por dedicarle demasiado tiempo.
-Elijo veinte minutos-tras mis palabras los dos profesores nos dejaron pasar al interior de la caverna.
De la Caverna de las Llamas había oído muchas cosas sobre cómo era, que había y demás...pero me sorprendí al ver su aspecto.
Era como entrar a un volcán; todo era piedra de color rojo y había pequeñas lagunas de magma hirviente, que burbujeaba suavemente. El aire que se respiraba era espeso, tal vez por el vapor que emanaba de estas lagunas. Al principio caminábamos con cierta tranquilidad pero no aminorábamos el paso en ningún momento
-Se te ve tranquilo y seguro de ti mismo. Muchos otros alumnos entran aquí muy nerviosos...¿será por mis encantos?-otras de sus bromas de mal gusto. Lo primero que pensé fue “menuda instructora” y luego se me ocurrió que tal vez fuese alguna de sus bromas...-¡Era broma hombre, era para que te relajaras!-me dijo al ver la cara que había puesto de “esta tía es una creída o una obscena”. Para relajarme...estaba muy tranquilo y muy relajado, aquello no era para sentir una excesiva presión. Sólo era una prueba más antes del examen. Caminaba algo más adelantado que ella, cuando me gritó
-¡¡Cuidado Squall!!-había notado un chapoteo a mis espaldas y efectivamente al volverme me topé con una enorme bola de fuego con una enorme sonrisa maquiavélica. Si no me fallaba la memoria, tenía ante mi un Boom. Y segundos después apareció un Mordélago. Cualquier otro alumno que no hubiera entrenado bastante, habría pensado que era perfecto pues el Mordélago es un monstruo al que se le pueden extrae magia Hielo, que no sólo le serviría para despachar a todos los Boom con rapidez sino en el combate con ese guardián de bajo nivel, que no era otro que Ifrit, cuyo elemento afín era el fuego.
Restaban diecisiete minutos al llegar al final de la cueva. El camino finalizaba en una enorme oquedad de gran profundidad, rodeada por completo de magma, provocando así un aumento de la temperatura.
Me acerqué al hueco no sin antes deshacerme de la chaqueta, que la dejé en un lado entre unas piedras, para evitar que entrase en contacto con la refriega del combate.
-Es sorprendente lo fuertes que sois tú y Seifer. A pesar de....
-No sigas porque sé lo que vas a decir. Ese tipo y yo no tenemos nada en común salvo nuestras armas....-dejé el fin de la frase en el aire. Claro que había algo más en común con él: las ansias de combate, de luchar y pelear hasta conseguir la victoria. Sólo que lo demostrábamos de forma opuesta. Sintiéndome ya más fresco y preparado para el combate me acerqué más al hueco. El suelo comenzó a temblar haciendo que me retirase para no caer. Una enorme figura salió de allí y se posó a escasos metros de nosotros. Mi primera impresión fue que me hallaba frente a un enorme león erguido, que mediría como unos diez metros de alto, por su rostro y por su melena que parecía estar hecha de llamas. Sin embargo tenía grandes diferencias: de su cabeza le salían dos enormes cuernos negros y que me recordaban a la forma de la guadaña; en una de sus orejas colgaban dos aros dorados al igual que los dos grandes brazaletes que tenía en sus muñecas. Sus brazos eran musculosos tanto o más que su torso, que recordaba al de un ser humano. Sus manos también recordaba a las de un ser humano, solo que algo más grandes y terminadas en garras, que exactamente igual ocurría con sus pies. Todo él era de un color marrón oscuro con pelos anaranjados en zonas concretas, como en los codos o en los muslos.
-¿Quién ha osado despertarme de mi sueño?-dijo con voz ronca y potente, que hizo temblar toda la cueva.
