LAURA Y JOSE (TERMINADA)

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Notapor Meiko Akizuki » 19 Dic 2006, 18:00

Capitulo 14: Encuentros y despedidas

Pasaron los días lentamente, y llego el veinte de Julio, día en el cual Laura se iba a llevar la sorpresa de su vida. Mientras Jose y su madre ultimaban los preparativos para la tarde, Laura se paseaba triste por el apartamento. Ella sabía que era el cumpleaños de Jose, que lo iban a celebrar por todo lo alto, el dieciocho cumpleaños de él.
Intentaba pensar que cuando volviera a Nueva York, sus padres le harían una fiesta a lo grande, por esa razón no perdía la esperanza. Mientras en Madrid, David y los demás estaban ya preparados para coger el tren hacia Benicassim o mejor dicho, la cadena de trenes.
Uno hasta Valencia, después uno que les llevará hasta Castellón y por último un autobús que les llevará hasta Benicassim. Al llegar, el padre de Jose les estaba esperando, John que le conocía fue hasta él y guió a los demás.
Ya estaba todo preparado, todos los amigos de Jose y parte de los de Laura estaban allí. Estaban Elías, John, Esmeralda, Mara, Bianca, David, Blaine, Belinda, Ana, Elisa, Bárbara, Borja, Paola, Juan y Armando. Faltaban los amigos americanos de Laura que no habían podido avisarles y unos amigos de Jose que tenían otro compromiso.
Entraron en el apartamento, y vieron la gran piscina, alucinaban. Se fueron sentando en las sillas de las mesas preparadas ya con toda la comida. Y esperaron a que bajaran Laura y Jose. Mientras hablaban.

- Es increíble, este Jose se lo debe de montar de bien aquí. Me parece increíble. – Dijo David sin salir de su asombro.
- Bueno, voy a presentaros a los amigos de Jose – Dijo John para continuar la conversación y crear buen rollo.
- Me parece buena idea. – Dijo Elías.
- Bien, de izquierda a derecha, ellos son Armando, Juan, Bárbara, Paola, Borja, Ana y Esmeralda. Y en esta parte somos: Bianca, David, Mara, yo, Elías, Mara, Blaine y Belinda.- Aclaro John.
- Una pregunta, ¿Por qué hay libres dos asientos en el centro? – Pregunto Elías extrañado.
- Porque faltan Laura y Jose por sentarse. – Dijo Blaine.
- ¿Mi hermana esta aquí?
- Sí Bianca, nuestra hermana está aquí.
- Pero, si ella y Jose se llevan como el perro y el gato. ¿Qué hace aquí? – Dijo Bianca extrañada.
- Se habrán hecho amigos, vete a saber. – Dijo David, sin pensar.

Y en ese salen del portal Laura y Jose caminando juntos y hablando.

- Laura, tranquila todo irá bien. No pasarás vergüenza ni nada.
- Jose, eso ya lo sé pero…
- Pero nada cariño. (Y se pararon, casi al final del tejado del bloque, donde todos se pusieron en posición para ver la escenita.)
- Confío en ti, cariño.
- Todo irá bien. No tengas miedo.
- Que tonta, mira que convertir esto en una aventura…
- Para mí también lo es, tranquila.

Y diciendo esto se dieron un beso, ante las miradas de todos. Bianca no entendía nada de nada. Los demás parecían sentir alegría, al ver que les iba tan bien. Incluso David que había visto a Jose tan nervioso y todo ante su hermana meses atrás.
Volvieron todos al sitio y llego la parejita, y todos, tirando confeti y rollos de fiesta, hacia la pareja, gritaron: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS A LOS DOS! ¡QUE CUMPLAIS MUCHOS MAS!
A Laura casi le da algo, y se abrazo a Jose con fuerza. Sin poder creerse lo que estaba viendo. Menuda encerrona le había preparado su novio, era para matarle. A pesar de eso, pasados unos minutos y sentada ya en su sitio, recupero la calma y la sonrisa. Bianca, llena de celos y de rabia, no podía creerse lo que estaba viendo y lo que estaba pasando delante de sus narices.
Su hermana estaba saliendo con el hombre de sus sueños, pero ella no era la única disgustada y celosa, pues Belinda también estaba así, desde el día que se entero. Y sintió ganas de ahogarle la fiesta o hacer algo. De pronto, Belinda se acercó a ella y fingieron que se iban juntas al baño que había en el interior de la villa.
Una vez allí, mientras todos estaban fuera, se pusieron a hablar sobre el tema.

