Amores Ocultos

¿Escribes fanfics o historias originales? ¿Quieres enseñarlos? ¿Pedir opinión? ¡Este es tu foro!

Amores Ocultos

Notapor Ayko^chan18 » 27 Ene 2006, 23:20

Antes de publicar nada preferiría hacer una gran[u] ADVERTENCIA:[/u]Esta historia, está basada en Harry Potter y el Principe Mestizo por tanto mi historia contiene una desmesurada cantidad de [b]SPOILERS[/b]. He pensado que a estas altura, la gran mayoria del personal ha leído de una forma u otra el libro, así que me decido a empezar a publicar.
Hago esta advertencia por si alguien no lo ha leído y no le gustaría que lo publicara (aún), en ese caso me gustaría que esa/s personas me lo dijesen, en el caso de que nadie me diga lo contrario,comenzaré con los tres primeros capitulos.
Avisados estais
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 18 Feb 2006, 23:12

Bien, visto que nadie ha dicho nada y que de todos modos dentro de pocos dias sale en España el libro, aquí están los tres primeros capitulos de mi historia y vuelvo a repetir NO LO LEAIS SI NO OS HABEIS LEIDO EL LIBRO ENTERO porque si no os fastidio muuuchas cosas. Espero que así al menos se anime mas este foro, cosa que me gustaria mucho.

Hermione vio irse a Harry con sus tíos, con gran tristeza. Sabía que a su amigo no le iba a ser fácil su estancia allí después de la muerte de Sirius. En realidad había sido todo un mal año para todos. Desde la profesora Umbridge, los desprestigios del Profeta al no creer a Harry ni a Dumbledore...la incursión al Ministerio...demasiadas cosas en un solo año. Para ella también fue especialmente duro. Había descubierto o mejor dicho había aceptado lo que albergaba en su corazón. Lo que no le ponía las cosas fáciles, sabía que las vacaciones en casa de sus padres serían también muy duras. Se alegraba de verlos, pero tener tanto tiempo libre le daba pánico, ahora que admitía por completo lo que sentía: que estaba enamorada locamente de su profesor de Pociones. Ni cómo, ni cúando, ni por qué se enamoró de él, lo sabe ella. Sólo sabe que ha dejado de atraerle, de admirar su inteligencia y odiarlo a su vez por su cinismo...y ahora lo ama, no pudiendo controlar su imaginación, que la sumergía en mil y una fantasías y que al devolverla a la cruda realidad sufría más. Era un amor prohibido y lo peor es que era muy conciente de ello.

Afortunadamente, poco después de empezar el verano recibió una carta de Ron en la que le decía que Bill la recogería para ir a la Madriguera. Eso le alegró, podría estar con él, con Ginny y Harry, así dejaría de pensar tanto.
Podría haber ido sola, pero desde que al fin el Ministerio admitió la cruda realidad, que Voldemort había vuelto, nada era como antes. Todo era peor: los dementores volvieron con él, los mortífagos volvían a estar en activo, excepto los que atraparon en el Ministerio pocas semanas antes, repartían muchos folletos de protección en todas las casas, incluso entre los muggles. Las calles de Londres eran inusualmente neblinosas para ser verano. Los periódicos hablaban de un Elegido para acabar con el Señor Tenebroso, del nuevo ministro de Magia y sus pequeños altercados con Dumbledore, los primeros ataques a inocentes y las primeras muertes.....noticias que se habían ido ocultando durante el último año de gobierno de Fudge
La situación, en resumen, no era para ir por su cuenta a la Madriguera porque corría serios peligros. Así que en cuanto recibió la carta de su amigo hizo las maletas, avisando previamente a sus padres, y esperando con ansias el día indicado la llegada de Bill.......sin esperar quién sería su acompañante


A algunos kilómetros de allí, un hombre que vivía en un lugar que nadie podría esperarse, el que ocupaba los pensamientos de la chica, estaba estático en su salón, oyendo los ruiditos que producía Petter Pettigrew y observando su nueva “marca”, en su mano. Se debió haber vuelto loco...pero es que se sentía en la obligación de hacerlo, para ayudar a Narcisa y callar a Bellatrix. Le pasaba por no tener claro de qué bando estaba...
Última edición por Ayko^chan18 el 07 May 2006, 16:14, editado 1 vez en total
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 18 Feb 2006, 23:16

CAPITULO UNO: CONFESIONES

-Hola Hegmione
-Hola Fleur-saludó Hermione sin entusiasmo. Cogida del brazo de Bill estaba Fleur Delacour, que conocieron en el Torneo de los Tres Magos dos años atrás. Y no era de su simpatía precisamente...
-Hola Hermione, veo que ya estás preparada para irnos
-Si Bill...se te ve bien
-Claro...aunque todo está muy alterado. Vamos, nos espera un coche fuera
Bill ayudó a Hermione con su baúl para cargarlo en el coche del Ministerio. Luego metieron la cesta de viaje de su gato, tras lo cual subieron al coche.
Fue el viaje más insoportable que Hermione había hecho en su vida. Fleur se pasó todo el camino hablando con ella. Tal vez porque era semi-veela (una raza que solía atraer irrazonablemente a los hombres) y muy guapa, pero a Hermione no le caía nada bien la chica. Y más cuando no paró de hablar de ella y de su boda con Bill. El pobre hermano mayor de Ron sólo escuchaba embelesado, y no parecía importarle que fuera interrumpido por ella. La castaña dio gracias cuando el coche se paró frente al camino que dirigía a la Madriguera. En la puerta los esperaba Ron, Ginny y la señora Weasley, que la recibieron calurosamente
-¡Qué alegría volver a verte Hermione!-le dijo la madre de sus amigos
-¿Qué tal llevas el verano?-le preguntó Ginny con una amplia sonrisa
-Muy bien y mejor será estando con vosotros-contestó devolviéndole la sonrisa a Ginny, sabiendo que lo primero era mentira...y algo que la pelirroja captó de inmediato.
-Entonces pasa y nos cuentas-alegó Ron. La ayudaron a subir sus cosas al antiguo cuarto de Percy, el cual seguía sin dirigirles la palabra. Cuando estuvo todo colocado les contó lo que había hecho a Ron y Ginny. En cuanto Ron se fue, llamado por su madre, Ginny se volvió a su amiga con expresión de dureza
-Mione, quiero que seas sincera conmigo. Tú no estás bien-ya hacía tiempo que lo había notado, Hermione estaba algo cambiada, se la veía más triste por alguna razón que desconocía...y que quería saber.
-Sí lo estoy siendo, ya te he dicho que estoy bien-volvió a mentir descaradamente, sabía que su amiga era muy lista y más conociéndola tan bien, para eso era su mejor amiga
-No lo estás siendo, me lo dicen tus ojos. Los tienes hinchados desde que has llegado
Hermione evitó la mirada de la pelirroja. Ginny definitivamente había cambiado mucho, había madurado y no se le escapaba nada. No podría seguir engañándola, necesitaba exteriorizar su dolor. Además se veía a Ginny bastante dolida ante su engaño.
-¿De verás lo deseas saber?
-Hermione eres mi mejor amiga, eres la hermana que nunca tendré...¿tú que crees?-Hermione borró su forzada sonrisa de la cara y la cambió por la que había puesto durante su estancia en casa de sus padres, cuando estaba sola en su habitación. Pensando en él
-Ginny sólo te pido que no se lo digas a nadie. Estoy enamorada...
-¡Vaya! ¿Y por qué esa cara de velatorio?-dijo Ginny, sintiendo menos tensión en su cuerpo al oír esas palabras
-Déjame terminar. Estoy enamorada...del profesor Snape-terminó casi en un susurro
Ginny la miró atónita, una mirada que cambió al escepticismo y luego a la burla
-¡No! Venga ya si yo siempre creí que te gustaba mi hermano Ron
-Y me gusta...pero como amigo-Ginny abrió grotescamente la boca
-No me lo puedo creer...Hermione ¿que es lo que le has visto? Es mayor que tú, feo, es un borde...es...es...un prepotente y siempre se mete contigo y con todo los de Gryffindor. Por amor de dios Hermione ¿qué tiene ese hombre que no tiene mi hermano?
-Tú misma lo has dicho, madurez e inteligencia, algo que por el momento carece tu hermano-Ginny soltó una risotada
-Es verdad, no puedo negarlo, mi hermano sigue siendo un inmaduro. Pero esa no es razón para que te enamores de Snape
-Gin sólo te pido que me entiendas, que comprendas que esto no es fácil para mi. No he podido evitarlo, al corazón no se le puede dominar-replicó Hermione con lágrimas en los ojos
-De acuerdo-suspiró Ginny con resignación y tristeza; luego la abrazó-te apoyaré...pero que sepas que siempre pensaré en qué mi hermano y tú hacéis mejor pareja
Hermione se sintió mejor. Comenzaron a hablar de temas sin importancia hasta la hora del almuerzo. Fue Fleur quién subió para anunciarles que ya estaba lista
-Oh...¿integumpo algo?
-No...
-Ah bueno ega paga decigles que la comida está lista
-De acuerdo Fleur dile a mamá que ahora bajamos-repuso Ginny secamente. Hermione esperó a que saliese para preguntar con una risita
-No te llevas bien con ella ¿verdad?
-Verdad Hermione, verdad. No la soporto, es muy pesada, se pasa el día de mimos con mi hermano o hablando por los codos. Mi madre tampoco la soporta. Desde que esa presumida entró por las puertas de la casa diciendo que se iba a casar con Bill no hace más que invitar todas las noches a Tonks para que cene con nosotros, intentando inútilmente que se enamore de ella-la castaña se echó a reír
-¡Ahora a tu madre le gusta Tonks!
-Sí pero mejor para mi, la veo más...aunque ahora está muy cambiada-explicó Ginny cambiando el tono de voz a uno más triste-ya sabes...por lo de Sirius
-¿En serio? Pero si apenas...
-¡Ginny, Hermione!-retumbó una voz en la planta de abajo
-Bajemos antes de que mi madre se quede afónica
Tres días después de su llegada, Harry llegó a la Madriguera en compañía de Dumbledore, de madrugada. Ron y Hermione fueron a despertarlo por la mañana.
-Venga Harry no seas remolón, levántate-el chico se incorporó, se colocó sus gafas y los miró sonriente
-Buenos días-dijo animoso
-¿Qué tal las vacaciones con los muggles?-le preguntó Ron, con cierto recelo. Ya habían hablado, desde que supieron de su inminente llegada, de que intentarían no sacar a relucir el tema de Sirius a menos que él esté dispuesto a hacerlo. Lo que demostraría que estaba recuperado.
-Como siempre aunque el hecho de que pasen de mi es un alivio, lo prefiero así. ¿Y vosotros como estáis?
-Muy bien-alegó Ron
-Yo llevo aquí desde hace tres días...bueno has venido hasta aquí con Dumbledore ¿no?
-Sí aunque no vinimos directamente, antes tuve que “convencer” a un antiguo profesor de Hogwarts para que volviese a la escuela y saliese de su retiro-explicó con cierta ironía
-¿En serio? ¿Y quién va a ser el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras?-preguntó Hermione interesada
-Se llama Horace (N /A: por cierto ¿es así o se llama Horacio?) Slughorn y solía ser el jefe de la casa de Slytherin
-¿Ah si?-dijo Hermione con voz temblorosa. Recordó que Snape era el actual jefe de casa...¿dejaría de serlo si Slughorn volvía a la escuela? Para él debía de ser importante ser jefe de casa y podría sentarle mal...más que no tener ese puesto de trabajo.
-¿Por qué pones esa cara Hermione?-dice Ron sacándola de su ensimismamiento-mis padres lo conocen y creo que sólo es un tipo raro ¿tú que crees Harry? Además no creo que haya alguien peor que Umbridge...
-Yo creo que sí-Ginny acababa de entrar por la puerta y en voz baja añadió- Fleur Delacour es peor que Snape y Umbridge juntos-luego se tapó la boca a modo de disculpa y mirando a Hermione, que le dedicaba una mirada asesina
-¿Fleur? La chica que...
-Sí la que participó en el Torneo de los Tres Magos. ¿Recuerdas que mi hermano le estaba dando clases particulares...? Bien, pues ahora se va a casar con él-explicó Ginny con desdén. La puerta se abrió de golpe instantes después entrando la aludida con una bandeja humeante
-Hola Hagui, ya estás despiegto. Te taigo el desayuno que te ha hecho la señoga Weasley (N /A: que trabajito cuesta escribir así...)
-Ah gracias. Me alegro de verte-Harry cogió la bandeja que le ofrecía la chica y comenzó a comer las humeantes salchichas
-¿Sabes que mi hegmana tiene ganas de volveg a vegte?
-Tu hermana...
-Sí, la que salvaste dugante el togneo, Gabriela. Os podréis ver el año que viene
-Aja...-Harry ahogó una risita al ver las carantoñas que hacían Hermione y Ginny detrás de Fleur sin que ella se diese cuenta. La joven se marchó volviéndolos a dejar solos
-Me revienta su forma de hablar y la forma de agitar su melena cuando se va a ir o está enfadada-gruñó Ginny-...y también como mi hermano babea por ella
Todos le dirigieron la mirada a Ron, que efectivamente tenía una absoluta expresión de bobo y llevaba un rato mirando la puerta, por donde se había ido Fleur
-¿Qué pasa?
-Ron eres patético-le dijo Ginny haciendo gestos de exasperación-bueno me voy a mi habitación, quiero escribirle una carta a Dean
La chica se marchó y dejó a Harry terminando el desayuno y a Ron y Hermione discutiendo de cómo se veía Ron cuando aparecía Fleur. Cuando terminó su desayuno cortó la discusión de ambos y preguntó por lo que sabían de la Orden del Fénix
-Sólo sabemos de Tonks, que viene a cenar muy a menudo aquí (no me preguntes por qué, tiene que ver con Fleur), pero está muy rara-le explicó rápidamente Hermione como si estuviera contestando a una pregunta de clase
-¿Rara?-ahora sí que no sabían ni Ron, ni Hermione por donde salir. Así que fue Hermione la que se lanzó, no creía a Ron con el suficiente tacto para hacerlo
-Sí...ya sabes...por lo de Sirius
-Ah...-Hermione esperó que su amigo comentase algo más, tan sólo para saber como se encontraba de ánimos, si seguía tan resentido como dos meses atrás y si se podía seguir con esa conversación. Sin embargo Harry soltó como si tal cosa
-Dumbledore me va a dar clases particulares-y a continuación les explicó todo lo que el director de Hogwarts le había contado acerca de la profecía, que estaba destinado a morir en manos del mago tenebroso o de ser él quién lo asesine.
-Entonces...lo que dicen los de El Profeta...no van muy desencaminados-dijo en voz baja Ron.
-No es nada nuevo Harry-la castaña hablaba con un deje de tristeza-era de esperar viendo el interés de Voldemort en matarte, desde que empezó a cobrar más fuerzas
-Según Dumbledore, él conocía parte de la profecía pero no toda. Así es que, desde que volvió a la vida, tenía interés en buscarla. Suerte que no la llegase a escuchar, y espero que jamás lo haga. Si no, su interés en matarme irá en aumento
-Ciertamente. Si Dumbledore te va a dar clases personales eso quiere decir que tienes esperanzas de sobrevivir
Harry no respondió y los tres amigos se quedaron absortos en sus pensamientos. Hermione se sentía asfixiada por la tristeza. Ya debía estar acostumbrándose a que el regreso del mago tenebroso iba a traer consigo. Asesinatos, desapariciones, capturas de mortífagos que resultaban ser tu vecino o un compañero de clase o de trabajo...
Pero para ella era más doloroso. El hombre que amaba en secreto se exponía con frecuencia al peligro por ser un espía de Dumbledore en las filas de los hombres de Voldemort. Podía morir perfectamente en el intento, haciendo una misión o siendo descubierto por Voldemort y asesinado por traidor. Y ahora Harry, uno de sus mejores amigos, destinado a morir o a matar. Por no hablar ya de Ron, Ginny y otros amigos y seres queridos, expuestos continuamente en peligro
El portazo que dio la puerta la sacó de su ensimismamiento. Era la señora Weasley que acababa de subir y cerrar la puerta. Llevaba tres sobres en la mano
-Son para vosotros. Las calificaciones del TIMO-le entregó a cada uno la calificación correspondiente. Hermione abrió sus notas y las fue leyendo con nerviosismo. Antes de levantar la vista ya oía los gritos de alegría de sus dos amigos
-¡Genial Harrry! He aprobado todo menos Historia de la Magia y Adivinación, que las he suspendido. Creo que era de esperar...¿y tu Harry?
-Pues igual que tú Ron...pero no creo que pueda ya ser Auror. Sólo he sacado un Aceptable en Pociones
-No te preocupes tío. Yo he sacado lo mismo, al menos no veremos más a ese nariz ganchuda
-¡Ron!-exclamaron a la vez su madre y Hermione, ésta última muy indignada
-Perdón, perdón, perdón, no digo nada más. Cambiemos de tema. Hermione ¿qué has sacado tú?
-Nada del otro mundo...
-¿En serio? Déjame ver-el joven pelirrojo cogió su pergamino-¡fantástico! ¡Has sacado diez extraordinarios!
Hermione fingió estar satisfecha aunque en el fondo le daba exactamente lo mismo. La única nota que le interesaba de todas era Pociones, por supuesto. Lo demás le había dejado de importar igualmente.
Los días pasaban y el comienzo de curso también se acercaba. Llegaron las listas de los libros y con ellas, para Harry, la insignia de capitán de Quidditch. Irían al Callejón Diagon en coches del Ministerios para mayor protección. Tras encontrarse con Hagrid, que sería quien los acompañase y protegiese entraron en el callejón, envueltos en esa espesa neblina, que ya llevaba desde hace demasiado tiempo cubriendo Londres.