-He sido yo, aspirante a Seed Squall Leonheart
-¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¿Tú, insignificante humano?-asentí con total seguridad sacando a Revolver y Quistis su látigo. Nos quedarían unos quince minutos para vencer a Ifrit y salir de allí por lo que di todo lo que pude. Antes de empezar me había preparado para aquél combate: potencié mis ataques, basándolos principalmente en el elemento Hielo para hacerle más daño; hice los enlaces pertinentes para ser lo más invulnerable posible a los ataques de Ifrit, los ataques de elemento fuego y para fortalecer mi físico. Tenía que estar al cien por cien para acabar lo más rápido posible
Ifrit, al ver que lo recibíamos con las armas se lanzó al ataque con sus zarpas preparadas para despedazarnos. De un gran salto hacia la izquierda y Quistis hacia la derecha lo esquivamos. Mientras Quistis lanzaba un ataque físico yo me concentré para lanzarle un hechizo Hielo. Con ese mismo ritmo de combate, uno lanzando hechizos y otro atacando físicamente vencimos en poco tiempo.
-No os he valorado lo suficiente. Sois unos guerreros de gran calidad y con una aliada especial como es Shiva, si no me equivoco. A partir de ahora lucharé de vuestro lado-
Ifrit se desmaterializó convirtiéndose en un haz de energía luminosa roja. Extendí mi mano haciendo la misma concentración que cuando se extrae una magia, y el haz de energía penetró en mi cuerpo a través de la mano. Sentí como se acoplaba en mi mente y como su energía inundaba mi cuerpo.
Deshicimos el camino hecho hasta llegar al Jardín de Balamb. En el pórtico...
-Has estado muy bien-me felicitó Quistis-ahora deberías comer y prepararte para el examen de estar tarde. Te recuerdo que a las cuatro debes estar en el vestíbulo...ah y lleva puesto el uniforme de estudiante. Es obligatorio llevarlo en el examen si no quieres que te bajen nota por indisciplina
-Tranquila...
-Nos vemos esta tarde-la vi alejarse y más tarde seguí sus pasos. No me hacía gracia tener que llevar el uniforme pero esta vez estaba obligado. Pensé que así podía llevar toda mi ropa a la lavandería, la que me había puesto por la mañana y la que llevaba ahora, que estaba sucia y olía a humo. Fui a los dormitorios, me cambié de ropa, metí la sucia en una gran bolsa y me fui a la lavandería, que estaba en un edificio al final del patio. Después me fui a la cafetería a almorzar y a descansar un poco mientras observaba a los demás alumnos...

NotaPublicado: 03 Dic 2006, 21:43
por Ayko^chan18
CAPITULO CUATRO: EXAMEN EN DOLLET

Me quedaba casi una hora para prepararme a fondo y concentrarme. Qué me esperaba...todavía no lo sabía con exactitud, pero sabía que mis enemigos no iban a ser simples monstruos a los que poder descuartizarlos sin remordimientos. Matar a un ser humano no era lo mismo que matar a un monstruo, el ser humano era alguien que gritaba al ser herido, que dejaba a sus seres queridos cuando se iba a hacer la guerra, que podía tener una vida o un futuro brillantes...o a saber que mil y una historias podía tener una persona. Un Seed sin embargo estaba entrenado para no pensar en nada de eso cuando tenía frente a sí un soldado enemigo. En una batalla eras tú o ellos, era ley de supervivencia. Tenías que acabar con ellos antes de que ellos acabasen contigo. Y fue algo que tuve en mente en todo momento. Pasé la hora echado sobre mi cama repasando mentalmente todo lo aprendido hasta ahora. Los conocimientos de un estudiante y aspirante a Seed eran muy amplios, iban desde conocimientos históricos-geográficos hasta completos estudios sobre magia negra y blanca y su uso o sobre los guardianes. Aunque lo más importante era conocer las facultades y las limitaciones de uno mismo
Salí de mi habitación rumbo al vestíbulo. Con un poco de suerte volvería a aquella zona para ir a un dormitorio individual al anochecer. En el vestíbulo estaba Quistis junto a algunos alumnos más, preparada para organizar los grupos.
