Sendas solitarias

Versión para adultos de Historias y Fanfics. Escribe aquí las historias que por su contenido no sean aptas para todos los públicos. Exclusivamente mayores de 18 años.

Notapor Javi » 25 Nov 2004, 15:22

"Desgraciada felicidad"

Capítulo 22
En una habitación desorganizada, se puede vislumbrar el nombre de Leyenel escrito repetidas veces por el refugio. Encorvado con la cara pálida, ojos morenos y orejas puntiguadas, típicos signos de la raza de los Larcock. Gonlad sostiene un cuchillo, y continúa grabando el nombre de Leyenel encima de una superficie. Tiene un aspecto lamentable, ya no tiene noción de la realidad, sólo un nombre se repite en su mente: “Leyenel...”. Su estado de enamoramiento por Leyenel ha llegado a un proceso de locura, de posesión por su ser más preciado.
Gonlad coge una muñeca rubia de porcelana y sostiene una mirada ida sobre ella, al tiempo que la abraza y la acaricia.
GONLAD (Tono de voz de loco, pero sin alzar la voz, un poco pausado): Hermosa princesa, no debes preocuparte, yo iré a buscarte... nadie podrá separarnos, mi amor.., juntos seremos felices... mi princesita...
Una mano se apoya en hombro de Gonlad, que se gira sobresaltado.
CHAMÁN: Tranquilo, Gonlad. He venido a ayudarte... (chaman empieza a caminar por la habitación lentamente) Hay personas que os quieren hacer daño, pero no se puede negar lo que sentís el uno por el otro...
Gonlad se acerca a Chaman, con movimientos torpes. El estado psicológico en el que se encuentra es agotador, casi le cuesta moverse con fluideza. Cuando está a su lado le abraza, y le sale un pequeño llanto. Su propia locura le hace agonizar.
GONLAD: Sólo tu sabes por lo que estoy pasando, amigo... ¿Qué debo hacer para que no nos separen?
El chaman aparta lentamente a Gonlad, cogiéndole de los brazos.
CHAMÁN: Debes fortalecerte, ella no puede verte sufrir, amigo. Tu sufrimiento se puede convertir en el suyo.
Gonlad se incorpora secándose las lágrimas.
CHAMÁN: Tu eres su caballero, su esperanza. ¡¡Libérala de su prisión!! Ahora álzate, Gonlad, y ve a por ella.
El sortilegio que le lanzó Chamán surte efecto, la moral de Gonlad empieza a florecer. De un armario se enfunda su arma. El ambiente trágico desaparece, y la esperanza es la que reina.
CHAMÁN: Ve y encuéntrala. Ella te espera...
Gonlad abre la puerta y dice al chamán, como despedida:
GONLAD: Lucharé por nuestro amor eterno.
Dicho esto sale de la sala, quedando sólo Chaman, que esboza una sonrisa mientras mira la muñeca de porcelana, que está sobre la mesa.
CHAMÁN: El sello se abrirá pronto...

"La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio"