- Bianca, me imagino como te sientes. Pero ahora Jose aún sigue enamorado de ella, hay que esperar a que se le pase, al igual que le ocurrió con Ana.
- Está bien, pero no aguanto verles a los dos juntitos. Me da ganas de hacer desaparecer a mi hermana.
- Te entiendo, pero ahora nos toca esperar un poco. Ya se cansaran.
- Espera, creo que tengo un plan. Hoy ya es el último día de mi hermana aquí, así que ellos dos se separarán. Es el momento apropiado.
- No sé, estarían más tristes si eso fuera a ser así.
- Mi hermana está contenta hasta cuando vamos de entierro.
- Bianca no exageres, que tu hermana debe tener sentimientos como todo el mundo.
- Cállate, que alguien se acerca.

Elías entró todo tranquilo al baño, hizo sus necesidades y ante la mirada de ellas dos, se fue. Pero lo había hecho para cubrir a su novia Elisa lo había estado oyendo todo, y esta se fue de nuevo a la mesa. Al igual que hicieron Bianca y Belinda, segundos después.
De la comida que había en la mesa no sobró nada, se comieron todos los bocadillos, las papas, las aceitunas, y todas las demás chucherias y cosas. De bebidas, se acabaron la cocacola y la fanta de naranja. Sólo sobro agua y fanta de limón. Y llego el momento de sacar la tarta, primero le cantaron cumpleaños feliz a Jose y después a Laura, turnando en la tarta de chocolate el siete y el ocho.
Era un bizcocho de chocolate que había comprado la madre de Jose en una pastelería, y a juzgar por el resultado, estaba muy buena, porque no sobro nada. Y llego el momento de abrir los regalos, primero Jose y después ella.
A él sus amigos del apartamento le regalaron entre todos un mp3 nuevo, ya que el suyo se le había estropeado; John y los demás le regalaron un reloj digital nuevo y un disco firmado del grupo “Bon jovi” que tanto le gustaba. Sus padres ya le darían luego el regalo.
Y llego el turno de Laura, empezaron por Elisa y las demás que le regalaron unos pendientes de plata de ley, después Elías y los otros le regalaron un collar a juego con los pendientes y por último los amigos de Jose le regalaron un vestido sin mangas de lacoste, de color verde claro.
Ella les dio las gracias a todos muy contenta, al igual que Jose. Y llego el momento de que Laura le diera a Jose el regalo y Jose a ella. Se levantaron todos corriendo de la mesa y la mayoría se fue a cambiarse en los baños de la villa, para después meterse dentro de la piscina.
Jose y Laura se quedaron solos y Jose le dio a ella su regalo. Ella lo abrió, y se encontró con que era una pulsera, de oro blanco, con sus nombres grabados, ponía: “Jose y Laura”. Ella le sonrió, y se dieron un besito.
Ahora le tocaba a Laura, sin embargo ella le dijo que se iba a esperar, que se lo daría al final del día. Se metieron en la piscina, mientras los padres de Jose subían los regalos al apartamento. Se bañaron, lo pasaron muy bien, los amigos de Jose se quedaron por el recinto mientras John y compañía, con excepción de los hermanos de Laura, se volvían a Madrid.

CONTINUARA...
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Meiko Akizuki
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Notapor Meiko Akizuki » 19 Dic 2006, 18:03

Continuación:

Bianca y David subieron al apartamento de Jose, éste se lo enseño todo menos las habitaciones de él y de sus padres. Se sentaron en el sofá a esperar, mientras Laura y Jose, sentados en los sillones de la terraza hablaban.