-¡Hola Squall! Has llegado a tiempo para conocer tu grupo. Es el B y tus compañeros son...Zell Dintch...-no le di tiempo a que me dijese mis otros compañeros de grupo porque ya el primero me sacaba de quicio
-¿No puedo cambiarme de grupo?
-No, ¿por qué? Zell es majo
-Es un pesado-contesté con brusquedad. Zell me caía especialmente mal por tener un carácter completamente opuesto al mío: alegre, divertido, el centro de atención de todo y muy hiperactivo. Y lo que más me reventaba: que era un bromista y un payaso. Para una persona tan retraída como era yo, pasar dos horas seguidas con un tipo así era un suplicio. Y a mi pesar, su cualidades como guerrero no servían para hacerme olvidar que es un pesado. Era un excelente luchador de artes marciales especializado en todas ellas, lo que le hacía un temible luchador en un combate cuerpo a cuerpo sin armas. Todos los Seeds aprendían una base de artes marciales, casi siempre kárate o taek-wondo y luego estaban los que, como Zell, se especializaban y aprendían todas las artes marciales posibles
Algo por lo que era muy conocido en el jardín, además de su sobrenatural fuerza, es por sus anécdotas en la cafetería, pues siempre se quedaba sin bocata.
-Pues lo siento Squall tendrás que ir con él. ¡Zell! Tu grupo es el B...-a cinco metros detrás nuestra, había un chico rubio, de pelo encrespado y un tatuaje en el lado izquierdo de la cara, estaba luchando contra el aire. Al oír la llamada de Quistis lanzó un último golpe a su rival imaginario y aterrizó a mi lado tras dar dos piruetas hacia atrás
-Somos compañeros ¿no? Chócala-me extendió la mano con intención de que se la estrechase. Estaba demasiado molesto como para hacer caso de sus tonterías-Tú y Seifer no os lleváis muy bien ¿verdad?
-Eso no te importa-dijimos a coro Quistis y yo provocando que me sintiese más molesto aún. Zell parecía no ver más allá de sus narices y continuó con el tema
-Os pasáis el día peleándoos, como esta mañana
-Estábamos entrenando-me pregunté si estaba diciendo la verdad o no quería admitirla. De la manera con la que me provocó diría que sí peleábamos...
-Bueno serás el único que lo ve así
-Ya que estáis hablando de él...os anunció que será vuestro jefe de equipo. Seifer....-el chico se acercó acompañado de sus súbditos, Viento y Trueno-tú serás el jefe de equipo del grupo B
-Muy bien, primera regla de equipo: ser jefe de equipo significa no cruzarse en mi camino. Si la obedecéis no tendréis problemas-Viento y Trueno siempre iban acompañando a Seifer. Trueno era un chico alto, fornido y moreno pero a pesar de su aspecto temible era bastante tonto y torpe y Viento era una chica bajita, el pelo grisáceo y un parche en un ojo, una chica poco habladora y algo masculina. Los más raros del jardín y perfectos secuaces para Seifer
-Mucha suerte a todos
-Instructora, no me desee buena suerte. Eso es para mediocres
-Buena suerte-tuve que contener la risa porque ahora le tomaba el pelo a Seifer aunque el gesto y las palabras siguientes de él no me hicieron ninguna gracia
-Agregad a la instructora a la lista- “¿de qué lista habla” pensé mirando a Seifer que se dirigía a Viento y Trueno. A veces Seifer me dejaba asombrado con algunas cosas de su forma de ser y aquella era una de ellas
-¿Estos son los últimos?-una voz masculina y amable me sacó de mis pensamientos en esos momentos. Se puso al lado de Quistis un hombre de media estatura, entrado en carnes y en años, con unas gafas de ver redondas que, al igual que Quistis, agrandaban sus amables ojos azules. El director del Jardín de Balamb, Cid Kramer
-Si
-¿Estáis nervioso?-nadie contestó, todos lo mirábamos atentos, en posición de firmes-Quiero desearos mucha suerte en el examen. Si lo aprobáis os convertiréis en Seed, el orgullo de este jardín. Iréis acompañados de un grupo de ellos, así os sentiréis más seguros. Quiero que deis lo mejor de vosotros en este examen, demostrad todo lo que habéis aprendido aquí y que os merecéis ser un Seed
-Señor, el último coche ya está listo para partir-informó un profesor que llegó