Severus se preparó para partir en breve hacia el castillo de Hogwarts. Estaba muy agotado, apenas había dormido nada en toda la noche, esa y muchas otras anteriores desde la visita de Narcisa y Bellatrix. Había ocasiones en las que le costaba saber de qué bando estaba, esa vida que llevaba lo iba a volver loco...aunque bien pensado ya lo debería de estar. Antes de salir a la calle le dijo a Colagusano que estaba al cuidado de la casa. Era estúpido dejarle a ese idiota el cuidado de la casa, apostaría a que se la iba a encontrar igual o peor. Pero debía de tenerlo allí, así estaría controlado y no entorpecería a nadie. Con el miedo que Snape le inspiraba era suficiente para mantenerlo bajo control. Ese inútil era capaz de hacer o decir algo indebido y meterlo en líos, que ya tenía bastantes. La única buena noticia era que Dumbledore le había mandado una nota, hacía poco, anunciándole que sería el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, algo que lo satisfacía enormemente. Había deseado ese puesto durante mucho tiempo. Pero ahora se preguntaba ¿era eso lo que realmente anhelaba? ¿Y no tendría que ver con la mala noticia que él mismo le había dado?


CONTINUARÁ

NOTAS DE AUTORA: esta separacion de historia (Sev y Hermione) la vereis muy a menudo. Creo que se me olvidó decir que es un SnapexHermione xD por si no os gusta esa pareja :sweat:
Última edición por Ayko^chan18 el 07 May 2006, 16:16, editado 1 vez en total
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 18 Feb 2006, 23:17

CAPITULO DOS: EL PASADO ES LA LLAVE DEL FUTURO

Tras entrar en la tienda de túnicas, Hermione torció la boca en un gesto de asco. La señora Malkins le estaba probando a Draco Malfoy una túnica nueva. Escuchó como se comportaba de forma desagradable con ella
-¡Mira dónde pones el alfiler quieres! Mamá por favor soy ya mayor para hacer mis compras yo sólo, no necesito de tu compañía
-Tu madre tiene sus razones. En la época en la que estamos nadie va sólo por la calle. Y ahora sigamos con lo nuestro- le dijo la señora Malkins. Estaban frente a uno de los espejos, arreglándole a Malfoy su nueva túnica
-No comprendo para nada tu entusiasmo por ir solo...-le dijo su madre, pero en su rostro no estaba el gesto como de asco que ya le vieron en cierta ocasión sino que su gesto era de preocupación.
-Mamá tengo dieciséis años...¡oh vaya!-musitó cuando vio a los tres amigos entrar-si son El Elegido, la sangre sucia y el traidor Weasley
Harry y Ron sacaron sus varitas dispuestos a dejar a Malfoy como lo dejaron antiguos miembros del ED, el grupo que practicaba con ellos Defensa contra las Artes Oscuras, en el tren de vuelta a Londres: hecho una babosa
-¡Un momento no pueden pelear aquí!-exclamó la señora Malkins con el horror pintado en la cara
-Ron, Harry...no lo hagáis, no merece la pena-susurró Hermione angustiada. El primero hizo caso de inmediato y bajó la varita, pero no la guardó. Harry se aseguró de que Malfoy seguía a lo suyo antes de bajarla también.
-Ah...es Harry Potter...el Elegido-dijo la madre de Malfoy, con todo el desprecio que le podía salir de la boca
-Sí el Elegido-Harry dijo con gran hincapié la última palabra y mirando desafiante a Narcisa Malfoy
-No le hables así a mi madre Potter-le advirtió Malfoy metiendo la mano para sacar su varita.
-Déjalo Draco. Recuerda que es el preferido de Dumbledore...pero como sabrás Potter, Dumbledore no estará siempre para protegerte
Harry miró a su alrededor con el mismo desprecio que le miraban a él y comentó desafiante.
-Pues mire usted por donde que ahora mismo Dumbledore no está aquí y estoy dispuesto a seguir mandando más mortífagos a Azkaban. Puedo hacer que se reúna con su marido más pronto de lo que cree
-Yo espero que te reúnas con tu padrino antes de que yo me reúna con mi marido.
-¡Mide tus palabras Potter! ¡Deje mi manga, vieja!-Malfoy apartó con brusquedad su brazo izquierdo para extrañeza de Hermione y sus amigos y para enojo de la dueña
-¡Un poco de respeto, señorito! Si no se va a estar quieto no podré arreglarle la túnica
-Déjelo. Mamá prefiero irme de aquí, no soporto las malas presencias
La señora Malfoy resopló y a regañadientes se llevó a su hijo de allí, para no seguir montando un escándalo mayor. Antes de salir miró con los labios fruncidos de ira y odio a Harry y a sus amigos. La señora Malkins los atendió con el ceño fruncido y muy roja, sin dirigirles la palabra sólo lo justo para ajustarles la túnica, aquí y allá. Salieron de la tienda, cargados con sus túnicas y menos tensos por el encuentro con Malfoy y su madre. Afuera les esperaba Hagrid, que los acompañó para reunirse con los padres de Ron y Ginny, para después entrar en la tienda que ahora habían montado Fred y George.


Snape llegó a Hogsmeade tras aparecerse, cargado con su equipaje. El pueblo estaba bastante solitario, lo estaba desde que se supo del regreso del Señor Tenebroso. El pueblo y todo. Podría haberse aparecido en Hogwarts pero Dumbledore le había dicho que las medidas de seguridad en el castillo eran máximas. Todo volvía a ser como tiempo atrás, un tiempo que a él le dolía. “El pasado es la llave del futuro” había leído una vez, en un libro muggle, pero para él era una gran espina, por los grandes errores que él cometió. Y que para él, a la contra de lo que Dumbledore dice, no han sido esmerados. Por su poca lucidez en su juventud, por su celos enfermizos, por su envidia y lo poco que se valoraba.
Apretó los dientes con rabia y siguió caminando en dirección a la escuela. Tenía que concentrarse en cerrar su mente, en no mostrar debilidad ninguna, en no mostrar a nadie nada de su vida. Nada de sentimentalismos. Llegó a la verja custodiaba por los sendos pilares coronados por las esculturas de cerdos alados. Snape hizo una mueca al ver estos animales. Nunca habían sido de su gusto, conocía animales alados muchos más bellos que aquellos. Mandó un patronus para avisar de su llegada. Al cabo de unos minutos bajó su colega, la profesora McGonagall, para abrirle la puerta y deshacer temporalmente los hechizos que protegían la verja.
-Bienvenido de nuevo Severus
-Gracias-respondió con sequedad
Cruzó la puerta que se cerró mágicamente tras de si. Aquel año podía ser el más duro.....claro que no sabía que iba haber más cambios de los esperados, poniendo en riesgo su propia vida.


Entre carcajadas llegaron a la Madriguera. Las chicas subieron a la habitación de Ginny, para hablar en privado, como solían hacer
-¿De verdad Hermione que no te has visto tentada en comprar una poción de amor?-comentó Ginny con una amplia sonrisa
-¿Yo? ¿y para qué?-preguntó Hermione entre risas-¿tan desesperada se me ve?
-¡Ja, ja, ja, ja! No es eso pero me encantaría ver al profesor Snape bajo el efecto de una de esas pociones-comentó Ginny en voz baja para que los chicos no las oyeran
-Oh venga...y tú con Dean ¿qué? Te va bien ¿no? La verdad es que no me cuentas mucho...-en la cara de Hermione se dibujaba una amplia sonrisa picarona-...con él no creo que te haga falta una poción.
-Sí, me va muy bien...
-Lo dices con muy pocas ganas Gin-la chica bajó la mirada y permaneció en silencio unos instantes, durante los cuales jugó con su pelo. Luego alzó de nuevo la vista, sus ojos eran algo llorosos
-Mione sabes bien a quien amo de verdad. Si salgo con Dean es porque me gusta, para adquirir algo de más experiencia en este terreno y para acercarme a Harry más, sin problemas, poder hablarle....tal y como me dijiste
-Sí pero no estar con un chico tras otro-observó la castaña en desacuerdo.
-¡Ehhh! ¡Qué lo que cuentan mis hermanos no es verdad! Sólo he salido con Michael Corner y ahora con Dean. Son sólo habladurías de Ron, que es un pesado-se defendió la pelirroja.
-Mmmm...-su amiga fingió no estar muy conforme
-¡Venga! ¿vas a creer antes a Ron que a mi? Por cierto.....¿dónde os habéis metido mientras estábamos en la tienda de Fred y George y desaparecisteis de repente?
-Ah en el callejón Knockturn, siguiendo a Malfoy-explicó Hermione con el gesto torcido, el que se le ponía al recordar al rubio.
-¿Es raro ver a Malfoy por allí?-dijo con desdén la pelirroja
-Es raro verlo sin su madre. Fue a la tienda de Borkins, ha pedirle que le arreglara algo, algo muy importante que no quería que lo supiese ni su propia madre-explicó Hermione-Estábamos bajo la capa invisible, a cierta distancia de la entrada de la tienda, oyendo con las orejas extensibles. Después intenté averiguar algo pero no resultó.
-¿Qué crees que puede estar tramando?¡Qué tontería, nada bueno, de eso estamos seguras!
-No tengo ni idea, pero tienes razón, nada bueno. A Harry se le ocurrió de que pueda ser un mortífago y esté trabajando para quién tú sabes para vengarse por lo de su padre
-¡Ja, ja, ja, ja, ja! Ese Harry tiene cada cosa. ¿Malfoy un mortífago? ¡Pero si apenas tiene dieciséis años! ¡es absurdo!-rió a carcajadas Ginny
-Eso le dije, que es muy joven para que sea un mortífago. Tal vez no esté tramando nada raro-comentó Hermione pensativa
-No te comas el tarro, no merece la pena


-¿Cómo estás amigo mío?¿has pasado buen verano?
-Si no contamos con-lo-que-usted-sabe, bastante bien
Albus Dumbledore y Severus Snape se encontraban en el despacho del primero, poco después de la llegada del último. Snape pudo apreciar asqueado el estado deplorable en el que se hallaba la mano de su mentor. Podría haber ido peor si no llega a ser por su actuación a tiempo, cuando llegó a su casa destrozado, después de su cruzada, en el búsqueda del anillo que ahora portaba.
Dumbledore le ofreció el té que acababa de preparar, se sentó frente a él y siguió hablando:
-Entonces no tan bien como dices...aunque hay que ser optimista y pensar que podría haber sido peor de lo que al final ha sido-Snape se mordió el labio, pensando que la situación no era tan simple como la pintaba. La verdad era que Dumbledore estaba aparentemente tranquilo, a pesar de que todo eso tenía que ver con ellos dos, especialmente con él. Desde luego se notaba la diferencia de madurez entre ambos, en la forma de tomarse las cosas.
-Lo siento-Dumbledore lo miró unos instantes, sin extrañeza. Era con la única persona con la que se permitía ser un poquito más...Severus y decir palabras como aquellas.
-No tienes que disculparte, Severus. Eres un buen hombre y no te quedaba más salida que la de hacer la promesa. No te preocupes, ya he encontrado la mejor solución.
-¿De verás la tienes?
-Nunca olvides, que todo tiene solución menos la muerte
Dijo aquellas palabras en un tono de voz extraño, lo que hizo que Snape enarcara una ceja.

Y por fin llegó el ansiado día en que tenían que volver a Hogwarts en el expreso. Hermione despertó temprano aquella mañana, no por los ruidos que hacían abajo sino por los nervios. Volvería a verle, lo que ahondaría más todavía en sus heridas: volvería a verle, a oírle, a oler su esencia...y ser puesta en evidencia por él. Era lo que más detestaba de él, que le encantaba poner en evidencia a ella y a cualquier Griffindor. Pero no se quejaba, era su profesor y tenía que respetarlo. Sencillamente hacía lo mejor posible su trabajo para que pudiese tener las menos razones posibles para meterse con ella.
-¿Y Harry?-preguntó Hermione a Ron cuando entraban al tren y notar que su amigo no iba con ellos
-No tengo ni idea, pero ya vendrá, el tren está a punto de partir Hermione. Debemos reunirnos con los demás prefectos ¿recuerdas?
Hermione y Ron fueron al vagón y compartimento correspondiente. Allí le recordaron todo lo que tenían que hacer durante el curso y les dan a cada uno por separado la contraseña de su casa.
-¿Eh...te has dado cuenta, Hermione? ¡Malfoy ya no es prefecto!-comentó Ron a la salida, bastante excitado
-Sí, ya me di cuenta ¿por qué será?-dijo pero no comentaron más. Habían llegado a su habitual compartimento, el de siempre, donde estaban Harry, Neville y Luna. Hermione vio a Ginny con Dean, cogidos de la mano y hablando embelesados en un compartimento donde había otros tres Griffindor. “Me pregunto si Ginny pensará en Harry mientras está con Dean e imagina que es con él con quien hablar y no con Harry”se preguntó mientras se sentaba con el resto.
-¿Cómo os ha ido?-les preguntó Harry al cruzar Ron la puerta y cerrarla
-Bien, bien...¿sabes qué Malfoy ya no es prefecto?-comentó el pelirrojo como si los Chuddley Cannon hubieran ganado un partido
-¿No? ¡Qué extraño!
-Supongo que le gustaba más ser de la Patrulla Inquisidora y hacer todo lo que le venía en gana. Ahora lo de prefecto le parecerá una chorrada
Harry abrió la boca para discutir el tema pero una chica abrió la puerta del compartimento haciendo que todos guardasen silencio. Tendría unos doce o trece años, llevaba dos notas en la mano y estaba ligeramente sonrojada.
-Traigo una nota para Neville Longbottom y para Harry Potter-se puso más roja aún-de parte de Horace Slughorn
La chica se marchó mientras ambos chicos leían la nota. Neville ponía mala cara, como si se tratase de un castigo y Harry torcía la boca
-Es una invitación a su compartimento, para que vayamos a comer allí con él
-¿Vais a ir?
-Yo no quiero ir solo...-musitó Neville
Tras una breve discusión de si ir o no ir a esa reunión, finalmente Harry y Neville acuden a la reunión. Momentos después apareció la señora con el carrito de la comida. Ron compró una buena cantidad de comida, al igual que Luna, mientras que Hermione compró apenas unas empanadas y ranas de chocolate.
-¿Tan sólo eso?-le preguntó Ron preocupado, observando todo lo que había comprado su amiga-Hermione después no comeremos hasta la hora de la cena, dentro de algunas horas
-Ya lo sé Ron, pero es que no tengo hambre. Voy a comer todo esto por echarme algo al estómago
Ron asintió porque ahora estaba masticando una empanada y siguió concentrado en comer. Luna comía y a la vez seguía leyendo su revista de misterios, El Quisquilloso (N/ A: ¿era así?) así que Hermione mordisqueó una rana de chocolate, sumiéndose en sus pensamientos, observando además la niebla del exterior, que cubría lo que habitualmente eran verdes campos y praderas. A veces se disipaba y dejaba ver el sol, otras se oscurecía todo aún más.
¿Cómo iba a tener hambre si en pocas horas lo volvería a ver? Los nervios parecían habérsele concentrado en el estómago y no podía comer nada a menos que quisiese que le cayese mal. Se preguntaba si estaba bien, si había pasado buen verano..... “claro que no, en teoría es un mortífago, no debe de haber llevado un buen verano”. Ron observaba a su amiga sin que esta se diese cuenta. Estaba preocupado porque estaba un poco extraña desde que había vuelto a verla y su hermana Ginny no era de gran ayuda. Cada vez que le preguntaba si sabía algo al respecto le contestaba de malos modos que no era algo de su incumbencia.
Al caer el día el expreso llegó a Hogsmeade. Los alumnos empezaron a cambiarse y a ponerse las túnicas. Ya iban saliendo cuando se dieron cuenta de que no habían vuelto a ver a Harry desde que se fue al compartimento de Slughorn.
-¿Dónde se habrá metido?-preguntó Ron que ya tenía un pie fuera. Neville llegó corriendo por el pasillo y patinó al frenar ante ellos
-Chi...chicos creo que Harry está en el compartimento donde estaba Malfoy
-¿Qué te lo hace creer?
-Pues venía tras de mi y de ese Zabini, que entró en ese compartimento. Justo en ese momento Harry desapareció bajo la capa invisible, me parece.
Ron y Hermione se miraron con complicidad. No hicieron falta palabras para saber lo que su amigo estaba planeando.
-Voy a buscarle-dijo Ron, sin saber que ya alguien lo estaba ayudando...
Última edición por Ayko^chan18 el 07 May 2006, 16:20, editado 1 vez en total
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 18 Feb 2006, 23:19