- Bueno, hoy al fin te vas.
- Sí, me vuelvo a Nueva York.
- Bien, sólo espero que tengas un buen viaje.
- Sí, gracias.
- Por cierto, ¿Cuál es mi regalo?
- Ah! Es verdad, tu regalo. Acerca el oído un momento.
- ¡Laura!
- ¿Qué quieres Bianca? – Dijo Laura separando su cabeza de la de Jose.
- Papá ya está abajo esperándonos, dale el regalo y vamonos.
- Pues eso estaba yo a punto de hacer, hermanita.
- Laura, dime lo que sea ya. Que ya te vuelves a Nueva York.
- Sí, bueno. Yo sólo quería que dijeras adiós a tus padres.
- ¿Tan vergonzosa te has vuelto que ya ni siquiera te atreves a decirles adiós?
- No, ya se lo diré yo por mi cuenta.
- Me gustaría poder entenderte, pero no puedo.
- Pues coge esto.- Ella le da un sobre.
- ¿Qué es?
- Ábrelo. – El lo abre.
- ¡Ostras! Esto es…
- Sí, es mi regalo. Un billete de avión para irnos juntos a Nueva York.
- ¿Hoy?
- Sí, hoy. Y más vale que vayas cogiendo las maletas que te ha hecho tu madre esta mañana sin que te enteraras.
- Vaya, es el mejor regalo que me han hecho nunca. Turismo por Nueva York… Que bien suena eso…
- Sí, claro. Lo que tu digas, sólo espero que al volver de allí pienses de la misma manera.
- Seguro que sí.
- Bueno, ahora vamonos que mi padre está deseando conocerte.




Cogieron las dos maletas de Laura y la maleta grande de Jose, y las bajaron abajo. David, Bianca y los padres de Jose bajaron en el otro ascensor. Arturo les esperaba en la puerta, y al ver a su hija y a Jose, se quedo de piedra, No se esperaba que el hijo de su rival en los negocios fuera a ser tan guapo.

- Hola, papá. Este es mi novio, se llama Jose.
- Encantado, señor Sneider.
- Lo mismo digo.

Salieron Bianca, David y los padres de Jose, estos últimos saludaron a Arturo con mucha amabilidad y simpatía. Arturo era un hombre de pelo castaño, era más alto que sus dos hijas, pero más bajito que su hijo. Muy buena persona, guapo e inteligente. Estaba fornido, tenía la típica barriga cervecera, los ojos azules como Laura y Bianca y era un hombre muy alegre y bromista.
Pero cuando había que tomarse las cosas en serio era el que con más seriedad y responsabilidad se las tomaba. Laura se parecía más a él que a su madre, era como una mezcla de los dos. Aunque llevaba más de la familia de su padre que de la de su madre.
De pronto, Arturo dijo algo que choco tanto a Jose como a sus padres.

- Bueno, Jose. Me encanta que aparentes ser tan buena persona, pero conmigo no te cortes, sé tu mismo como siempre. Que tu hijo vendrá igual, mientras sea el novio de mi hija, será bienvenido.
- Joder, Laura. Tu padre las clava tan fuerte como tú. Ya sé a quien has salido, no eres un extraterrestre.
- ¡Jose!
- Perdona, pero es la verdad.
- Arturo, por si no lo sabías se han pasado toda la semana discutiendo.
- No me esperaba menos de ti, hermana. Ya me parecía raro, tanto amor junto…
- Bianca, calladita estás más guapa.
- Bueno, ahora tenemos que coger el tren hasta Valencia y después otro que nos lleve hasta Madrid. Vamos que no tenemos tiempo de sobra.
- Pero señor, estos billetes son para mañana… - Dijo Jose, mientras miraba su billete.
- Ya lo sé, pero el hotel está reservado para esta noche y no quiero perderla. Al igual que no quiero perder el avión que sale a las ocho de la mañana.
- Vale, no lo sabía. Perdone.
- Siempre tan modesto…
- ¡Laura! ¿Es que siempre tienes que estar tocándome las narices?
- No, sólo cuando estoy de buen humor.
- Bien, hijas, David y Jose. Vamonos ya a la estación.