-De acuerdo. Os deseo mucha suerte de nuevo. Podéis ir al garaje donde os espera un vehículo que os llevará a Balamb-nos fuimos retirando en silencio con una leve inclinación de cabeza en dirección al garaje. Allí montamos en uno de los coches del jardín y salimos hacia Balamb. La ciudad de Balamb, era conocida por su turismo. Era una ciudad costera, con un puerto en condiciones de recibir barcos extranjeros, un lujoso hotel de cinco estrellas pero sobre todo tiene una estación de tren que era una de las más preparadas de todo el mundo y una de las más grandes. Lo que más le atraía a la gente de Balamb era el que estaban cerca del jardín donde formaban los Seeds, uno de los tres jardines de todo el mundo
El trayecto en el coche, como esperaba, no fue tranquilo ni mucho menos
-Squall enséñame tu sable
-......-no me apetecía nada sacar a Revolver así que lo ignoré y seguí con la mirada pérdida
-Venga, ¿qué te cuesta?-dijo casi levantándose del asiento
-......
-......-dejó de insistir, se sentó de nuevo, decepcionado aunque no se cortó en espetarme-ya me he dado cuenta de lo mezquino que eres-tras ver que yo no podía ser su distracción, y como estaba aburrido se puso en pie, con increíble equilibrio, y se puso a luchar de nuevo con el hombre invisible. Seifer también debía estar aburrido por lo que se puso a meterse con él.
-¿Qué? ¿Espantas moscas?-le dijo riéndose a carcajadas
-¿¡QUÉ!? ¡¡Repite eso si eres capaz!!-Zell dejó de moverse para encararse a Seifer, el cual se reía a su costa
-¡Gallina!-le espetó Seifer sin dejar de reírse “Zell no te enteras de que Seifer le encanta pincharte porque te enfadas con facilidad. Ahora no te dejará en paz”
-¡Basta!-pidió Quistis pacientemente. Zell se dejó caer en el sillón malhumorado. Reinó un total silencio hasta llegar al puerto de Balamb. La ciudad estaba bastante tranquila a esa hora. El vehículo pasó delante del hotel y llegó al puerto, donde una embarcación nos esperaba. Fui el primero en salir del vehículo. Observé la embarcación de donde salió un hombre diciéndonos
-¡Rápido que sois los últimos!-estaba a pocos pasos del comienzo de un trabajo muy serio, casi equiparable al de un verdadero Seed. Y sentí que estaba preparado para hacerlo
-¿Tienes miedo? Ya no puedes echarte atrás-noté el aliento y la voz cínica de Seifer cerca de mi oído derecho. Prefería ignorar su comentario, como solía hacer-No me defraudes-dijo antes de ser el primero en embarcar. Yo embarqué el último, detrás de Zell y Quistis. Dentro nos sentaron en una pequeña sala formada por dos sofás a los extremos, una mesa de madera en medio y al fondo del todo una enorme pantalla, que en ese momento estaba apagada. Poco después entro una chica de edad similar a nosotros: era Shu. Entonces recordé lo que me dijo la doctora Kadowaki esa misma mañana. Tenía que hablar con ella en cuanto pudiese y agradecérselo
-Buenas tardes-saludó la chica poniéndose delante de la pantalla-¿Seifer?-preguntó con fingida sorpresa-¿Cuántas veces has hecho este examen?-
-Me gustan los exámenes- respondió él con desfachatez, sentado con los pies apoyados en la mesa. La pantalla se activó y apareció el símbolo del jardín. La imagen iba cambiando a medida que Shu explicaba
- Pasaré a explicaros vuestra misión en Dollet. Hace algunos días que han sido invadidos por el ejército de Galbadia-la pantalla cambió a otra imagen mientras Shu explicaba-pero fueron derrotados y los soldados que han sobrevivido se han ido a las montañas para rehacerse y volver a atacar. Pero nos han solicitado el envío de Seeds para que les ayudemos. A cada uno de los grupos se os asignará una zona determinada y ayudaréis a los Seeds en todo momento
-Vaya, sólo tenemos que recoger las migas que van dejando los Seeds-dijo Seifer en un murmullo
-¡Qué responsabilidad!-miré a Zell preguntándome si aquel tono era serio o irónico...por lo payaso que era a veces podría decir que hablaba en serio
-Eso es todo-dijo Shu a la vez que la pantalla se apagaba. Antes de que se marchase...