CAPITULO TRES: EL MISTERIOSO NUEVO ALUMNO

-¡No Ron! Ya entro yo-le dijo Hermione cogiendole del brazo. No es que no se fiara de Ron, pero es tan impulsivo con sus acciones que podría tener problemas, sobre todo con su puesto como prefecto, que podría perderlo. Además tenía fija la imagen en su cabeza de la reacción de Ron y Harry en el callejón Diagon, en la tienda de túnicas...intuía quién podía estar tras la “desaparición” de Harry
Se adentró en el tren y sintió un gran temor. Jamás había estado allí con el tren completamente vacío. El silencio se hacía espeso, no corría ni una mosca “venga Hermione, no seas cobarde, que te pasas más de la mitad del año conviviendo con fantasmas, ¿te vas a asustar ahora?”. Continuó avanzando a paso lento, intentando reconocer el compartimento de Malfoy. Poco después oyó una voz femenina, muy familiar, pidiendo auxilio
-¡Ayudadme por favor! ¡Me va a violar!
-No grites zorra, no te va a oír nadie, todos se han ido-esa voz era la de Draco Malfoy pero ¿y Harry? Hermione no se lo pensó mucho y corrió rápidamente hacia el siguiente vagón de donde parecían provenir las voces. Tan rápido lo hizo y tan inesperado fue que cuando abrió de golpe la puerta con un inaudible alohomora Malfoy la observó con ojos desorbitados, más pálido de lo normal (lo que ya es un logro) y los labios entreabiertos. Estaba en el suelo, sobre Ginny, con las manos en sus muslos y a punto de violarla. Ginny lloraba en silencio (aunque en ese momento la miraba sorprendida también), con las manos crispadas en la túnica de Malfoy, a la altura de su pecho, como si momentos antes hubiera estado forcejeando con él. Harry estaba tras ellos, petrificado con un hechizo, presenciando todo. A pesar de estar paralizado su rostro reflejaba odio, repugnancia, impotencia...
Hermione por su parte, en esos segundos de estupefacción, mostraba una ira muy grande, casi impropia de ella. Tenía una mirada asesina que si matase con ella... Malfoy pasó a continuación al miedo cuando vio que levantaba la varita y gritaba
-¡¡EXPELLIARMUS!!-Malfoy saltó por el aire estampándose con el ventanal que daba al exterior, con gran estrépito. Su varita quedó a los pies de la exaltada castaña, la cual, sin piedad prosiguió-¡WINGARDIUM LEVIOSA!-el baúl del propio Malfoy voló por el aire hasta dejarlo caer sobre su dueño, golpeándole la cabeza
-¡Argh! ¡Maldita sangre sucia!
-¡Repítelo y soy capaz de poner en práctica lo que suele hacer tu padre y los mismos ratas que él! ¡Eres un cobarde, un maldito!-Hermione se acercó peligrosamente a él, haciéndole pensar a sus amigos que lo iba a matar con sus propias manos. Pero no, desencanta a Harry para que vuelva a moverse. Craso error. El moreno se acercó a Malfoy, que se incorporaba en ese momento, y le asestó un buen puñetazo en la cara.
-¡Harry tranquilo, es una locura que sigas! Pueden castigarte y apenas sí estamos a principios de curso...
-Hazle caso a tu amiga sangre sucia, Potter-dijo Malfoy con desprecio mientras la nariz le chorreaba sangre. Harry levantó el puño con intención de dejarle peor la cara pero Hermione le cogió el brazo
-Ya ha tenido suficiente. Ahora preocúpate por Ginny. Salid antes de que el tren se ponga...
-¿Qué ocurre aquí?-el maquinista estaba en la entrada del compartimento, examinándolos uno a uno y evaluando lo que estaba sucediendo. Ginny se había incorporado mientas observaba como Malfoy estaba sentado contra la pared con el rostro cubierto de sangre y rodeado por Hermione y Harry. Los jóvenes lo miraron sorprendidos pues esperaban que éste se estuviese preparando para irse
**************

-Vaya, vaya, vaya. Claro, teníais que empezar el curso llamando la atención, ¿verdad Potter? Propio de usted. Señor Malfoy, debería cuidarse de su actos. Quiero que sepa que ni a su padre se le ocurrió hacer semejante barbaridad en esta escuela . A este paso no llegara a ninguna parte y me temo que puede pasar un tiempo expulsado
Era la hora de la cena de comienzo de curso y Harry, Hermione y Draco Malfoy estaban en el despacho de Snape en esos momentos en que se estaba haciendo la elección de casa de los nuevos alumnos de primero. Harry miraba furioso a Malfoy primero y luego a Snape que se había dirigido a él con su característica sonrisa de triunfo y luego con casi lástima a Malfoy. Ginny sólo entró para dar parte de la atrocidad que estaba a punto de cometer Malfoy enseñando las señales del forcejeo y de las muestras de brutalidad del joven Slytherin. Sus amigos creyeron que Snape apoyaría a su alumno favorito pero para sorpresa de todos, la creyó. Por lo tanto a Malfoy no le quedó otra que confesar.
-De quien no me esperaba nada parecido era de usted, señorita Granger-Hermione era incapaz de mirarlo a los ojos, no podía, estaba avergonzada-una chica con un expediente limpio y excelente, nunca se ha metido en líos, ni se ha peleado con nadie-Hermione sentía que se hundía cada vez. Habría deseado que hubiera sido McGonagall la que le hubiese echado esa bronca. No le hacía gracia recibir una bronca siendo la excelente alumna que era. Pero la hubiese soportado mejor que escuchándolo de los labios más deseados por ella
-Lo siento-es lo único que la joven pudo decir, con la vista fija en sus zapatos, incapaz de levantarla y fijarla en los profundos ojos negros que le observaban inquisitivos
-No sabía que se dejaba llevar con facilidad por sus sentimientos hasta el punto de perder el control y golpear a un compañero con un baúl mediante un hechizo. Creo que comprenderás que tenga que castigarte por esa agresión aunque será la profesora McGonagall quien lo decida, si expulsarte o castigarte-Hermione no pudo menos que asentir pues le temblaba el cuerpo incontrolablemente. Levantó al fin la mirada a tiempo de ver como Harry abría la boca para rebatir la decisión del profesor de Pociones. Estaba a punto de indicarle con un gesto que no lo hiciera cuando la profesora Sprout golpeó la puerta y asomó su cabeza
-¿Severus? El director me ha pedido que le avise para que suba de inmediato al Gran Salón para hacer el anuncio
-De acuerdo. Entonces creo conveniente que subamos todos
Los dos profesores iban a unos siete metros por delante de los dos amigos. Muy por detrás iba Malfoy, cabizbajo y maldiciendo entre dientes.
-No es justo que nos hayan castigado por darle su merecido a Malfoy e impedir una desgracia
-Harry es el merecido castigo por agredir a una persona. Deberíamos haber ido directamente a un profesor o a Hagrid que estaba encargándose de los de primero
-Dense prisa-les apremió Snape con su habitual sequedad
Entraron al Gran Comedor lo más discreta y silenciosamente posible pues todo el comedor estaba pendiente de Dumbledore, que estaba dando su habitual discurso después de la cena. Harry y Hermione se sentaron en unos asientos que les había guardado Ron, que los miró pero no dijo, ni preguntó nada. Hermione buscó a Ginny con la mirada. Estaba sentada con Dean, el cual la tenía abrazada. Éste, desvió su mirada de Dumbledore y observó con mala cara cómo se sentaba Malfoy en su mesa. La castaña estaba segura que si no estuvieran vigilados por tantos profesores y por el propio Dumbledore su compañero de Gryffindor se habría lanzado a matar a Malfoy con sus propias manos
-Después de recordaros a los que lleváis más tiempo aquí las normas de las escuelas y hacérselas saber a los nuevos alumnos, quisiera presentaros al nuevo profesor de esta escuela
Hermione paseó la mirada por toda su mesa y sus ojos se posaron sobre un chico que le hizo que el corazón se le acelerase. Debía ser nuevo pero su parecido físico era tremendo, ¡no, no podía ser!
-Quiero presentaros al profesor Horace Slughorn, el nuevo profesor de Pociones
Hermione estuvo a pique de soltar en voz alta “¿¡quéee!?”. Miró a su alrededor y comprobó como sus dos amigos estaban tan sorprendidos como ella. Sin embargo aún quedaban más sorpresas
-Por otro lado, será el profesor Snape quién imparta las clases de Defensa Contra las Artes Oscuras
-No puede ser...-susurró Hermione. Para su desagradable sorpresa, sus dos amigos dijeron
-Entonces el año que viene no vuelve. El puesto está maldito-comenzó Harry
-Cierto, todos se han acabado yendo, él al final de curso también se ira. Ojalá que sea echo fiambre-aquellas palabras de Ron colmaron la paciencia de Hermione, que estaba flaqueando desde que Malfoy intentó violar a Ginny
-Vosotros dos sois idiotas
-¿Qué te pasa Hermione?¿Lo vas a defender ahora por habernos...?
-¡Es nuestro profesor deberíais tenerle respeto!-Hermione no pudo continuar con la discusión pues Dumbledore pedía silencio. La noticia de que Snape había conseguido su ansiado puesto había creado gran expectación entre el alumnado que conocía perfectamente los deseos del profesor. El director terminó su discurso y dando las buenas noches envió a sus alumnos a la cama
-Por cierto Harry ¿nos vas a contar por qué diablos te fuiste tras Malfoy?
-Ah eso
Hermione quiso mostrarse muy enojada con ellos pero acabó escuchando la conversación. Según su amigo, Malfoy parecía no tener intenciones de continuar sus estudios el próximo curso, que tendría cosas mejores que hacer y que a Voldemort no le interesaba la preparación que tuviera.
-¿Qué os decía? Malfoy es un mortífago
-Oh vamos Harry, ¿no dices que estaba con Pansy? Eso lo ha dicho para vacilar
-Eso es cierto. Conociendo a Malfoy sería raro que no se pavonease delante de sus amigos y de Pansy
-Hablando de Malfoy ¿me podéis decir que ocurrió dentro de los vagones? Cuando entró Hermione y todo eso
-Ah bueno, es que tras irse todos del compartimento, Malfoy se quedó y me descubrió. Me petrificó y estuvo a punto de darme un buen golpe cuando apareció Ginny. Parece que se quedó muy rezagada tras salir de la reunión con Slughorn y vio salir a todo el mundo del compartimento menos a Malfoy.
-¿Y entonces?-preguntó ansioso Ron. Harry y Hermione se miraron unos instantes preguntándose sin mediar palabra si se lo decían o no. Si le contaban que Malfoy estuvo a punto de violarla iba a ser el siguiente en ser expulsado. Suerte de que llegaban a la sala común y Hermione vio de nuevo a ese chico. Con la noticia de los cambios en el profesorado se había olvidado de él
-Ron, ¿quién es ese chico?-le preguntó señalándole con la cabeza
-Ah, se llama Jonathan Walker, es un nuevo Gryffindor. ¿No os recuerda a alguien? Todo el mundo lo comentó cuando lo vio sentarse en la banqueta y colocarse el sombrero seleccionador
-Ahora que lo dices...¡se parece al profesor Snape-exclamó Harry observando al joven fijamente-¿no podría ser hijo suyo?
-No digas bobadas Harry además ¿no se llama Walker? Es imposible que sea hijo suyo. Puede ser un sobrino o algo-Hermione controló su nerviosismo. Lo único que le faltaba además era que el profesor estuviera casado y con un hijo para que le terminara de rematar la faena. Finalmente subieron a las habitaciones, despidiéndose los tres amigos en las escaleras. Hermione, antes de subir, comprobó si Ginny estaba en la sala común. Necesitaba hablar con ella


Estaba de mal humor. Cada año ese Potter lo sorprendía con algo nuevo y desesperante. Clavadito a su padre. Ese año, no tuvo otra cosa que intercambiar algunos golpes con Malfoy. Esa era otra. El alumno más brillante de Slytherin, el hijo de Narcisa, no tuvo otra cosa que hacer que intentar violar a Ginny Weasley en el tren. Y por si no fuera suficiente con tres personas en escena, contando a la víctima, llega otra excelente alumna, Hermione Granger y en un ataque de ira casi deja sin cabeza a Malfoy. Ha sido la sorpresa más grande que se ha llevado esa noche. Una chica, de sangre muggle, la más inteligente de su curso, dejándose llevar por sus sentimientos y agrediendo a un alumno. Inaudito. Desde luego, el que haya vuelto “oficialmente” Voldemort debe haber afectado a todos. Snape dejó caer su cabeza sobre sus manos. Le dolía la cabeza, habían sido demasiadas cosas en apenas tres horas. Había tenido que escuchar decepcionado como la joven Weasley contaba la “hazaña” de Malfoy y no tener más remedio que anunciarle al chico que estaba expulsado. En otra situación se lo habría evitado y sólo lo habría castigado, pero entre la furia que sentía al comprobar que la mezquindad de Malfoy no tenía límites y que era peor que un mortífago y que lo que estuvo a punto de hacer era algo muy grave, no le quedó más remedio que castigarle. Sabía que, ante la situación actual, alguien más además de Narcisa pondría el grito en el cielo. Ya se encargaría de Potter y de la señorita Granger. Era increíble que acabase de empezar y ya tuviese que castigar a tres alumnos. Sin embargo no era lo único que le traía de cabeza. Aquella noche se había unido un problema más. Si ese año no se volvía loco es porque tiene una paciencia y una calma que ya quisieran tener otros profesores. Si salen de esa, le pedirá a Dumbledore un aumento de sueldo. Por ahora se tendrá que conformar con su puesto como profesor de DCAO

CONTINUARÁ
Última edición por Ayko^chan18 el 07 May 2006, 16:23, editado 1 vez en total
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

hola

Notapor Meiko Akizuki » 19 Feb 2006, 02:03

Hola Ayko-chan, tu historia me ha gustado mucho. Solo una pregunta: En la historia real, hermione esta realmente enamorada de Snape? Es que si es así yo no me he enterado, y si te lo has inventado es muy original, y los sentimientos estan muy bien expresados. Sabes ponerte en la piel de los personajes. Adiós y sigue así. :wink:
"Tu libertad acaba donde empieza la del otro"
Avatar de Usuario
Meiko Akizuki
Friki-sama
 
Mensajes: 326
Registrado: 11 Jun 2005, 15:23

Notapor Ayko^chan18 » 19 Feb 2006, 13:17

Ya que lo dices, aclaro ese punto: Hermione está más que claro que no, que JK Rowling se encargó ya de "emparejarla" con Ron, pero bueno, de la ilusión también se vive xD y esta pareja me gusta mucho ^^
Y ya que estamos dejaré el siguiente capi, luego en unos días dejó el quinto.


CAPITULO CUATRO: CASTIGO ¿INDESEADO?