Metieron las maletas en el maletero del taxi que les estaba esperando, Bianca, David y Arturo se subieron en él, mientras Laura y Jose iban a la estación en el coche del padre de Jose.
Una vez llegaron, sacaron las maletas, y fueron al andén para esperar el tren. Las maletas iban con ellos, había dos o tres personas más a parte de ellos. Arturo llevaba los billetes de tren, los demás esperaban ansiosos la llegada del tren.
Jose, parecía estar tranquilo, aunque por momentos lo estaba menos. Una vez llego el tren, se subieron ellos y maletas a él, pusieron las maletas en el portaequipajes y se fueron a su vagón.
Laura y Jose se sentaron separados, ella con su hermana y él al lado de David. Arturo se sentó sólo en otro par de asientos. Nadie decía nada, todos estaban cansados y pensativos.
Tardaron media hora en llegar a Valencia, una vez allí, cogieron el tren que les llevaría a Madrid. Lo cogieron, repitiendo el mismo proceso que en el anterior, con la diferencia de que Laura se sentó con David y Bianca se sentó con Jose delante de ellos. Arturo volvió a sentarse sólo.
Habían pasado casi dos horas cuando llegaron a Madrid, se bajaron del tren, y arrastrando las maletas (pues eran de ruedas), cogieron dos taxis que les llevaron al hotel, que había reservado Arturo.
Estaba por las afueras de Madrid, cerca de la Terminal de Barajas. Para no pillar atascos ni nada por el estilo. Había reservado tres habitaciones, una para él, otra para Bianca y Laura y la última para Jose y David.
Se dieron las buenas noches y se acostaron. Decir que las tres habitaciones estaban compuestas por dos camas cada una.
Al día siguiente, desayunaron en el hotel, devolvieron las tarjetas que abrían las habitaciones y cogiendo las maletas y dos taxis, se fueron hacia el aeropuerto de Barajas. El avión salía a las diez, pero debían ir una hora antes para embarcar el equipaje.
Jose llevaba toda la documentación, la tarjeta sanitaria, el pasaporte, el DNI, en fin, llevaba todo el papeleo en una carpeta que iba dentro de una bolsa.
Una vez, facturado el equipaje, fueron a ir pasando los controles, antes de subir en el avión. Cuando por fin llego el avión, con unos minutos de retraso, embarcaron y se sentaron en sus respectivos sitios. El avión estaba casi lleno, una vez sentados, se pusieron el cinturón.
El avión empezó a moverse por la pista de aterrizaje y después de coger la velocidad suficiente, despego. Ellos iban rumbo a Nueva York, la ciudad que nunca duerme. Rumbo a la ciudad y el ambiente en el que Laura vivía, una cultura un tanto diferente, con unas costumbres distintas.
En el avión, David y Jose iban sentados juntos por delante de Laura y Bianca, y Arturo iba detrás de Laura pegado a la ventanilla, mirando las nubes y de vez en cuando la pantallita que tenían delante y que mostraba el tiempo, la altura y la temperatura, entre otras cosas.
Fueron unas siete horas de vuelo, cuando aterrizaron, el reloj de Jose marcaba las cinco de la tarde. Sin embargo, eran las once de la mañana en Nueva York, tal y como marcaba el reloj de Arturo.
Desembarcaron del avión y fueron a buscar las maletas, allí todo el mundo hablaba inglés. Jose no entendía nada. Estaba cansado y no sabía exactamente qué demonios estaba haciendo allí.
Laura parecía estar tranquila, sus hermanos y su padre también y a Jose esa situación le ponía enfermo. Si durante aquel viaje rompía con Laura, se acabó y tendría que pagarse como fuera el viaje de vuelta…
Bueno, pero en ese momento estaba, donde había soñado toda su vida estar, en Estados Unidos, Nueva York. En donde acababa de empezar su semana de vacaciones con Laura y la familia de ésta.

FIN CAP. 14 PROX. EL 15
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Notapor Abedjodickbas » 01 Ene 2007, 02:53

Abedjodickbas
 

Notapor Meiko Akizuki » 01 Ene 2007, 21:22

SI ALGUIEN SIGUE ESTA HISTORIA Y KIERE SABER COMO TERMINA, AQUI TIENE LA DIRECCION EN DONDE LA ENCONTRARA TERMINADA

http://s1.elforo.de/clublectores/viewtopic.php?t=173&sid=df5c4825d4e7f67350908187b8ff394a


FELIZ AÑO 2007 A TODOS
Última edición por Meiko Akizuki el 09 May 2007, 21:20, editado 1 vez en total
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Notapor Meiko Akizuki » 07 Ene 2007, 00:14

OPINAD POR FA :)
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Notapor Meiko Akizuki » 09 May 2007, 21:18

UP :)
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