-Shu, quería agradecerte lo de esta mañana
-¡Ah! No pasa nada, eso sí la próxima vez ten un poco de más cuidado al luchar con Seifer. Si llego un poco más tarde...no quiero ni pensar en las consecuencias. En fin, tengo que prepararme. ¡Mucha suerte a todos!-dijo esto último a los tres.
Estábamos llegando y empecé a prepararme a conciencia. Preparé mis tres guardianes, para fortalecerme y a Revolver la puse a punto.
-Squall-levanté mi mirada y la dirigí a Seifer, intentando aparentar frialdad porque me sorprendía un poco que me dirigiese la palabra con esa tranquilidad. Con la cicatriz que le dejé debía de estar muy enojado
-¿Qué quieres?
-Sal fuera y dime lo que ves
-¿Por qué no vas tú?-tuve ganas de rematar la faena, tenía mi sable-pistola en la mano
-Obedece a tu jefe
-........Esta bien-respondí con fingida conformidad, me levanté y salí. No tenía ganas de discutir, era inútil y en aquel reducido espacio, y con Quistis de por medio no iba a conseguir nada. Abrí la trampilla que daba al exterior. Al salir pude ver en el horizonte una ciudad, que debía ser Dollet....la situación no era precisamente buena

NotaPublicado: 17 Dic 2006, 02:35
por Naruto_uzumaki_993
weno a mi m encantan los fan-fics y keria saber si se podria bajar todos los capitulos n un solo archivo word pa asi poder leerlo sin conektarme.
muxas gracias x adelantao :)

NotaPublicado: 17 Dic 2006, 16:11
por Ayko^chan18
Me temo que no, que no se pueden descargar en un solo archivo.Sí que puedes hacer algo, ir copiando aquellas historias que te gustan en archivos tuyos de word.De esta manera podras leerlas todas cuando te plazca sin necesidad de conectar.

Aprovecho de paso este momento para publicar el capitulo cinco de la historia

CAPITULO CINCO: EL ASALTO A LA CIUDAD

Una inmensa masa de humo cubría la ciudad y ocultaba las explosiones fruto de la guerra que se estaba desarrollando. Todo esto irrumpía el juego de luz y colores del atardecer. Disfrute de las vistas (aunque no eran muy agradables) hasta que el barco empezó a ganar velocidad y la muralla que protegía la ciudad se iba acercando a la misma velocidad, entré de nuevo al barco. No entendía la razón de que venía aquella velocidad cuando el piloto hizo estampar el barco contra la muralla, derrumbándola y aterrizando en las orillas de la playa, junto al resto de embarcaciones. Cogí a Revolver y salí fuera detrás de Seifer y Zell. Quistis salió la última, dándonos unos aparatitos, que ya me eran familiares porque en el aprendizaje que nos daban nos iniciaban en su uso. Lo llamaban comúnmente “comunicadores”. Eran similares a relojes digitales (daban la fecha y la hora) pero con muchísimas diferencias: tenían un tamaño mayor del normal. La pantalla medía cinco centímetros de largo por seis de ancho y a su alrededor había una serie de botones, de los cuales muchos, aún desconocía la función. Sin embargo conocía la función general de aquel aparato. Se trataba de un comunicador, como una especie de teléfono móvil, que recibía y daba “llamadas”, y además de tener esas funciones, daba la hora y fecha actual, daba información sobre el rango Seed que tenía cada uno y disponía de memoria suficiente para guardar información sobre las misiones. Servía además para guardar, registrar y sacar información sobre los guardianes, especialmente si acababan de ser conseguidos. Como de momento no éramos Seed la única función de aquel aparatito podía ser la que decían las malas lenguas: grabar todas las conversaciones de los dueños de los relojes, una gran utilidad en este examen