-Subamos a las habitaciones, por favor ¿si?
-De acuerdo
Las dos amigas suben a las habitaciones, concretamente en la de la más joven, que estaba vacía. Hermione se sienta en la cama y Ginny se queda frente a ella observándola. Sabía de lo que iban a hablar. No era para menos, ahora eran la comidilla de todo Hogwarts, todos los alumnos de cualquier casa giraban la cabeza allá donde pasase ella, Hermione, Harry o Malfoy. Y eso que solo habían pasado apenas unas horas.
-Ginny cada día me sorprendes más. ¿Me vas a explicar por qué seguiste a Harry al compartimento...?
-Si lo sabes, Harry me gusta mucho y noté que algo iba mal cuando salieron todos los Slytherin del vagón donde estaba Malfoy y que éste no había salido para nada. Apenas me había parado delante de la puerta del compartimento cuando oí un golpe seco, cuando golpeas a alguien en la cara. Al golpe lo siguió una carcajada que identifiqué como la de Malfoy así que pensé que lo mejor era entrar. Al abrir la puerta me encontré a Harry tirado en el suelo, paralizado y a Malfoy arrodillado a su lado.
-Y entonces Malfoy intentó atacarte a ti
-Más o menos. Le dije que dejara en paz a Harry y me dijo que no me metiera en donde no me llamaban si no quería tener problemas. Parece que se lo pensó mejor, y viendo que Harry no iba a hacerme nada decidió ir a por mi. Me abofeteó, me lanzó al suelo y se colocó encima de mi. Había empezado a besarme cuando poco después llegaste tú. Ahora debes explicarme tú...¿qué se te pasó por la cabeza para que te lanzases a matar a Malfoy? ¡Nunca te había visto tan furiosa!
-Ya lo sé, sé que no suelo perder tanto el control. Es que en el momento en que entré en el compartimento y vi la situación, no pude pensar en otra cosa que en matar a Malfoy. ¡Es que es un...!
-¡Venga no te alteres más! Ya va a recibir su merecido y casi seguro que no le veremos la cara durante mucho tiempo
-¿Chicas estáis aquí?-Harry asomaba la cabeza por la puerta
-Sí Harry ¿qué pasa?-preguntó Hermione un poco sobresaltada temiendo que las haya oído
-La profesora McGonagall me ha pedido que os avise de que mañana debemos ir a su despacho a primera hora de la mañana, antes del desayuno
-Gracias Harry, buenas noches-el chico se despidió con la mano y se marchó
-¿Crees que la profesora McGonagall será muy severa con vosotros?
-No lo creo Ginny, lo hicimos por una buena causa, para que ese cabrón no te violara. Además McGonagall sabe que Harry y yo no vamos por ahí pegando a la gente por gusto. Por cierto, me voy ya que si no, no me podré levantar mañana a tiempo. ¡Buenas noches!
-¡Buenas noches!
Hermione bajó las escaleras volviendo a pensar en la bronca que se había ganado por parte del profesor de pociones (ahora de Defensa). “¡Qué rabia!¡cómo si no hubiera profesores en esta escuela! Tuvo que ser él!” Durmió muy intranquila y mal por lo que se caía de sueño cuando iba de camino al despacho de McGonagall en compañía de Harry.
-Pasad-dijo con voz imponente la profesora cuando Harry llamó a la puerta. Los dos jóvenes entraron y se sentaron en los asientos que la profesora había preparado previamente. McGonagall los observaba fijamente y con severidad.
-El profesor Snape me puso al tanto de lo ocurrido ayer en el tren. Por supuesto, como todo en esta escuela los rumores vuelan y ya estaba al tanto de lo sucedido
-Entonces no tendremos que explicarle nada ¿no?-preguntó Harry tranquilo
-No y siento mucho anunciarles que a pesar de que lo hicieron para evitar una desgracia no me queda más remedio que castigarles-ninguno de los dos dijeron nada, estaban conformes. Hermione estaba tensa, esperando las palabras reprochadoras de la jefa de su casa, al igual que había hecho Snape. A pesar de que horas antes había deseado que esa mujer le echara la bronca en vez de Snape, en ese instante, en el que la tenía delante, deseaba lo contrario.
-Señorita Granger-McGonagall pronunció su nombre con frialdad, sin mirarla a los ojos, que a pesar de estar fijos en los papeles que tenía delante se podía notar la decepción reflejados en ellos. Hermione se derrumbó. Definitivamente era peor que una bronca
-Sí profesora
-Cumplirás un castigo con el profesor Snape, una vez a la semana. Tendrás que hablar con él en una de sus clases para que te confirme el día y la hora. Después te entregaré tu horario, tras el desayuno. No tengo nada más que decirle, se puede marchar
-Muy bien profesora-es lo que pudo decir Hermione antes de salir. Harry esperaba el veredicto impasible. Le hubiera gustado saber que castigo iba a recibir su amigo, sin pensar en el suyo propio. Sólo cuando entró en el comedor y vio aquellos cabellos negros.


-¿Puedo pasar?
-Sí señorita Granger
Ya sabía a lo que venía la joven. McGonagall ya le había dicho que la chica iba a cumplir el castigo con él mientras que Potter lo haría con la profesora de Transformación. Faltaba veinte minutos para que diera comienzo la primera clase de Defensa Contra las Artes Oscuras con los de sexto curso y tenía la lección casi lista
-Profesor venía por lo de...
-Sí, sí ya sé-respondió el profesor con frialdad, con apatía. Se sentía agotado y sólo acababan de comenzar las clases. Llevar una doble vida era demasiado duro para él, le cansaba demasiado. Mejor dicho, en esos momentos llevaba una triple vida, aunque la vida como profesor se podía tomar como una parte de una y otra. Por no hablar de “otra vida” que le acababan de “regalar”-cumplirás tu castigo los sábado por la tarde en mi despacho, una hora después de la hora del almuerzo. Todo durante un mes.
-Muy bien profesor-dijo Hermione con un asentimiento de cabeza
-Bien, puede esperar fuera en el pasillo mientras termino de preparar la clase. La chica obedeció de inmediato y se reunió con sus amigos que volvían de tener la primera hora libre.
Severus Snape terminó de preparar la clase, aquel día practicarían los hechizos no verbales. Hizo pasar a los alumnos. Como ocurría siempre Gryffindor compartía clase con Slytherin. Suerte que el señor Malfoy había sido expulsado esa misma mañana porque conocía muy bien a Potter y compañía para saber que hubieran continuado con lo que no terminaron el día anterior.
El profesor comenzó su discurso sobre las Artes Oscuras y su defensa...

*****************************

Hermione apenas probó bocado, estaba muy nerviosa. Harry por su parte estaba feliz, porque aquel día no cumpliría su castigo. Era su primer día de clases particulares con Dumbledore. Ella en cambio tendría que pasar una tarde entera con la persona que quería evitar a toda costa aquel año.
-Anímate Hermione ¿qué te pasa?
-Pues que le va a pasar Ron ¿tú no estarías igual si cumplieras castigo con Snape?-le espetó Ginny con malhumor, malhumor que se le pasó cuando llegó Dean y se sentó a su lado. La castaña se sorprendió ante el semblante de Harry, que cambió de felicidad a recelo. Parecía que no le gustase la presencia de Dean...
-Bueno chicos-dijo el moreno levantándose-me tengo que ir ya. Nos vemos
Ante la mirada atónita de sus amigos se fue al despacho del director mientras que Hermione también recogía sus cosas para irse al despacho de Snape
-¿Sabes que le pasa a Harry?-le preguntó Ginny, como quien no quiere la cosa pero su amiga sabía que la pregunta estaba cargada de mucha intención.
-No tengo ni idea Ginny, supongo que será por las clases. Me tengo que ir...
-¡Mucha suerte! Y...¡ten cuidado!-le dijo guiñándole un ojo
-Tranquila lo tendré-“supongo que me lo dice porque sabe que a veces me dejo llevar demasiado por mis sentimientos” pensó mientras iba bajando las escaleras que dirigían a las mazmorras. Tendría que controlarse si no quería tener más problemas de los que tenía ya.
La joven Gryffindor se encontró frente a la puerta del despacho antes de lo que hubiera deseado. Respiró hondo y tocó una vez (y con fuerza) en la puerta.
-Pase-le dijo la voz melodiosa del profesor. Hermione se quedó de una pieza al ver allí a Jonathan, el joven de once años que se parecía al hombre que se sentaba frente a él, al otro lado del escritorio. ¿Qué hacía allí?
-Creo señor Walker que ha entendido todo lo que le he dicho. Como puede comprobar, en estos momentos estoy muy ocupado. Además estoy seguro de que sus amigos lo están esperando
-Sí...profesor-Hermione notó que había algo raro en el ambiente, tensión...¿tensión?
-Señorita Granger ¿a qué espera para tomar asiento?-“está más antipático que de costumbre, está claro que ese chico significa algo en su vida ¿o son mis imaginaciones?”
-S-sí señor-dijo pero ya estaba sentada. “¡Uf no puede ser, ya estoy nerviosa!”. El profesor no se dio cuenta de nada buscaba algo en su oscuro despacho, de espaldas, lo que puso más nerviosa a la chica. Tenía que disimular de alguna forma así que decidió hacer como que buscaba algo en su mochila. La pluma o el libro de Defensa de aquel año por ejemplo (N/ A: no recuerdo el nombre ni tengo ganas tengo de ir a buscarlo ahora).
-¡Ejem!-carraspeó Snape para que Hermione dejara de hurgar inútilmente en su mochila y le mirase-me gustaría que fuera a los almacenes a buscar unos ingredientes para una poción que voy a preparar-“¿una poción?”-necesita un tiempo de preparación y tengo que empezar a elaborarla ahora mismo. Hoy me ayudará con ella. Aquí tiene la lista de lo que me debe traer-Hermione cogió el trozo de pergamino, temblorosa, y a continuación salió del despacho leyendo los ingredientes. Por lo que estaba leyendo se trataba más de un mejunje que de una poción. Servía para aliviar heridas graves. Mientras iba al almacén del aula de Pociones se preguntaba a quién le haría esa poción. ¿A aquél chico? “no qué va, no parecía que tuviese problemas, y mucho menos que estuviese herido”
Cogió todo lo necesario para la poción, lo guardó todo en una bolsa y volvió. La verdad que el castigo...¿realmente se podía llamar castigo a ayudar a hacer una poción? ¿iba a ser eso peor que un castigo? Porque hacer una poción con el profesor significaba más contacto visual del que quisiera...significaba tener cerca el cuerpo que más deseaba


El profesor esperaba pacientemente de pie y apoyado en su escritorio. Ya había preparado, en una habitación anexa, el caldero para comenzar la poción. No es que fuera un castigo, ayudar a hacer una poción, pero la iba a tener todas las semanas allí, durante un mes y durante varias horas. No estaba tan creativo aquel año como para buscarse buenos castigos para cada ocasión. Hacer copias... no iba a ponerla a hacer eso, la señorita Granger no tenía ya once años. Y por ahora no necesitaba hacer arreglos en el despacho...además le corría más prisas hacer ese mejunje. Era muy urgente y requería tiempo para elaborarlo. Y con ayuda de una alumna como ella, que aunque le diera rabia admitirlo, era la mejor realizando pociones de su promoción. Al cabo de diez minutos Hermione estaba de vuelta con los ingredientes.
-Muy bien, comencemos
Para el profesor, sencillamente era un trabajo en equipo. Para Hermione era su perdición, sobretodo cuando su imaginación comenzó a desbordarse...

CONTINUARÁ
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 04 Mar 2006, 17:01

CAPITULO CINCO: ACCIDENTE Y NACIMIENTO

-¡¡¡¡¡¡LO VOY A MATAR!!!!!!!!!
Era el grito a pleno pulmón que lanzó Ron en la soledad de la Sala Común de su casa. Harry acababa de venir de las clases con Dumbledore, le había contado todo lo que había visto en el pensadero sobre los padres de Voldemort (una historia bastante interesante) y como aún era pronto decidieron esperar a Hermione pensando en que estaría al llegar. No sabía Harry que Ron volvería a acordarse de lo del tren. Y viéndose encerrado, no tuvo otra opción que contárselo todo.
-¡¡¡¡¡YO LO MATO!!!!!-repetía Ron, que era sujetado por el cuello de su túnica por Harry para que no saliese por el cuadro de la Señora Gorda. A esas horas, si era pillado en los pasillos y dando esos berridos lo iban a castigar también. Era tarde y Hermione todavía no llegaba
-Venga Ron, cálmate, ya ha recibido su merecido castigo y al final no ha ocurrido ninguna desgracia ¿vale? Vayámonos a la cama, Snape ha debido de dejarla más tiempo de la cuenta

En cuanto comenzaron la poción de tentáculos de murtlap escabechados, la imaginación de Hermione comenzó a demostrar que era digna de la mejor escritora muggle que existiera. El vapor de la poción acabó provocando que se perdiera en los rincones más desconocidos de su mente y su corazón, aquellos en los que se guardaba los sueños y fantasías más descabellados e imposibles y que creía que olvidaba. No era la primera vez que fantaseaba con un encuentro pasional en plena clase de pociones, mientras él, excepcionalmente la ayudaba con la poción del día (algo que ya para empezar no era posible) y acababan liándose. Y aquél día, en que gran parte de esa fantasía se estaba realizando, Hermione no podía estar allí si no quería acabar cometiendo una gran locura. Miró esas grandes manos que cogían cada uno de los ingredientes que iba preparando para la poción y se imaginaba como recorrían con total libertad por su cuerpo desnudo; se perdía en aquellos ojos negros como la noche, que la miraban con deseo mientras que sus labios saciaban su sed...
-¿Señorita Granger?-el profesor Snape la observaba con frialdad-¿no me ha oído?
-Eh, no perdone-respondió Hermione volviendo a la realidad pero con el corazón a mil
-Agite esto durante tres minutos y después añada más tentáculos de murtlap
-Sí señor-“venga Hermione concéntrate, no puedes seguir así, tienes que poner toda tu atención en la poción”. Siguió las instrucciones de Snape mientras este le daba la espalda buscando algo. Una espalda que no se podía apreciar del todo por la túnica pero que Hermione imaginaba que era imponente y ancha. Pasado los tres minutos Hermione pasó a echar los tentáculos, sin embargo, seguía en sus ensoñaciones, provocando que echara más tentáculos de la cuenta...
-¡¡¡CUIDADO!!!
Todo pasó muy rápido. En el momento en que Hermione echaba el último tentáculo, el profesor Snape se giraba para supervisar la poción cuando en un acto reflejo (como si ya temiese aquello) se lanzó hasta la chica para apartarla y protegerla de la fuerte explosión. Fue un ruido ensordecedor, tras el cual se oyó como salpicaba el contenido del caldero que los cubrió en gran medida a ambos, que estaban en el suelo. Snape se levantó para observar como había quedado todo tras el desastre mientras que la chica seguía en el suelo, en estado de shock, cubierta de algo viscoso y de color verdoso. Volvió completamente a la realidad y al ver la mirada gélida con la que la miraba el profesor se aterrorizó. La había hecho buena y sería castigada para el resto del curso. Cerró los ojos esperando la monumental bronca que se merecía por aquel estropicio y siendo Snape quién la acompañaba no se lo iba a pensar dos veces. Sin embargo, para su gran sorpresa, el hombre se agachó y le ayudó a levantarse, silencioso. Murmuró un hechizo que limpió absolutamente todo (incluido las túnicas) y después le dijo en voz baja
-Puede irse, ya es muy tarde-Hermione estaba paralizada pero reaccionó de inmediato. No quería que el profesor se arrepintiese por lo que salió del despacho y en cuanto supo que no la oía corrió como alma que lleva al diablo a su sala común

A la mañana siguiente, Harry y Ron fueron a buscarla a su habitación para que bajasen a desayunar juntos y les contara cómo le había ido. La chica se levantó desganada y somnolienta. Se pasó toda la noche recordando el desastre con los tentáculos de murtlap y no pudo dormir más de una hora o dos. Su corazón se aceleraba cada vez que recordaba el extraño comportamiento del profesor Snape, cuando se abalanzó para apartarla, exponiéndose él también al peligro...
-¿A qué hora volviste anoche?-le preguntó Harry mientras bajaban al comedor
-No tengo ni idea, el profesor Snape me estuvo hasta tarde y cuando subí a mi cuarto no miré la hora-Harry tienes que contarme lo que hiciste con Dumbledore
Harry le contó lo mismo que le contó a Ron sobre Voldemort y su familia. Estaban empezando a desayunar cuando les llegó a él y al pelirrojo sus ejemplares del libro de Pociones. Hermione intentó no torcer el gesto. Los dichosos libros no sólo le trajeron los recuerdos de la noche antes sino que además, uno de ellos, el que le habían dejado a Harry la estaba trayendo por la calle de la amargura. Hasta minutos antes de empezar la primera clase de pociones del año, era ella la más destacada de su curso. Llegó el dichoso libro del llamado “Príncipe Mestizo” y pasó a un segundo plano. Y lo único que tiene de especial el libro es que ese príncipe añade anotaciones propias a las complicadas instrucciones de las pociones, facilitado su elaboración y haciendo que Harry sea el favorito del profesor Slughorn. Y francamente a ella no le hacía ni pizca de gracia. Si lo consiguiera por sus propios medios, se alegraría muchísimo por su amigo...¡pero estaba haciendo trampas!
-¿Qué estás haciendo?-le preguntó alarmada al ver...¡qué estaba dando el cambiazo a los libros!
-No pienso perder esta reliquia. Me está resultando muy útil
-¿Cómo qué útil? ¡Haces trampa!-otra lechuza se dejó caer sobre su desayuno con un ejemplar del Profeta. Pagó y comenzó a leer la portada (N/ A: ¿se llama portada u otra cosa? o_O estoy hoy torpe).
-¡Ahh!-exclamó
-¿Qué pasa Hermione?
-No os lo vais a creer-bajó mucho la voz para que sólo la oyesen ellos dos-¿os acordáis de Stanley? El del autobús noctámbulo
-Sí
-Pues los aurores lo han arrestado, porque aseguró que trabajaba para quién sabemos
-¡No puedo creerlo!-susurró excitado Ron-¡si no haría daño ni a una mosca!
-Las cosas están muy revueltas y para calmar los ánimos están haciendo arrestos que yo al menos veo injustos-opinó Hermione con toda sinceridad porque sospechaba que la detención de Stanley no tenía ningún sentido. Terminó de desayunar y acompañó a Harry y Ron a los entrenamientos de Quidditch


¿Qué le estaba pasando? ¿Por qué no podía quitárselo de la cabeza? Desde el accidente con la poción estaba muy raro. ¿Tal vez por su inusitada reacción? ¿por el extraño comportamiento de la mejor alumna del colegio? El castigo fue en general extraño. Hermione Granger estaba en la luna, él estaba pensando en sus problemas y al final la poción pues...todo al garete. Pero no era eso lo que le estaba poniendo nervioso. Se preguntaba por qué reaccionó de esa forma, tan repentina y lo peor de todo es que desde entonces no se podía quitar de la cabeza a la chica y la mirada perpleja y asustada que se le quedó cuando ocurrió todo en unas décimas de segundo. Una mirada que ahora lo tenía hipnotizado, era la primera vez que veía tan de cerca los ojos de aquella chica y sentir el calor de su cuerpo...que no sabía que podía llegar a ser tan gratificante
-Ah, vamos Severus ¿en qué demonios piensas ahora?-dijo en voz alta. Estaba en su despacho, supuestamente corrigiendo unos trabajos, y solo. Cualquiera que lo oyese pensaría que se estaba volviendo loco...aunque no faltaba mucho. Decidió acostarse y dormir un poco, a ver si descansaba de una vez...sin embargo aquella mirada castaña se le apareció de nuevo en sueños


-Confiesa Hermione, has sido tú ¿no?-le murmuró Harry de vuelta al Gran Comedor después de un intenso día.
-Y si lo soy ¿qué?-contestó ella malhumorada y a la vez algo avergonzada. Tenía tantas ganas de ver a su mejor amigo Ron como guardián del equipo d Gryffindor que se molestó en hechizar al creído de McLaggen para que fallase el último penalti
-No se lo digamos a Ron ¿vale?-Hermione estaba de acuerdo. Era la hora de la cena y la hora tan temida y tan deseada por ella, para ver a su amor imposible. Ni todo lo distraída que estuvo aquel día fue suficiente para hacerle olvidar todo lo sucedido con el accidente de la poción. Porque por unos instantes pudo sentir su calor y sentirse amada por unas décimas de segundos cuando el profesor la salvó de la explosión. Y a su pesar que aquellas escenas con el tiempo le desgarrarían más.
Se sentaron los tres juntos, como siempre. Apenas había gente en el comedor, era bastante temprano, aunque mientras cenaban iba llegando más gente. A Hermione le interesaba más el tránsito de gente detrás de la mesa de los profesores que el que llegaba de fuera. Sin embargo se fue a la Sala Común muy decepcionada pues el profesor no bajó a cenar (N/ A: claro seguirá durmiendo la mona xD). Al llegar a la Sala Común no se animó más al ver al muchacho, a Jonathan. Era tan grande su parecido con el profesor que sospechaba seriamente si tenían vínculos familiares o no...desgraciadamente, como siempre, Ron se hizo eco de sus pensamientos
-Cada vez que lo veo pienso lo mismo ¿tendrá algo que ver con Snape? ¿Será su hijo?-Hermione apretó los dientes para contenerse y no delatarse
-Si es su hijo, me encantaría saber quién es la madre. Quiero saber que mujer es capaz de soportar un hombre así-desde luego los dos estaban por colaborar a que ella se calmase. ¿Es que iban a sacar el tema cada vez que viesen al chico?
-Ya os dije la última vez que no puede ser, no tiene su apellido y además está en nuestra casa.
-Y qué Hermione, puede ser que su madre hubiera sido Gryffindor o un antepasado o a saber. Todo es posible-le discutió Ron, siguiendo en sus trece (N/ A: se está convirtiendo en una maruja con tantos chismes)
-Siento llevarte la contraria DON SABELOTODO, pero ese chico no es su hijo-Hermione recalcó con énfasis las palabras don sabelotodo. Ron le estaba dando donde más le dolía...porque es que no quería asumirlo, no podía ser que Snape estuviera casado y tuviera un hijo
-Chicos, tranquilos-dijo Harry apaciguador-Ron tiene razón, Hermione, todo es posible-la chica le dedicó una mirada asesina-y tomando así sus palabras creo que incluso pueda ser fruto de una amante, no tiene por qué ser su mujer-esta vez fue su amigo quién le miró con mala cara. Harry siempre conseguía que no llegasen a más porque ya tenía experiencias desagradables con las amistades de esos dos pendiendo de un hilo. Y aún así Hermione se marchó bastante malhumorada a su habitación, donde se deshizo en un mar de lágrimas...otra vez. Abajo, en la Sala Común, Ron perdió la sonrisa. Y el único que sabía por qué era Harry

Se desveló a la medianoche, empapado en sudor. El profesor de DCAO se incorporó jadeante, le iba el corazón a mil por hora.
-Maldita chica...-dijo entre dientes. Se le aparecía hasta en sueños pero lo peor de todo aquello no era el hecho de que soñara con una de sus alumnas sino que le hacía volver al pasado y recordar sensaciones olvidadas...
Miró el reloj y se dio cuenta que se había saltado la cena y tenía hambre. Se vistió con más prendas y decidió ir a las cocinas, a comer algo. No le hacía gracia pero por despejarse...

CONTINUARÁ...


NOTAS DE AUTORA: En fin, supongo que ya tengo más libertad de continuar esta historia, ya hace una semana practicamente cuando salió en España el sexto libro.Espero que os guste la historia y disfruteis de ella
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 08 Mar 2006, 22:38

CAPITULO SEIS: ENCUENTRO EN LAS COCINAS

Una vuelta...otra vuelta...Hermione llevaba varias horas dando vueltas en su cama pero no se podía dormir. Sólo podía pensar y pensar en lo mismo, en las palabras de Ron. ¿Sería que no se quería dar cuenta de la realidad? El que el profesor sea la peor persona de toda la escuela no significaba que no pudiera tener una vida fuera de las paredes del colegio. Aún así, la conversación que mantuvieron el profesor y ese chico cuando fue a cumplir el castigo...
Terminó por levantarse de la cama sigilosamente, para no despertar a sus compañeras. Se puso una bata sobre el pijama y bajó a la Sala Común. La única luz que alumbraba el habitáculo era la de la luna llena, la chimenea estaba más que apagada. Estaba todo tan silencioso que a Hermione le daban escalofríos. La idea de quedarse allí no le hacía gracia por lo que se tomó más en serio eso de darse una vuelta por el castillo. Era peligroso y significaba saltarse las normas pero ¿y qué? No era la primera vez que se las saltaba, por revelarse un poquito no pasaba nada.
Salió por el cuadro de la señora Gorda, después de subir a su habitación y coger su varita. El cuadro se quejó y dijo algunas palabras incomprensibles que Hermione ignoró.
-Lumus-susurró y la varita iluminó un poco el pasillo. Rezó para que la gata de Filch no estuviera por allí porque tenía problemas. Apenas había dado algunos pasos cuando percibió que la seguían. Se giró bruscamente para ver quién era y sólo se topó con la oscuridad (más allá de lo que iluminaba su varita). Pensó que sólo serían paranoias suyas así que siguió caminando. Los suaves pasos volvieron a sonar detrás de Hermione que paró en seco y notó como algo pequeño chocaba con su pierna, haciendo que el terror se fuera apoderando de ella. “Tranquilízate Hermione, tranquilízate que puede ser la gata de Filch, la señora Norris. Nerviosa no solucionarás nada”. Respiró hondo y bajó la mirada apuntando con la varita y...
-¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!

-¿Qué ha sido eso?-preguntó Snape mirando a la puerta por donde momentos antes había entrado. El elfo que le había servido no dijo nada. Era un viejo conocido, Kreacher, el elfo doméstico de los Black y que ahora trabajaba allí en Hogwarts por orden de su actual dueño, Potter. Le caía mejor cuando estaba vivo Sirius, porque le encantaba ver enfadarse a Sirius cuando Kreacher iba rumiando cosas de él. Ahora, que había fallecido...no le caía tan bien, aunque su dueño fuera ahora el joven Potter.
En las cocinas apenas había unos cuatro elfos más, los demás estaban repartidos por todo el castillo haciendo sus tareas. Él se había sentado en una de las largas mesas que había y donde le sirvieron mucha comida. El profesor no sabía si realmente los rumores que corrían entre el alumnado de que ir a las cocinas a por comida era gloria porque son muy serviciales...o es que su forma de ser imponía. Apenas había expuesto su problema (dormirse a la hora de la cena) cuando los tenía a todos sirviéndole comida
-Pues juraría que he oído un grito-murmuró Snape levantándose y encaminándose a la puerta

-¡Señorita cálmese, cálmese, no era mi intención de asustarla!
-¡¡DOBBY TIENES IDEA DEL SUSTO QUE ME HAS DADO!!-gritó Hermione al chillón elfo, que desde el año anterior llevaba lo que parecían varios gorros de lana...y que Hermione reconoció malhumorada como los que les hizo a todos los elfos el año pasado...provocando que se enojara aún más. Pero no le dio tiempo a más porque oyó un maullido corto en la lejanía
-¡Oh no, es la Señora Norris!-se lamentó la chica al darse cuenta de que se había delatado al gritar
-Sígame señorita, las cocinas quedan cerca-apenas dijo Dobby antes de sujetarla fuertemente de la mano y salir corriendo por oscuros pasillos que Hermione no reconocía pero que el elfo conocía bastante bien a pesar de la poca luminosidad. Subieron algunos tramos de escaleras, corrieron por un largo pasillo hasta que el elfo paró en seco delante de un cuadro. Segundos después se escondieron de la mirada inquisitiva de la gata de Filch...para encontrarse con otra más oscura e igual de inquisitiva. La de Severus Snape, que más que inquisitiva era perpleja, porque no se esperaba que un alumno estuviera a esas horas allí y mucho menos que fuera ELLA.
-Aquí estará más segura, señorita-dijo Dobby con su voz chillona. Pero no la miraba a ella, miraba al profesor, que no le daba mucha confianza.
-¿Qué pasa aquí?-preguntó el profesor, intentando ser disciplinado pero la voz le traicionó...¿¡se estaba poniendo nervioso!?-¿sabe que no debería estar por aquí a estas horas señori...
-¡Señor, no debería de reñirla cuando usted tampoco debería estar aquí!-espetó el elfo para sorpresa de alumna y profesor. El hombre, sentándole mal aquellas palabras abrió la boca para reprenderlo pero Hermione lo cortó
-Déjelo, a veces habla sin pensar, estoy segura de que no quería decirlo así...-Hermione sentía que se le subía el rubor a la cara, no hacía más que recordar la escena en el despacho del adusto profesor, algo que ni siquiera le había agradecido. El profesor tampoco se sentía nada cómodo...estaba extraño. La presencia de la joven le perturbaba, y lo que más le alarmaba era que le estaba recordando sensaciones que él creía olvidadas y que le hacía volver al pasado...
-Está bien. Puede quedarse aquí mientras termino de comer, luego la acompañaré hasta sus dormitorios-Hermione oyó aquello y se quedó muy sorprendida pues creía que el profesor la entregaría a Filch, como creía que tenía por costumbre hacer cada vez que tenía una oportunidad. Cuando levantó la vista del suelo, Snape no estaba delante de ella sino sentado en una de las largas mesas que equivalían a cada mesa de las que había varias plantas más arriba en el Gran Comedor. La muchacha no sabía sin sentarse frente a él o no, su presencia le imponía...y a la vez su corazón le iba a cien.
-Señorita ¿quiere algo de comer?-le preguntó Dobby agarrándole del pantalón del pijama
-No Dobby, prefiero leche caliente-finalmente decidió sentarse en la misma mesa que el profesor pero algunos asientos más alejada de él, no era capaz de sentarse frente a frente a él porque no soportaría su mirada.
Snape seguía con la vista clavada en el plato de comida. Le pasaba algo parecido a Hermione. Si levantaba la vista dejaría al descubierto unos sentimientos que estaban comenzando a nacer...¿o renacer? ¿Por qué esa chica le estaba haciendo sentir tanto y a la vez recordar tantas cosas que desearía olvidar?
Un elfo le sirvió un vaso con leche humeante y la joven Gryffindor sintió un calor gratificante en sus manos, al ponerlas en el vaso
-Señorita Granger ¿puedo al menos saber porque está a estas horas vagando por el castillo?-el profesor se mordió el labio disimuladamente, no tenía intención de parecer molesto porque no lo estaba en absoluto, todo lo contrario pero...
-Esto...-“¿qué le digo? Oh, profesor Snape estaba paseando por el castillo porque no hago más que pensar en usted......desde luego es patético”-...no podía dormir bien
-Vaya, vaya, vaya ¿y esa es razón para arriesgarse a salir?-Hermione terminó la leche de un sorbo y arqueó una ceja. No debería extrañarse, él siempre era así, jamás iba a cambiar...si embargo había algo distinto en su mirada...
-Sí, me apetecía dar una vuelta, sólo pensaba en caminar por los pasillos cercanos a mi torre. Sólo que bueno me encontré con Dobby y...-Hermione hablaba y hablaba pero tenía la sensación de que dijese lo que dijese no le serviría de nada, la mirada de Snape se endurecía por momentos ¿por qué?
-Ya...¿pretende que la crea?-la joven le miró perpleja-¿cree que es la única que intenta salir pasada la medianoche, a hurtadillas para salir al encuentro de su amado...o amada?-Hermione se quedó con la boca abierta sin saber que decir con lo que le acababa de insinuar...¿salir a hurtadillas? ¿su amado? Quería decirle mucho pero no encontraba las palabras adecuadas, para intentar no faltarle al respeto (ante todo era su profesor) ni dejar a flor de piel sus sentimientos. No quería meterse en más líos de los que ya se había metido en apenas una semana
-¡Si no me cree es su problema! Dobby está de testigo, él me encontró poco después de yo salir de la torre-Snape no respondió al instante, él mismo estaba confundido por sus propias palabras, ¿por qué le estaba recriminando a la chica algo que no le incumbía? ¿qué sabía él lo que iba a hacer y por qué estaba tan seguro de que le mentía?
-Le creeré-dijo finalmente sin convicción-pero ahora déjeme que la acompañe a su torre porque ha terminado ¿no?
Hermione miró con ira a su profesor y lo siguió varios metros por detrás cuando salían de las cocinas. Estaba resentida por las palabras del Snape pero claro, era por el hecho de que lo amaba si no pasaría olímpicamente de sus palabras. Desgraciadamente se habían clavado en su corazón como estacas ¡porque le había tratado como una cualquiera que se iba con el primero con el que se cruzaba! ¡Hermione Granger no era así, ni mucho menos! Tan enojada estaba que no se dio cuenta de quién acababa de cruzarse con ellos...¡no podía ser!
-Te estaba buscando-dijo el chico ante la perplejidad tanto de Snape como de Hermione, que no estaba segura si se dirigía a ella o no...porque dudaba de que tratara con tanta confianza a su profesor y le tuteara
-¿Se puede saber para qué señorito Walker?-no se podía apreciar la expresión de Snape en la penumbra pues la mayoría de las antorchas del pasillo estaban apagadas o su llama era muy débil y la luz de la varita de Snape no era de gran ayuda. La castaña se acercó un poco más disimuladamente
-Lo sabes bien...-la chica empezaba a sentir que sobraba allí, no entendía nada. Sin embargo apenas tuvo la intención de moverse cuando Snape dijo con imperiosidad
-Señorita Granger nadie le ha ordenado que se mueva de mi lado. Sabe que si lo hace puede acabar castigada con Filch-“¡maldito sea!”-Walker espere en mi despacho mientras la acompaño a ella hasta su torre
Apenas oyó Hermione la respuesta del chico cuando notó como Snape la había cogido del brazo y la llevaba casi a rastras hasta que en pocos minutos llegaron al cuadro de la Señora Gorda. Ambos jadeaban y no se dieron cuenta de que iban cogidos de la mano. Cuando se miraron parecía que por una vez, ante la incredulidad de Hermione, sus ojos hablaron por igual

CONTINUARÁ

Como estaré temporalmente sin internet dejo los dos siguientes capis. Cualquier duda sobre la historia ya sabeis
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 08 Mar 2006, 23:11

CAPITULO SIETE: HERIDAS QUE VUELVEN A ABRIRSE

Estaban jadeantes y no dejaban de mirarse con intensidad y deseo algo que dejaba fuera de juego a Snape. Le temblaban las manos porque intentaba que no cometieran la locura que estaba a punto de hacer. La chica lo miraba un tanto extrañada porque no terminaba de comprender lo que le estaba pasando a Snape, que no dejaba de mirarla a los ojos y desviar su mirada un poco más abajo...¡¿sus labios?! Y además...se estaba acercando peligrosamente y por desgracia o por ventura Hermione se sentía atraída al cuerpo del profesor. Estaban a escasos centímetros....
-¿Vais a decirme la contraseña o qué?-la Señora Gorda llevaba un buen rato observándolos y no parecía que se acabase de despertar
-E-e-escregutos de cola explosiva-musitó la castaña muy nerviosa y con la cara muy roja-me tengo que ir profesor-se despidió sin volverse a mirarle, dejando al profesor mirando como se cerraba el cuadro de la Señora Gorda, que dejó escapar una risa floja
-Ji, ji, ji, ji
-¡Se lo advierto!-exclamó Snape apuntándola con un dedo amenazador-¡usted dice algo y prepárese porque me molestaré en que la hagan trizas!
La señora dejó escapar una exclamación de indignación mientras que Snape volvía a su despacho.