-Aquí tenéis. Al grupo B se le ha asignado la Plaza, tendréis que permanecer allí apoyando a las fuerzas de Dollet, dejando limpia la zona. Y una última cosa, la orden de retirada debe ser acatada estrictamente-
Asentimos y marchamos entre el fuego abierto de las armas tanto de un bando como de otro. Subimos las escaleras que había cerca y que daban acceso a la ciudad, cuando nos dieron la bienvenida el primer grupo de soldados de Galbadia, vestidos de azul. Soldados rasos, pensé.
-¿Son los Seeds?-preguntó uno de ellos a sus compañeros. Eran cuatro
-Sí, son estudiantes, me parece-contestó un segundo
-¿Estos niña...?-Seifer no les dejó terminar la conversación, atacó al último que habló hiriéndole en un brazo, haciendo que dejase caer su arma, un sable normal y corriente.
-¡Agh!
-¡Vamos al ataque!-exclamó Seifer metido en su papel de líder. Lancé un hechizo Electro dejando KO al primero de los soldados, Zell se bastó con una serie de golpes con los puños para que el soldado cayese inconsciente al suelo y Seifer se encargó de acabar con el que había herido y con el que quedaba. Inmediatamente después corrimos siguiendo el camino para intentar llegar a la plaza. No sentí piedad ninguna cuando vi a esos pobres soldados en el suelo, sangrando o en estado de shock...o incluso muertos. Mi adrenalina estaba disparada y mi instinto de supervivencia cegaban cualquier otro sentimiento. Apenas anduvimos algunos metros cuando de nuevo nos cortaron el paso otros cinco soldados. Éstos estuvieron más atentos que los anteriores, no perdieron el tiempo en intercambiar palabras y decidieron atacarnos directamente. Y a pesar de ello acabaron igual que sus compañeros, mordiendo el polvo tras ser atravesados por dos palmos de nuestros aceros y apaleados por los puños de Zell. Nuestro paso por la ciudad de Dollet hasta llegar a la plaza podría ser equiparable al paso de un huracán. Aquellos soldados que se cruzaban con nosotros acababan bastante mal en manos de Zell y nuestros sables-pistolas. Estaba tan excitado como Seifer. Recordé las palabras de Quistis en la Caverna de las Llamas. Tal vez tenía razón y Seifer y yo no éramos tan distintos, nos excitaba la batalla por igual y no teníamos miramientos para acabar con el enemigo. Eran las consecuencias de “entrenar” tanto con él, que acababa amando la lucha tanto como Seifer.
Todo iba de maravilla hasta llegar a la plaza donde apenas encontramos unos pocos soldados. Poco después eran cadáveres que el perro se quedó oliéndolos
-Parece que ya no hay más soldados. Tendremos que esperar aquí a que vengan. Odio esa palabra-Seifer permaneció quieto en un lugar cerca de la fuente, Zell comenzó a danzar de un lado a otro con las manos metidas en los bolsillos traseros y yo simplemente me dediqué a observarlos. Claro que, tuve que dedicarme a mirar a otras cosas porque la espera se fue alargando. Para empezar la vista de los cadáveres ya me empezó a resultar desagradable, los paseos de Zell me estaban poniendo muy nervioso al igual que el movimiento inquieto del pie de Seifer que apoyaba el sable en el hombro. Miré el reloj. Habían transcurrido treinta y cinco minutos y allí sólo llegaban más sonidos de armas de fuego de la batalla que se estaba desarrollando.
-Si que tardan...-comenté por decir algo y romper aquel silencio que duraba demasiado. Lo único que conseguí fue que Seifer diera dos mandobles al aire muy enfadado y gruñendo
-¿Dónde estan esos malditos soldados? ¡Quiero luchar, quiero que vengan para despachar unos cuantos de esos cerdos!-l perro pareció alterarse con sus gritos y le ladró-¡Calla!-sin embargo me percaté que no solo ladraba a Seifer. Oí de fondo pasos que parecían venir hacia allí
-¡Escondámonos!-ordenó Seifer, cosa que me sorprendió hasta que me di cuenta de que fue lo más sensato que había hecho hasta ahora. Se trataba de un grupo numeroso de soldados que caminaban de forma sigilosa, como si acabasen de huir de esa forma del campo de batalla. Tomaron un camino que teníamos cerca y que dirigía a los exteriores de la ciudad. Salimos de nuestros escondites tras ver desaparecer al último soldado. Zell y yo nos miramos desconcertados
-¿A dónde lleva ese camino?-los dos seguimos con la mirada el camino en sentido ascendente hasta llegar a la cima de la montaña, sobre la que se alzaba una estructura que parecía ser una especie de torre. Después me volví a mirar a Seifer....el cual tenía la satisfacción dibujada en su cara y pude intuir lo que venía después
-Sólo hay una forma de averiguarlo: siguiéndoles-apenas esperó a nuestras observaciones, se encaminaba hacia la senda que habían tomado
-¡Espera Seifer no podemos movernos de aquí!
-¿Prefieres quedarte aquí aburrido?......¿Me vas a desobedecer?-Seifer se acercó a Zell y lo cogió por el cuello de la chaqueta
-¡Squall!-ahora me miraban a mi los dos. Medité unos segundos qué decir: si decía que no Seifer podía empezar a pelearse conmigo o también con Zell o como mínimo se pasaría el rato rumiando cosas. Lo sentí por Zell pero...
-.....Haré lo que mande el jefe-sabía que nos estábamos arriesgando a que nos suspendiera...sin embargo, Seifer era el jefe de equipo, nosotros obedecíamos sus órdenes. Si teníamos problemas (que los tuvimos) las culpas iban para él
-¡JA! ¡Así me gusta, obedeciendo el jefe! Veo que ya estás aprendiendo a no ser un cobarde...
-Contigo he aprendido mucho...sobretodo a jugar sucio-miré con desafío a Seifer el cual me tenía ahora a mi cogido por el cuello de la chaqueta
-¿Qué pasa? ¿Ahora sois coleguitas o qué? Se ve a legua que sois de la misma calaña-Zell estaba de brazos cruzados, visiblemente enfadado. Comprendí que se sintiese fuera de lugar y más siendo de un carácter tan distinto a mi y a Seifer.
-¡Calla y vámonos! ¿o prefieres quedarte aquí sólo?
-...-esta vez no respondió. Sabiendo que no era lo correcto, en realidad lo último que quería era permanecer allí sólo. Seguimos a Seifer que ya iba un metro por delante nuestra andando por ese camino que conectaba con un puente, al final del cual había un sendero que subía a la montaña. Era una estupidez pensar que aquel trayecto iba a ser un camino de rosas; tuvimos que despachar a unos cuantos soldados, lo que me hizo pensar que lo que tramaban era de gran relevancia. Sino no habría tantos soldados por la zona. Un tramo natural de escalones de piedra daban paso a un camino ascendente. Antes de subir por la escalinata encontramos a dos soldados heridos, que por los uniformes dedujimos que eran de Dollet. Uno de ellos parecía estar muerto y el otro estaba moribundo y podía hablar aunque con dificultad. Tenía un profundo corte que le cruzaba el pecho y algunas heridas de balas.