Hermione subió lo más silenciosa que le permitían sus temblorosas piernas y se tumbó en su cama, sin quitarse de la cabeza la escena que acababa de vivir...parecía un sueño, tenía que ser irreal...no podía ser tan bonito ni cierto. ¿Se estaba enamorando de ella? No quería pensarlo, así que cerró los ojos y al poco tiempo cayó dormida

Al llegar a su despacho no vio a nadie, el chico no estaba, sin embargo sí había una nota sobre su escritorio

“Ya veo que no pierdes el tiempo. Te estaba buscando para hacerte saber que jamás te perdonaré lo que le hiciste a mi madre y que te odiaré toda la vida”

No estaba firmado pero sabía que pertenecía a Jonathan Walker.....Walker....sabía que ese chico le traería problemas desde que oyó su nombre. Se acostó en su cama aunque sabía que no dormiría tranquilo. Los recuerdos lo atormentaban
FLASH BACK

Siempre había sido un chico muy flacucho y algo afeado, por su enorme nariz ganchuda, por lo que su éxito entre las chicas...era nulo. Sin embargo a él no le importaba tenía mejores cosas que hacer y siempre le gustaba hacer cosas nuevas. Ciertamente era un excelente alumno, sacaba unas notas magníficas y sobretodo era un gran seguidor de las artes oscuras. Le atraían mucho y quería conocerlas a fondo. No es que se fuera a convertir en un mago oscuro. Saber mucho sobre esas artes para él significaba convertirse en un mago muy cualificado, conocedor de absolutamente todas las artes y era un saber muy útil para las pociones. Pociones era su asignatura favorita, no tanto como Defensa de las Artes Oscuras. Y es que había algo más que le atraía de Pociones además de los fogones y los calderos
-¡Hola Severus!-a su lado había aparecido una chica pelirroja, de buen ver y de unos ojos verdes preciosos
-Hola Lily-la chica más guapa de Hogwarts, Lily Evans. Era una mujer de sangre mestiza pero eso no tenía importancia, él lo era también. Lo importante era que ella era la mejor bruja de su curso y la mejor haciendo Pociones de quinto curso. Y su compañera de caldero en clase
La verdad es que era raro que dos magos de casas tan distintas como eran Slytherin y Gryffindor se llevasen bien, como ellos dos. Él no era una persona extrovertida, no soportaba a mucha gente, ni siquiera a sus compañeros que lo veían como una rarito...pero con Lily era diferente, se llevaban muy bien, había algo en ella que le hacía cambiar, hacía que fuera otra persona y olvidara todo su mal
-¿Qué poción crees que haremos hoy?-le preguntó con esa voz tan dulce característica de ella. No tuvo tiempo de responder porque la mochila de Snape se rajó dejando caer sus libros. Una carcajada siguió a algunos aplausos que reían también la gracia de...
-¡POTTER!-exclamó con rabia Lily mirando al joven moreno acompañado por su grupo de amigos, Remus Lupin, Sirius Black y Colagusano, que era el que más aplaudía con cara de estúpido la artimaña de James Potter. Lily se agachó a ayudar a Snape a recoger sus cosas
-¡Venga Lily! ¿Cómo puedes llevarte bien con Quejicus? No lo entiendo
-¡Callate! Y deja de llamarme Lily-le espetó Lily
-¡Oh vamos!
-Déjala ya Potter-dijo Severus poniendo entre sus brazos sus pergaminos y demás materiales
-¿Qué la deje? ¿Y qué me vas a hacer? No comprendo como la proteges si sabes que ella está contigo por compasión
-¿Tú qué sabes?-a pesar de haberlo negado a Lily le tembló la voz

FIN DEL FLASH BACK

Pasaron algunos días desde aquella escena y llegó la primera salida a Hogsmeade. Hermione se levantó bastante tranquila, como ya desde hacía días. Realmente aquella escena delante del cuadro de la Señora Gorda le había cambiado. Algo le estaba pasando al profesor Snape, el qué no lograba sacarlo...o más bien no quería indagar mucho. Eso significaba hacerse ilusiones, algo que no quería porque podía acabar muy mal si se equivocaba. Así que por el momento se olvidaría del tema.
Se había levantado tranquila también porque aquel día no cumpliría castigo con Snape. Era el segundo día de castigo pero iban a Hogsmeade y estaba segura de que no tendría que cumplir el castigo...al menos eso esperaba.
Harry y Ron ya la esperaban en la Sala Común, bastante abrigados pues había amanecido Hogwarts con un paisaje cubierto de blanco. Estaban riéndose de algo que les había sucedido
-¿Qué os pasa?
-Buenos días Herms. Harry que nos ha despertado todo con un hechizo que viene en el libro del Príncipe Mestizo-Hermione hizo una mueca
-¿Otra vez? Harry ¿¡cómo puedes seguir haciendo caso de sus consejos!? ¿no recuerdas lo que le pasó a Ginny el primer año que estuvo aquí?-le había dado en donde más le dolía porque gruñó malhumorado
-Venga Hermione, esto es distinto. Lo único que te molesta es que ese príncipe sea mejor que tú en pociones
-Ron, no me piques...¡me gustaría conocer a ese Príncipe Mestizo-escupió Hermione con desprecio
-Eh, calmaos-Ginny acababa de entrar por el hueco del retrato-¿por qué discutís? Harry toma, es una nota de Dumbledore para las próximas clases-Harry la miró fijamente mientras cogía la nota-¿Estáis listos para irnos?
-Sí más o menos ¿vendrás con nosotros Gin?
-No, lo siento chicos, voy con Dean ¿bajamos a desayunar?
Los jóvenes bajaron a desayunar hablando por el camino de la excursión a Hogsmeade y de lo que iban a comprar. Harry estaba menos participativo de lo acostumbrado recelando de que la chica fuera con Dean en vez de con ellos y en cuanto llegaron al comedor, la castaña también dejó de hablar para buscar al profesor con la mirada en la mesa correspondiente. Después se separaron de Ginny y desayunaron para irse luego a Hogsmeade. Estaban a punto de salir del Gran Comedor cuando el profesor Snape se acercó a ellos. Los chicos se estremecieron pensando que les quitaría puntos por algo y la chica estremeció por lo que sentía
-Señorita Granger ¿podemos hablar un momento? Es sobre su castigo-la chica asintió y se alejó unos metros de sus amigos-sé que hoy es la salida a Hogsmeade
-Sí
-Y que hoy cumple castigo conmigo-la joven asintió-bien, como no quiero tampoco prohibirle su salida al pueblo quiero que sobre las cuatro o las cinco vuelvas para el castillo...procure volver en compañía de alguno de sus amigos, ya sabe que las cosas no están demasiado bien ahora
-De acuerdo-Hermione se volvió para reunirse con sus amigos cuando oyó, en voz muy baja y ronca
-Páseselo bien-la chica miró al profesor muy sonriente y se reunió con sus amigos comentándoles lo que ocurría

Snape volvió a su despacho, tenía mucho trabajo acumulado por culpa del insomnio. Ahora resulta que soñaba con cosas que habían ocurrido en el pasado. A veces de su niñez, a veces de su adolescencia en Hogwarts...soñaba con Lily...
Estaba convencido de que aquella chica con cabellos castaños era la causa de su perturbación sino ¿por qué de repente recordaba toda su vida amorosa pasada? No sabía que tenía aquella chica que le estaba empezando a atraer y cada vez que tenía ocasión estaba pendiente de ella: cuando la veía en clase, la veía en los pasillos, en el comedor...no evitaba seguirla con la mirada, clavársela más segundos de la cuenta...hasta que se daba cuenta de lo que hacía y volvía a sus quehaceres antes de que alguien ajeno a ellos se percatara de todo. Y sobre sus recuerdos podía intuir por qué. Para que engañarse, Hermione tenía cierto parecido con Lily

FLASH BACK

Faltaba una semana para el baile de Navidad y Severus, como todos los años, no tenía con quién ir ni le importaba, solía buscar un sitio tranquilo para leer o practicar hechizos. Sin embargo había un pequeño detalle, que diferenciaba ese año de los demás: estaba pensando en pedirle a Lily que fuera al baile con él. Pero cada vez que se le pasaba la idea por la cabeza estando cerca de ella...se ponía muy nervioso y no daba con las palabras adecuadas. No pensaba darle mucha importancia hasta que faltaban dos días para el día clave, que empezó a desesperarse y desquiciarse con nada. Pasaba las horas muertas (que eran muchas) preparándose lo que iba a decirle y cuando. Era buena idea hacerlo después de una clase de Poción, que de seguro asistía y que podría proponérselo con toda la tranquilidad posible
Y así lo hizo, un poco antes de terminar la clase le dijo a Lily que esperase fuera, que quería hablar con ella a solas.
-¿Qué querías decirme Severus?
-Esto......-hizo un silencio, observando detenidamente a la pelirroja. ¡Qué linda era! Con ese cabello tan largo, liso y posiblemente sedoso al tacto, esos preciosos ojos almendrados y verdes que lo observaban con curiosidad....unos ojos que si por él fuera se perdería en ellos toda su vida-¿te-te gustaría venir al baile d-d-de navidad conmigo?-realmente había tartamudeado menos de lo que esperaba pero había sido inevitable...Lily le miró sorprendida, de arriba abajo y muy ruborizada
-Ehh....Severus yo....
-Lo siento Quejicus, Lily Evans es mi pareja de baile-Severus levantó la vista que había clavado en el suelo por vergüenza y ahora miraba con desafío y odio más profundo a James Potter
-Lo siento-susurró Lily sin mirarle a los ojos
-Has llegado tarde......¡qué lástima!-y el moreno empezó a reírse, una risa que el joven de diecisiete años oyó en su cabeza durante varias semanas. Después del baile muchos alumnos aseguraban que James Potter y Lily Evans salían juntos. Fue el instante en que Severus Snape odió con toda su alma a James Potter...y también a Lily Evans.

FIN DEL FLASH BACK


-Harry no seas pesado, ¡no ha podido ser Malfoy, habían venido del baño de las chicas! No insistas-habían terminado de hablar con la profesora McGonagall sobre lo sucedido en Hogsmeade. Alguien le había regalado a Katie Bells un collar de ópalos que Harry vio años atrás en la tienda de Borgins y que estaba maldito. Él insistía en que era Draco Malfoy
-Además Harry, Malfoy sigue expulsado, no ha podido ser él-Hermione miró su reloj y se apresuró a subir a sus habitaciones para cambiarse-debo irme ¡ya hace veinte minutos que tendría que estar con el profesor Snape
-¡Mucha suerte!-le deseó Ginny que acababa de entrar a la Sala Común
La castaña llegó a las mazmorras asfixiada por la carrera. Sin embargo su corazón no latía desbocado sólo por eso. Abrió la puerta y allí estaba él, esperando impaciente, de pie, apoyado levemente en su escritorio

CONTINUARÁ......
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 12 Abr 2006, 00:44

¿Qué demonios pasaba con la web? Ha estado largo tiempo sin poderse actualizar, sólo espero que haya más gente que se haya dado cuenta de que vuelve a funcionar.
Debería seguir poniendo capis pero en la otra web ya la termine y ahora la someteré a revisión. En cuanto la haga seguiré publicando
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 07 May 2006, 00:58

Aqui estoy con nuevo capi, el cual tiene intercalada la letra de tic tac de miguel bose. Ya ire poniendo mas


CAPITULO OCHO: EL TIEMPO

-Llega tarde
-Es que hemos tenido algunos problemas en Hogsmeade, por eso he tardado-el profesor asintió y caminó hacia la habitación contigua de la última vez.
-Hoy volveremos a probar con la poción. Ya la he comenzado así evitaremos el problema de la última vez-la castaña se ruborizó recordándolo de nuevo “no tendría que recordármelo, ya sé que me equivoqué”
Ahora sí que no necesitaba Snape hacer la poción, ya la había realizado durante la semana. Estaba falto de ideas y no se le ocurría otra manera mejor de disfrutar de la cercanía de la chica y de una alumna tan buena...y que tanto le recordaba a Lily. Realmente su amor por Lily lo dejó marcado y mucho.
La chica y él se acercaron juntos al caldero que estaba hirviendo a fuego lento. Apenas estaban absortos en sus pensamientos, disfrutando en silencio de la presencia del otro cuando golpearon con fuerza la puerta. Snape gruñó, salió y preguntó quién era
-Soy yo Slughorn, me han pedido que te avises, debes acudir
-¿Tan urgente es que debo de aplazar el castigo?
-Sí, es urgente-instó Slughorn detrás de la puerta sin apenas dejarle terminar la frase. Snape resopló y volvió junto a Hermione
-Tendremos que dejar el castigo para otro día. No se preocupe por la poción, puede marcharse-la chica asintió y salió. Fuera estaba Slughorn esperando a Snape que salió poco después. Hermione le clavó la mirada hasta que lo perdió de vista. Luego ella se fue también

“Tienes mi corazón en un puño
tienes mi alma rota en un saco
tienes lo que me falta, lo tienes
vives del aire que te conviene
pasas de largo siembras misterio
lo que tú tienes nadie lo tiene”

Severus llegó a su habitación hecho polvo. Estaban teniendo algunos problemas con lo que le había ocurrido a una alumna en Hogsmeade, tal vez a lo que se refirió Hermione. De todas maneras ese tiempo que ha estado con la cabeza ocupada con ese problema le ha hecho reflexionar un poco sobre lo que iba a hacer en el castigo. Para desgracia de él no debería de llegar a nada más con la chica. Primero porque era su alumna, y sería un escándalo; segundo porque él tenía demasiadas obligaciones, más de la que tiene cualquier profesor......y último ¿qué le hacía pensar que la chica se iba a fijar en él? Unas pocas miradas no decían nada, él lo sabía muy bien, ni siquiera aunque ella confiase más en él y no le temiera como otros alumnos. No podía tener esperanzas con tonterías semejantes sino ya sabía cómo podía acabar. Y en una de esas ocasiones fue por mal camino

“Y de repente
Más de lo mismo y aún así sorprendente
Vuelvo a tu clima, nado en tus olas
Vuelvo y te traigo nuevas promesas
Vuelvo a la orilla, arribo en tus brazos
Sabes del ansia de mi deseo
Cuanta es la urgencia de mi delito
Donde amanece el sol en mi casa”

Serían cerca de las once de la noche cuando volvieron a pegar en la puerta. El profesor se levantó desganado, quería dormir y descansar si aquello era posible. Se sorprendió al ver a Dumbledore en la puerta
-Hola Severus, creo que tenemos una charla pendiente

Hermione se quedó en la biblioteca toda la tarde y parte de la noche. Le daba rabia no haber pasado la tarde con Snape. Volvía a perder la poca esperanza que tenía de que esa relación tuviera futuro...¿pero de verdad lo tenía si Snape sintiera algo por ella aunque fuera deseo? Para empezar tendría que ocultar la relación, eran profesor y alumna, luego que la diferencia de edad...
-¿Y desde cuando la edad es un problema?-pensó en voz alta la castaña
-Eso mismo quisiera yo saber...
-¡Gin qué susto me has dado!-la pelirroja s sentó a su lado-¿no te vas con Dean?-Ginny suspiró
-A veces me canso mucho Herms. No es fácil estar con alguien que no amas de verdad
-Te entiendo
-¿Y tú qué tal? ¿Hoy no estabas castigada?
-Sí pero hay mucho ajetreo con lo de Katie Bells y se ha tenido que ir
-Ohhhh....-Hermione le sacó la lengua-pero oye, tienes más castigos con él y más ratitos para estar a solas...
-¿Qué insinúas? ¿Qué me lance a su cuello a la primera ocasión que tenga?
-Ja, ja, ja, ja ¡no es eso! Pero al menos podrás disfrutar de ese tiempo que estas con él

“Y casi siempre
Algo descubro, algo que se hace inquietante...
Y hacia la pena, galopa tu mirada
Casi apagada, soledad elegante
Y con el tiempo acierto las palabras...”