-¿Qu-quienes sois?-preguntó, tras lo cual, comenzó a toser
-Somos Seeds, del Jardín de Balamb. ¿Cuál es la situación?- “valiente pregunta ¿no es evidente, Seifer?” el soldado tardó un poco en responder con dificultad
-Esos malditos soldados de Galbadia...buscan algo de la Torre de Transmisiones ¿qué es lo que querrán?
-¿La Torre de Transmisiones?
-Sí, lleva años abandonada, desde que yo jugaba de pequeño por los alred..dedores....¡ughh!-dejó de hablar. Un hilito de sangre brotó de su boca. Estaba en sus últimos instantes de vida, agonizaba
-Déjalo Seifer, creo es información suficiente-le dije porque parecía esperar a que el soldado le revelase más cosas. En mitad del ascenso encontramos otro soldado, echado en el suelo de bruces y con medio cuerpo cubierto por las frondosos matorrales que cubrían la parte izquierda del camino. Levantó la cabeza al vernos pasar
-Tened cuidado...esto es un hervidero de monstruos...-apenas había pronunciado aquellas palabras...-¡AAAAGGHHHH!-el hombre gritó y desapareció entre la vegetación. Rápidamente intenté agarrarlo para salvarlo pero no conseguí nada, se perdió. Sentí que algo se movía y nos acechaba... “algo” que apareció segundos después atacándome a gran velocidad e hiriéndome en una mano. Caí al suelo e inmediatamente rodé en el suelo, alejándome de lo que me había atacado. Alcé la vista y delante de nosotros tres había una especie de serpiente (semejante a una anaconda) de unos tres metros de altura y apoyada sobre su cola. Mi mente trabajó a una velocidad increíble, buscando información sobre aquel monstruo en los conocimientos que tenía sobre todos los que había estudiado. Miré mi mano que estaba sangrando. No parecía un corte profundo pero tenía la sensación de que me había envenenado.
-¡Espabila de una vez Squall! ¿Aún no sabes que bicho es? ¡Es un Venoma!-Seifer tenía el sable sujeto con ambas manos y posición defensiva, para protegerse de las dentelladas que lanzaba Venoma. Zell lo rodeaba por otro lado, buscando el momento adecuado para atacar sin recibir daños. Me incorporé en el combate en cuanto dispuse mis guardianes de manera que potenciasen mi resistencia al máximo, para que el veneno no me dejase demasiado mal. No había demasiado tiempo para buscar los antídotos...y la mano, corté un buen pedazo de mi camisa y la anudé alrededor de ella para intentar frenar un poco la hemorragia
-¡Squall! ¿Te sigo recordando la lección? Yo seguiré distrayendo y tú encárgate de lanzarle hechizos Hielo, que son los que más le dañan-no era momento de hacer gestos de sarcasmo o de tener el ceño fruncido pero era lo que tenía ganas, Tampoco era que hubiese olvidado toda una lección, simplemente no sabía al momento de que monstruo se trataba-Eso va por ti también Dintch
Con esa estrategia, tras debilitarla con los hechizos, entre Seifer y yo pudimos cortarla en pedazos con nuestros sables-pistola. Caí mareado al suelo.
-¿Estás bien?
-¿Cómo va a estar bien idiota? Está herido y ha sido envenenado. Saca una poción y un antídoto-Zell los sacó de sus bolsillos. La ventaja de aquellos pantalones es que eran de bolsillos anchos por lo que podían meterse pociones y otros líquidos curativos sin necesidad de llevar mochilas o estar incómodo al combatir. En pocos segundos me sentí muchísimo mejor y pudimos continuar nuestro camino. La advertencia del pobre soldado que había sido asesinado por el Venoma, no era en vano, pues nos topamos con más monstruos de menor fuerza durante todo el trayecto hasta llegar a una elevación, desde donde podíamos observar la entrada de la Torre de Transmisiones...

CONTINUARÁ