-Sí...-Hermione cierra el libro que estaba leyendo de golpe-volvamos anda, tengo mucho sueño

Algo lejos de allí, en Cabeza de Puerco, estaban Dumbledore y Snape, embutidos en sus túnicas y en sendos abrigos. Fueron acomodados en un lugar donde no serían molestados. El dueño conocía al director y le facilitó una habitación privada, donde estarían solos y pudieran hablar con completa libertad. Les sirvieron la bebida, hidromiel, y comenzaron a conversar con lo que les interesaba
-Sabes que dentro de unas dos semanas volverá el señorito Malfoy
-Sí...
-Y sabes lo que significa eso. Con el castigo hemos retrasado de alguna manera su plan, aunque tengo la sensación de que no ha perdido el tiempo
-¿Ah no?
-No. Es más, creo que no se han alterado las pautas en ningún momento
-Entonces ¿qué?-Snape se estaba impacientando, todo eso prácticamente lo sabía de una forma u otra. Dumbledore que lo conocía muy bien, sonrió
-Tengo listo un plan para que todo salga a la perfección-¿para que salga todo bien? ¿qué quería decir Dumbledore? ¿esa era la solución que le había asegurado que tenía?-conozco la situación por la que estás pasando Severus, sé que ahora llevas una gran carga encima y que va a llegar a un punto en que digas que no puedes más-a Snape le pareció que realmente el viejo director.......¡estada delirando (N/ A: tampoco es plan de decirle viejo chocho)!-por lo que he ideado un plan en el que alivies ese peso y además todo pueda seguir su curso de la mejor manera posible
-¿A qué te refieres Albus?-la sonrisa desapareció de su cara, Snape lo comprendía y más tras soltar lo que estaba temiendo
-A que ayudes en todo lo posible a Draco Malfoy, tal y como te ha pedido Narcisa. No evites lo que tenga que pasar, que todo llegue a su destino final-el profesor de Defensa escuchaba al director de la escuela, dejando de beber de su copa. ¿Qué estaba diciéndole? Su misión como miembro de la orden era evitarlo a toda costa...¡pero lo peor era es que como mortífago no debía hacer nada por ayudar al joven Malfoy!
-¿Me estás insinuando...?
-Que lo ayudes sin que nadie se entere, que le allanes el terreno si te lo permite. Pero al final......-en este punto Dumbledore guardó un largo silencio, mirando a su colega y amigo a los ojos muy fijamente-...quiero que seas tú quien me mate

Sobre una de las mesas de la Sala Común y con la luz del alba se despertó Hermione. A pesar del sueño que había tenido en la biblioteca, al acostarse estaba muy nerviosa y apenas pudo conciliar el sueño

“Y pasa el tiempo, rodando por la calma
El tiempo que hace tic tac
No se para tic tac
Corre y vuela tica tac
Digo solo tic tac
Tiempo suena tic tac”

Y allí estaba, se había bajado y se había puesto a adelantar deberes hasta que el sueño le venció. Era muy temprano y lo mejor que podía hacer era prepararse para la próxima clase. Harry, durante Herbología, les contó como le había ido con las clases de Dumbledore y les contó más sobre Tom Ryddle. Por su parte, Ginny les dijo que el profesor Slughorn ya estaba pensando en hacer una fiesta para Navidad y que se podía invitar a alguien
-¿Tú con quién irás, Hermione?-preguntó Ron a la castaña con ansiedad
-Pues no lo sé, ni siquiera sé si iré-estaba siendo muy sincera porque desde luego con su amor secreto no iba a ir y no le apetecía ir con ningún otro chico, porque para empezar los que había disponibles no eran ni guapos o si lo eran, eran los más estúpidos de la promoción.
-¡Vamos anímate!
-En serio Ron, no me apetece ir
-¿Por qué no? Te vendría bien, pasas mucho tiempo encerrada-Hermione iba a contestarle que no era así pero Harry, viendo venir el aluvión corta la discusión
-Ya vale, no insistas más Ron. Ahora concéntrate para el próximo partido que tenemos-Ron gruñó y no siguió discutiendo. Hermione se enojó, odiaba que la controlase tanto, ¡ni que fuera su novio! Que es su mejor amigo, vale, pero no tiene derecho a controlarla tanto ni a recriminarle cosas.

Dumbledore estaba loco de remate, no tenía ninguna duda. ¿Cómo diablos iba a poder hacer lo que le estaba pidiendo? Si para él Dumbledore era como un padre, un gran amigo, que lo comprendía y sabía mucho de su vida

“Suena sólo tic tac
Cuenta atrás tic tac
Tengo tu corazón en un puño
Tengo tu alma rota en un saco
Ahora sí tengo lo que te falta
Tengo la brisa de tus andares
Dame tu aliento empuja mis velas”

Y además, lo estaba poniendo sin saberlo, entre la espada y la pared. No sólo era la duda que le carcomía sobre si Hermione Granger pudiese sentir lo mismo que él, que estaba casi seguro de que no sintiera nada, ahora tenía poco tiempo para descubrirlo, para redescubrirse a sí mismo...pero ¿merecería la pena descubrirlo? ¿o iba a acabar como las ocasiones anteriores? Solo y malherido. Ya había sufrido bastante como para repetir experiencia. Pero la mirada de Hermione lo embrujaba, parecía que escondía un secreto. Por supuesto había intentado penetrar en su mente pero siempre que conseguía hacerlo era cuando estaban en clase, momentos en los que la chica está concentrada en la lección...tan concentrada que es difícil ir más allá y descubrir algo.

Y de repente
Inesperadamente el viento te lleva
Y hacia la pena, galopa tu mirada
Casi apagada, soledad elegante
Y con el tiempo acierto las palabras
Y pasa el tiempo, rodando por la calma
El tiempo que hace
Tic tac
Tiempo suena
Tic tac
Suena solo
Tic tac
No se para
Tic tac

¡Qué duro estaba siendo todo! Y más duro iba a ser, cuando tenga que proseguir en pocos meses sólo con su vida como mortífago, y en menor medida como miembro de la orden. Y la verdad es que prefería seguir con su vida como profesor que como mortífago. Nunca le había traído buenas noticias...

FLASH BACK

Acababa de cumplir no hacia mucho los diecinueve años y no había encontrado un trabajo donde sentirse a gusto desde que salió de Hogwarts. Se encontraba en el Caldero Chorreante, Lucius Malfoy lo había citado urgentemente allí. Llegó más tarde de la hora acordada y se sentó junto a él, pidiendo una bebida fuerte
-¿Cómo te va la vida Severus?
-Tirando. ¿Puedes decirme que es eso tan importante qué no puede esperar a mucho tiempo?
-¿Recuerdas que te hablé de que entré en un grupo selecto de magos?
-Sí, los llamados mortífagos ¿no? Un grupo de magos dedicados a la magia oscura...
-Exacto, pues necesitan más personal

CONTINUARÁ.........
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Ayko^chan18 » 08 May 2006, 23:02

CAPITULO NUEVE: PASADO OSCURO

-¿Más personal?-preguntó Snape extrañado
-Sí, más magos, jóvenes como tú y como yo. Dispuestos a hacer lo que sea y a aprender todo lo que le enseñen. Necesitan a jóvenes amantes de las artes oscuras...algo que a ti siempre te ha gustado.
-Déjalo Lucius, no me apetece hacer nada de eso
-Estás sin trabajo ¿verdad?-Snape gruñó de mal humor-si te unes a los mortífagos, tendrás siempre algo que hacer y si lo haces bien serás recompensado suculentamente. Desde cantidad de dinero hasta ser siempre bien considerado ante Voldemort.
-¿Voldemort?-a Snape le resultaba familiar aquel nombre, ya lo había oído otras veces, decían que era un gran mago, un gran conocedor de las artes oscuras-¿es el líder del grupo?
-¿No lo sabías? Creo que habrás oído hablar de él, un mago de grandes cualidades y de grandes dotes de líder. Además de un maestro de las artes oscuras.......estoy seguro que te interesará unirte a su grupo y aprender todo aquello que no nos enseñaron en Hogwarts-la verdad que le seducía la idea de unirse a los mortífagos (N /A: lógicamente no conoce las verdaderas intenciones de este grupo) pero no eran un grupo anónimo y las malas lenguas decían que mataban a aquellos que se enfrentan a ellos u obligan a otros a unirse al grupo. Pero de siempre le habían gustado las artes oscuras y si podía saber mucho más de lo que ya sabía...
No le dio tiempo a dar una buena respuesta pues en ese instante entró James Potter, acompañado de Sirius Black...y Lily cogida de su mano, riéndose de alguna broma de los dos amigos. Lucius miró a Sirius con especial desprecio y luego observó la expresión de Snape, que estaba entre la melancolía, la envidia y la rabia
-Es tu oportunidad de demostrarle a Lily que se equivocó al elegir a Potter
Snape desvió su mirada a Malfoy, que sonreía con malicia pues tenía otras intenciones si Snape se unía a los mortífagos. Sin percatarse de ello el joven Severus dijo
-Muy bien, dime qué hago para unirme a vosotros

FIN DEL FLASH BACK

Pasaron los días y llegaron las vísperas al primer partido de Quidditch, Slytherin contra Gryffindor y como venía siendo habitual los alumnos de ambas casas se enfrentaban en los pasillos a espaldas de los profesores o intentaban sabotear a los propios jugadores. Y Hermione estaba del mismo humor que Harry, el cual tuvo que meter a Dean Thomas en el equipo, cosa que en el fondo no le hacía mucha gracia. Snape por el momento le había dicho que no podría cumplir el castigo con ella, estaba demasiado ocupado (N /A: ya sabemos, el plan de Dumbledore) por lo que de momento tenía el castigo levantado y por lo tanto no seguiría viéndolo tan a menudo y fuera del horario habitual. Y Ron tampoco estaba por colaborar. Desde que vio a su hermana besándose apasionadamente con Dean y encima la bronca que le echó, estaba que cualquiera le tosía. Por si fuera poco, tenía el autoestima por los suelos, lo que significaba problemas para el equipo, ya que le solían marcar mucho si estaba así y además nervioso.
La joven castaña estaba dividida, por un lado quería que ganase Gryffindor, para eso era su casa y estaban sus amigos en el equipo. Pero también deseaba que Slytherin ganase, para poder ver feliz a Snape durante unos días. Total, era el primer partido, si lo perdían no significaba que fueran a perder la copa...se estaba dando cuenta de que el amor vuelve egoísta a la gente. El día del partido se levantó temprano, como ya venía siendo habitual, y bajó sola a desayunar...y como era habitual en los días de partido, la mitad de la casa de Gryffindor ya estaba allí desayunando. Harry también estaba allí, con cara de no haber dormido bien pero con una extraña sonrisa. Hermione tuvo la sensación de que se escondió una especie de botellita pequeña, que le resultaba familiar. No le prestó atención, sólo buscaba a Snape con la mirada. ¿Quién ganaría el partido? Por lo pronto apuntaba a que ganaría Gryffindor: tanto el mejor goleador del equipo de Slytherin como Malfoy se habían dado de baja por enfermedad. Lo del último no se lo termina de creer demasiado Hermione pues el joven había vuelto la noche anterior en buen estado de salud.
El partido fue bastante excitante, marcaron muchos tantos aunque el equipo de Slytherin presionaba mucho. Hermione vio el partido junto a Hagrid y los hermanos Creeves...aunque estaban más distraídos hablando con Jonathan. El chico a veces le dedicaba a Hermione una extraña sonrisa, que desquiciaba a Hermione porque no comprendía por qué lo hacía ni qué quería decir. El partido finalizó con la victoria de Gryffindor y toda la parte del estadio donde se sentaba la casa estalló en vítores. Hermione también gritó pero no con el mismo ánimo. No había localizado a Snape por ninguna parte...

Era el momento perfecto. Todo el mundo estaba en el estadio viendo el partido de Quidditch, nadie lo podría ni ver ni molestar. Un momento que también a Draco Malfoy le parecía perfecto para llevar a cabo su misión. Snape no tenía muy claro cómo iba a llevar a cabo su plan por lo que la mejor opción era seguirlo de la mejor de las maneras: guardando una distancia prudente, haciendo el menor ruido posible e intentando no perderlo de vista. Por supuesto, una distancia que sirviera para que no le descubriera y para poderle intentar leer la mente, pero estaba siendo muy difícil. Iban por uno de los pisos más altos del castillo, Snape no reconocía cual era porque no terminaba de saber en que pasillo estaban. Para asegurarse que nadie lo veía, Malfoy había tomado distintos pasillos secretos y atajos para llegar allí. Algunos minutos después, Malfoy se para delante de una pared. Snape se detuvo a una distancia de siete metros o más, para observar que hacía desde una distancia apropiada, por si le daba por volverse a mirar a sus espaldas. Por si acaso se ocultó tras una esquina
Lo bueno que tenía recordar viejos tiempos y seguir siendo mortífago era no perder ciertas facultades que adquirió cuando se convirtió la primera vez en mortífago.
-Mierda-musitó al ver que se había despistado y Malfoy había desaparecido. Cayó Snape en la cuenta de que podría estar utilizando la Sala de los Menesteres. Y en ese caso no había nada que hacer. Volvió preguntándose qué diablos iría a hacer allí.

FLASH BACK

¿Cuánto tiempo había pasado desde que se unió a los mortífagos? ¿Dos? ¿Tres años? Ya ni lo sabía. Ni sabía muchas cosas que había comenzado a olvidar, sólo que entonces no se daba cuenta. Sólo casi un año después lo supo.
Lucius Malfoy lo ayudó para que entrara a formar parte de los mortífagos, mandado por Lord Voldemort. Tal y como le había dicho su amigo era un mago de grandes poderes, con un amplio dominio de las artes oscuras...muchas artes oscuras que ni él mismo conocía. Aprendió muy rápido lo que le sirvió para que Voldemort confiara en él pronto. También a Voldemort le gustó su aplomo, sus ansias de poder......el odio que sentía por James Potter lo empezaba ya a cegar, quería tener el poder suficiente para matarlo. De ahí que deseara saber mucho más.
Estaba decidido a cumplir todo lo que le ordenaba hacer su señor...absolutamente todo. Viajó a muchos lugares de Europa, haciendo lo que le ordenaban...que apenas sí era encontrar algo o hacer esto otro. Conseguir sus objetivos era lo importante, cómo conseguirlo era cosa suya, tenía completa libertad. Por lo que sabía de otros mortífagos, podía torturar, robar...aniquilar a sus víctimas sin que fuera especialmente necesario. Y sobretodo, lo más importante de sus misiones, seguir captando gente, sea por las buenas...o por las malas. De momento no sabía con exactitud que pretendía Voldemort pero si era lo que él ordenaba, lo haría.
Aprendió hechizos que servían para torturar a sus victimas, para hacerles sentir un dolor muy grande, que servían para dominarlos y hacer que hicieran por él cualquier cosa. Potenció su arte con las pociones, hacía especialmente aquellas que eran más mortíferas. También se convirtió en un perfecto espía, se infiltraba como nadie en grupo de personas, para sacar la información que le interesaba y si no, le bastaba con leerles la mente...se fue convirtiendo en una gran pieza entre los mortífagos.
Pero, mientras que el ganaba fama, respeto, nuevas facultades...perdía otras cosas de gran importancia. Se estaba convirtiendo en una maquina de matar y odiar con toda su alma, que se oscurecía corrompida por lo que tenía en esos momentos

FIN DEL FLASH BACK

Todos estaban organizando la fiesta con suma rapidez pues los del equipo vendrían muy pronto. Gran parte de la comida y la bebida la consiguieron de las cocinas, algo muy sencillo, pues los elfos siempre están dispuestos a dar todo lo que pidieran. Hermione se encontraban ayudando a algunos a decorar la Sala Común con los colores de la casa y a hechizar nuevas mesas que necesitarían para ponerlo todo. Se olvidó del profesor contagiada por la alegría de sus compañeros porque habían ganado. Sin embargo...
-Hermione, Jonathan te está buscando-le dijo Collin, tocándole el hombro. La castaña se sorprendió ¿Jonathan la estaba buscando?
-Ah ,vale ¿dónde está?
-Fuera, en el pasillo. Quiere hablar a solas contigo
-Está bien
Salió por el cuadro de la Señora Gorda y allí lo vio, esperándola junto al cuadro. Efectivamente el pasillo estaba desierto, todavía no se oían a los del equipo de llegar. El chico la examinó de arriba abajo, con un expresión muy dura, para tener unos once años, una mirada que casi llega a intimidar a Hermione.
-¿Y bien? Collin me ha dicho que me buscabas-“aunque físicamente se parezca a Snape, ahora mirándome así...no se parece ni de lejos. Su mirada de odio no es la misma que la de Snape”
-Sé que estás enamorada de Snape-Hermione se estremeció a la vez que Jonathan guardaba silencio-y sé que te encantaría que él sintiera lo mismo que tú. Es una lástima
-¿Por qué dices eso?-se lo estaba viendo de venir, no podía ser que...
-Porque jamás te corresponderá
-Ya veo-la chica no quería amedrentarse ante un niño como aquel-¿cómo estás tan seguro?-...tanto quería que fuera así, que la pregunta le salió sin querer, deseando que se hubiera mordido la lengua antes
-¿No es evidente? Él es mi padre
A pesar de que llevaba mucho tiempo esperando aquellas palabras, tenía la esperanza de que su parecido hubiera sido una coincidencia y que no tuviera nada que ver con Snape. Pero no fue nada en comparación a lo que le dijo después Jonathan

CONTINUARÁ
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Notapor Meiko Akizuki » 10 May 2006, 10:43

Hola,¡Me encanta lo interesante que lo has puesto!

Ya me dirás que te van pareciendo las mías. Qué en cuanto pueda publicaré otro más.

Adiós y sigue así!
"Tu libertad acaba donde empieza la del otro"
Avatar de Usuario
Meiko Akizuki
Friki-sama
 
Mensajes: 326
Registrado: 11 Jun 2005, 15:23

Notapor Ayko^chan18 » 10 May 2006, 23:09

Hola Meiko, pues por ahora apenas si paso por aquí para poner capitulos en esta historia. Estoy hasta arriba de examenes y trabajos pero intentaré sacar un rato para leer.
¿Interesante? Espera que tienes 11 capitulos más para disfrutar de cosas interesantes xD. La historia tuvo mucho éxito en fanfiction.net y estoy escribiendo la segunda parte ;-)



CAPITULO DIEZ: AL OLVIDO INVITO YO

-Es algo que a nadie le gusta decir a los cuatro vientos, que soy hijo de un profesor, porque sino, la gente siempre habla mal y piensa que por ello eres favorecido siempre. Mira tú por donde, vas a ser la única que lo vas a saber...iré al grano. Tu querido profesor está casado con mi madre desde hace muchos años. Ahora pasa mismo están pasando por una crisis y las cosas no les van bien. Sin embargo pienso que más tarde o más temprano, lo arreglaran y volverán a estar juntos como el primer día.
Hermione apenas podía oír las voces lejanas de los chicos del equipo, que llegaban canturreando. Las palabras de Jonathan la golpeaban, letra tras letra, sílaba tras silaba, en el corazón, haciéndolo millones de trizas

“Ella descubrió
que hay paraísos en el callejón
no se aguantaba el cariño...”

-Esto es lo que hay así que mejor que lo olvides, si no quieres llevarte una decepción aún mayor. Adiós
El joven moreno se metió en el cuadro de la Señora Gorda dejando a Hermione en estado de shock. No sabía que hacer y no le daba tiempo a escabullirse, Harry, Ron y los demás, acababan de llegar
-¡Eh Hermione! Quería hablar contigo-le dijo alegremente Ron-pero vamos dentro ¿vale?-obedeció como una autómata y siguió a Ron al interior de la sala donde los Gryffindor los recibieron con una gran ovación. Tras librarse de los abrazos de muchos, Ron se llevó aparte a Hermione
-Hermione...que-quería preguntarte si ibas a ir al baile de Slughorn con alguien...-la castaña tardó en reaccionar y darse cuenta de donde se encontraba, quién le hablaba y sobre qué.
-Ron, no insistas, no voy con nadie porque sencillamente no quiero ir
-¡Ah, vamos Hermione! ¿Y qué vas a hacer? ¿quedarte en la biblioteca estudiando? No seas tonta, te estás convirtiendo en un ratón de biblioteca cada día que pasa-el chico no sabía por lo que estaba pasando la chica en esos instantes y no tuvo otra idea mejor que la de poner el dedo sobre la llaga...
-¿Qué es lo que has dicho?-preguntó Hermione en un susurro que sonaba amenazador, con los ojos desorbitados de la rabia que sentía por todo, y más las palabras de malcriado de Ron
-P-p-perdóname Hermione, no era mi intención...
-¡¡ERES UN IMBÉCIL!!-gritó Hermione con tanta fuerza que hizo silencio en toda la sala. Todos los que festejaban guardaron silencio y miraron a Hermione, roja como un tomate de ira, con el llanto cercano, y a Ron asustado por la reacción de ella-¿QUIÉN ERES TÚ PARA DECIRME LO QUE DEBO O NO HACER? ¿EH?-
-¡Tranquila, ya te he pedido perdón!-el pelirrojo ya estaba subiendo el tono de voz, no entendía por qué Hermione se enfadaba por una tontería y no pensaba quedarse atrás, delante de todos.
-¡DEJAME EN PAZ RONALD!-tras ese último grito Hermione salió llorando de la Sala Común y fue a refugiarse a la primera sala que encontró

“...y él correspondió, cantándole
las serenatas que hablan
de cosas que faltan
De cosas por hacer
canciones, con perdón, de amor”

Era una de las muchas salas de las que no se conocía función alguna o al menos ella no la conocía. Había un escritorio y tras él una silla. Se sentó en la misma, apoyando sus codos en el polvoriento escritorio y sus manos cubriendo su cara...y sus lágrimas. ¿Cómo había podido ser tan estúpida y haberse enamorado de él? Pero ¿cómo se le iba a ocurrir que tuviera una vida casi resuelta fuera de las paredes de la escuela? Si de siempre ha sido una persona que no parecía tener corazón, sin bondad ninguna, que muy rara vez se le ha visto sonreír...y que la había enamorado de todas formas...
Y por lo visto, tiene su corazón, tiene su vida, hay una mujer más, capaz de amar a Severus Snape

La marca volvía arderle en el brazo, le escocía. Voldemort requería de su presencia en mal momento. Acababa de perder su casa el partido de Quidditch, porque a Malfoy no se le había ocurrido otra idea que la de utilizar ese tiempo en poner en práctica, su fallido plan...porque hasta donde sabía nada había cambiado, no había hecho nada.
Snape se puso su capa, con una capucha que utilizó para echársela por la cabeza y se marchó, asegurándose que nadie le veía. Cuando supo que estaba fuera de la vista de indiscretos se hizo aparecer en su destino

“...pero antes del amanecer
la calma se rompió
En la ventana estaban tres
ella, la luna y un tipo grandón
que le despeinaba las alas...”

El ya más que conocido cementerio de Hangleton, donde se suelen reunir los mortífagos desde sus comienzos. Cuando él entró los mortífagos rara vez utilizaban sus máscaras para cubrirse el rostro. Ahora, desde que adquirieron años después de que él entrara la fama de asesinos rara vez se la quitaban.
-Te estaba esperando Severus-sonó una voz femenina a su derecha, de una mujer oculta en la oscuridad de los árboles de formas tétricas, una voz que le resultaba muy familiar. En esos momentos Severus se transformaba en otro hombre: el que odiará toda su vida


No sabía cuanto tiempo habría pasado simplemente estaba ausente, tanto que no se dio cuenta de que había hechizado algunos pajarillos de color amarillo chillón. De repente la puerta se abrió de golpe y apareció Ron tonteando con Lavender Brown
-Ah Hermione-la sonrisa estúpida que se dibujaba en su cara en presencia de Lavender desapareció al ver a su antes amiga allí, con ojos llorosos.
-Yo...mejor me voy-se despidió Lavender con una sonrisita. Poco después llegó Harry, que no dijo nada, prefiriendo quedarse al margen. Sólo había ido allí para evitar que Hermione hiciera alguna locura. Después de un largo e incómodo silencio que a veces era interrumpido por el canto de alguno de los pájaros, Ron habló por fin
-Creo que tienes algo que decirme-Hermione sentía hervir de nuevo de rabia
-No tengo nada que decirte-respondió la castaña con brusquedad
-Ah, yo creo que sí...
Y de nuevo comienza la discusión. Harry los observaba llevándose una mano a la frente, pensando que entre el enfado de Hermione y la terquedad de su amigo (por muy enamorado que estuviera de Hermione) no iba a llevar a buen puerto todo aquello. Hermione se levantó con brusquedad, mirando a los ojos a Ron, con una mirada de intenso odio y tristeza. Los dos amigos se estremecieron pensando que Hermione iba a descargar de nuevo su ira. Sin embargo la castaña salió de la sala no sin antes ordenar con un hechizo que los pájaros atacasen a Ron. Harry supo que todo había terminado entre sus amigos
Hermione no miró a nadie de camino a su habitación, donde se refugió para llorar amargamente. Estaba harta de todos, del mundo, de...
-¿Mione?-era Ginny, debió haberla visto subir hasta allí con mala cara-¿estás...bien?-la castaña negó con la cabeza, con su rostro surcado de lágrimas y reflejando todo el dolor que sentía. La pelirroja la abrazó y dejó que se desahogara. Quince minutos después le contó todo a su amiga
-¿En serio? Entonces mi hermano tenía razón-Hermione gruñó-ese crío es hijo del profesor Snape pero ¿por qué te ha dicho eso? ¿Para hacerte un favor? No me hagas reír
-No lo sé Gin, no lo sé pero me duele mucho...-gimió Hermione
-Ese chico no te conoce de nada Mione, ¿por qué te ha dicho eso? Es más ¿cómo os conoce tan bien a ambos como para concluir eso? Y también me pregunto ¿cómo está tan seguro de que sientes tú eso y él también?
-Déjalo, Gin, no quiero pensarlo más y seguir haciéndome vanas ilusiones

“No me va a creer diciéndole
que el bronceado de luna
es lo que te delata
¿Has visto alguna vez
a una mujer herida y sin Dios?
Arranca el grito de lo más profundo de su dolor”

-¿Tú crees...
-Gin, lo que sí está muy claro, es que está casado. Le vaya bien o no, yo no debo meterme por medio. Creo que va siendo hora de renunciar a él-Ginny prefirió no decir nada más, no quería hacerla sufrir más de lo que ya sufría.

Hermione durmió poco y mal esa noche, soñando una y otra vez con lo mismo: una casa en el centro de Londres, donde vive una pareja feliz y enamorada, con un hijo...una familia perfecta. Allí ella no tenía sitio, no era nadie en su vida, no era nadie para él...
Pasaron tres días desde que ella y Ron se pelearon. Las cosas entre los dos amigos continuaban igual de tensas, estando Harry entre los dos. El moreno no quiso pelearse con ninguno de los dos...pues sabía que ninguno tenía la razón. El uno por zoquete, por no ceder con su estúpido orgullo y la otra, por no terminarla de comprender, a pesar de que llevaban muchos años conociéndose. Francamente, si tuviera que elegir entre uno y otro, se quedaría con Hermione, pues Ron, no tenía razón ninguna, fue quién la provocó. De todas maneras, él ya había pasado por situaciones similares, y lo mejor en aquellos casos era seguir siendo amigo de ambos.
En esos tres días, Hermione se pasaba las horas libres o en la biblioteca o en los terrenos del colegio, en los rincones que ella sabía que no le molestaría ni Ron ni nadie. También quería evitarle a él, a Severus Snape y su hijo. Fueron tres días muy difíciles, en las que el primer día tuvo que aguantar las ganas de llorar en toda la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras y en los otros dos tenía que ir por atajos para evitar cruzarse con él frente a frente.

“Puede que me des
el trago más amargo de tu copa de adiós
pero llévate lejos tu lástima de mi callejón
porque al olvido invito yo
al olvido, olvídalo
al olvido invito yo”

Le iba a costar muchísimo olvidarle. La pelirroja intentó volver a tocar el tema, no era la única que le daba vueltas a lo mismo, tenía sospechas de que algo no encajaba. Encontró a Hermione sentada muy cerca del lago
-¿Cómo lo llevas?
-He tenido días mejores
-Eso no hace falta que lo digas...es la primera vez que te veo utilizar todos los pasadizos secretos del castillo. Los únicos que los utilizaban tanto eran Fred y George
-Lo sé pero por evitar a mucha gente me los he aprendido todos
-Te comprendo yo también he deseado hacer lo mismo Mione en muchas ocasiones. De todas formas ¿estás segura de que sea cierto todo lo que dijo ese crío?
-¿Por qué no?-preguntó mirando absorta la superficie calma del lago-ya te dije que no quería pensar más en ello, que él está casado, que no hago nada estando enamorada de él-hundió su rostro entre sus piernas-que he sido estúpida dejándome llevar por lo que siento
-Venga Hermi-puso su mano en su hombro para reconfortarla-no seas tan dura contigo misma. Ahora te pido que me escuches: no sé exactamente por qué pero creo que Jonathan no te dijo toda la verdad-Hermione no dijo nada-lo he pensado estos días, hay algo que no me termina de cuadrar. Dice que Snape es su padre, que él y su madre pasan por una crisis pero que se quieren mucho y que volverá todo a ser como antes ¿no?
-Sí, así es-la voz de la chica sonó vacía
-Entonces que te conteste a algo: está claro que para soltarte algo así lo debe de querer mucho pero ¿su madre también? Si es así...¿qué hace Jonathan con el apellido Walker? Que yo sepa debería ser Snape ¿no?
Hermione no respondió, prosiguió mirando la superficie del lago, intentando asimilar lo que Ginny le acababa de decir...

“Pero pa contarlo bien
hay un borracho
que vive en la barra de un bar
y por un trago te canta
-a mi parecer
siguen haciendo muy anchas
las pinches ventanas”

-No Harry no pienso hacer nada de nada, la culpa es suya
-¡Maldito seas Ron! ¿Por qué eres tan terco? Es tu mejor amiga desde hace años ¿por qué te cuesta tanto decir unas palabras? Además, la culpa la tenéis ambos
-Y yo que hice ¿eh? Fui a pedirle perdón pero ¿qué hizo?
-Ron, sabes bien que no fuiste de la mejor de las formas porque no era ella quién tenía que pedir perdón si no TÚ-Harry era una persona muy tranquila y a la que no le gustaba gritar (N/ A: exceptuando momentos como el de quinto curso cuando se desahogó pegando gritos que despertó toda una calle xD) pero en esos momentos sentía que iba a dar uno para desahogar las ganas que tenía de pegar a Ron
-¿Yo? ¡ELLA! Por no hacerme caso, por besarse con ese Krum, por ser como es y hacer que me enamore de ella...-Ron se dejó caer vencido en uno de los asientos frente a la chimenea de la Sala Común, se echo las manos a la cabeza y susurró-¿por qué Harry? ¿por qué hemos acabado así?
El moreno no dijo nada, mirando a su mejor amigo suspirando y pensando que por fin había dicho algo sensato y estaba siendo sincero consigo mismo. Y lo peor es que sabía que sintiendo eso iba a ser el peor parado
-Si la amas ¿por qué has empezado a salir con Lavender?-preguntó Harry ceñudo, acababa de recordarlo...
-Para darle celos. Harry parece que te acabas de caer del Sauce Boxeador-Harry gruñó tanto por lo que acababa de decir como por lo de que salía con Lavender. Apenas había roto la amistad con Hermione que ya estaba saliendo con Lavender
-¿Te soy sincero? No vas a conseguir nada con eso. Lo mejor será que la olvides Ron
-¿Por qu...?
-No lo sé pero Hermione está enamorada de alguien. No sé de quién pero lo está. Y no sois ni tú ni Krum
-Si no somos nosotros...
-Mejor olvídala-zanjó Harry, aunque sabía que jamás Ron olvidaría a Hermione, y que su relación con Lavender sólo le iba a acarrear más problemas

“A la hora que se fue
quedó en silencio el callejón
y sobre el muro le pinté:
“Puede que me des
el trago más amargo de tu copa de adiós
pero llévate lejos tu lástima de mi callejón
porque al olvido invito yo
al olvido, olvídalo
al olvido invito yo”

CONTINUARA...
"And like your you were my light in the dark, now I will be the guardian that she protects to you, the angel who guards by you"
Avatar de Usuario
Ayko^chan18
Otaku-san
 
Mensajes: 115
Registrado: 07 Sep 2004, 21:22
Ubicación: Más cerca de ti de lo que crees

Siguiente

Volver a Historias y Fanfics

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado

cron