Capítulo 23
Tres almas se encuentran deambulando durante 2 meses, los 2 meses más agotadores, perseguidos sin cuartel por el “ego” de Tamiak...
Los parajes desérticos por los que circulan parecen nunca acabar, como si eso fuera la prueba final que tuvieran que pasar para demostrarse a ellos mismos si tienen coraje, y ahí está el desierto batallando sin cuartel.
Escasos de víveres, las fuerzas les abandonan. Nada que comer, nada que beber, ni una miserable serpiente, nada es lo que tienen, y sin nada de ganas por continuar...
A Leyenel el desierto le está venciendo poco a poco. Una responsabilidad con la que ha cargado durante toda su vida le ha hecho ser perseguida; pero nunca ha tenido una vida normal, nunca ha pensado en ella misma, siempre por su pueblo, por la causa, entonces es cuando Leyenel comienza a sentirse vencida por la situación.
El Desierto es cruel, pero para aquellos que hay esperanza luchando sin cuartel , hay vida, una de las magia de este lugar es la mis palabra esperanza, y eso piensa Insgrimur, el sortilegio surte efecto.
Cuando las fuerzas empiezan abandonar, una chica arrodillada y de ropajes rústicos se le aparece a Insgrimur, ofreciéndole un cuenco de agua ). Sus cabellos están enredados pero sonríe. Insgrimur queda extasiado, y lentamente se arrodilla y empieza a beber. La chica sonríe mientras tanto. Leyenel ve a Insgrimur hacer los gestos de como si bebiera, pero no ve a la chica. Después Insgrimur devuelve el cuenco a la chica, medio vacío. La chica se acerca a Leyenel, ofreciendo el mismo cuenco de agua, la esperanza venía a ella.
La chica mira a Leyenel ofreciendo aquel cuenco, pero solo polvo del desierto veía Leyenel. Entonces gira la cabeza hacia un lado y se va.
Insgrimur coge a Leyenel del brazo, rompiendo el clímax.
INSGRIMUR: ¿Porqué no bebes del cuenco?
LEYENEL: ¿Qué cuenco?
Enaril se la queda mirando con la cabeza baja y la vista alta. Parece que está pensando algo que no dice.
LEYENEL: Aquí no hay nada. No veo nada desde hace días... (baja la cara y se la tapa con la mano)(tono desesperanzador) Lo único que hay es el maldito desierto que se ríe de nosotros...
Insgrimur y Enaril se quedan quietos un momento.
INSGRIMUR: Leyenel... (se queda mirando preocupado)
Enaril permanece quieta callada observando.
Leyenel comienza a caminar, sin darse cuenta que ha hecho caer el cuenco que la chica le estaba ofreciendo. Empieza caminando y va acelerando hasta terminar corriendo con todas sus fuerzas.
De repente Leyenel cae al suelo exhausta. Enaril e Insgrimur lo ven desde lejos y salen corriendo, y al acercarse a ella se arrodillan.
LEYENEL (con lágrimas en los ojos): Ya no puedo más, son muchos años para una lucha inútil. Todo este tiempo he sido perseguida por lo importante que soy para devolver a mi pueblo el lugar que les pertenece...y empiezo a estar cansada...Yanna es solo un mito, no existe, nos lo dicen para que creamos en algo, esperanzas...es algo que he perdido...He sido una estúpida por creer, todo esto no merece la pena...
INSGRIMUR: No digas eso, recuerda a tu amigo Dolek, Leyenel. ¿Crees que fue fácil para él pasar todos esos años buscándome? Jamás perdió la esperanza de encontrarme. Él continuó Leyenel, sin pensar si yo era un mito o una realidad. El murió teniendo fe en mí, en alguien que no había visto en su vida...(y añade más bajo, como si le avergonzara reconocerlo:) Él me despertó...
Unos momentos de silencio.
INSGRIMUR (sin apartar su mirada): Si él tuvo fe en mí, yo tendré fe en ti...
Enaril limpia con la mano una lágrima de Leyenel, y la mira en sus dedos.
ENARIL: Los espíritus de este lugar han muerto. Nuestras almas se perderán si no proseguimos.
INSGRIMUR: Vamos juntos, Leyenel.
Insgrimur ofrece la mano a Leyenel. Leyenel duda un momento, y al final la acepta y se levanta. Mientras se incorpora, se miran mutuamente sosteniendo unos segundos la mirada, algo parecía florecer, habían vencido al desierto. Marchan los tres, Leyenel un poco rezagada y cabizbaja.
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Javi
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Notapor Javi » 26 Nov 2004, 14:04

"De las miserias suele ser alivio una compañía"

Capítulo 24
Al haber superado la prueba del desierto, los tres están más unidos que antes de haberse conocido. Después del infierno siempre espera el cielo, o algo así refleja los parajes por donde circulan, y al final está la cascada, lugar de merecido descanso. A media tarde llegan al lugar. Cámara empieza enfocando el lugar y hace un barrido que acaba en los protagonistas.
Nada más llegar al lado del lago, Insgrimur corre al arroyo y se moja la cabeza entera. Leyenel se deja caer en la hierba, exhausta. Enaril se acerca también al arroyo.
INSGRIMUR (sonriente): Enaril, ¡esta agua es perfecta! Sabe a montaña...
ENARIL: Este arroyo desciende directamente de los valles de Jalta. (Se agazapa y mira su reflejo en el agua) Se dice que está bendecida por los dioses de las montañas...
INSGRIMUR: Enaril... ¿tu has visto Yanna?
ENARIL (negando con la cabeza): No, pero la siento.
INSGRIMUR: ¿Notas su presencia?
ENARIL: La oigo.
INSGRIMUR: ¿la oyes?
ENARIL: ¿Nunca te has parado a escuchar al planeta? Yo sí. Desde pequeña me inundan sus lamentos. Del interior de la tierra emanan gemidos de dolor cada día. Nuestra tierra se muere, Insgrimur.
IINSGRIMUR: ¿Cómo puedes notarlo?
ENARIL: Mira aquella cascada de allá (extiende su brazo señalándola) Los ojos no engañan muchas veces pero allí hay mucho más (Cierra los ojos) El fluir del agua, noto cada partícula de agua como si cayese y se uniese al final de la caída uniéndose a otras formando la gran unión. A veces, gracias a acciones pequeñas se puede conseguir grandes cosas.
Insgrimur la mira con un gesto de preocupación. Leyenel irrumpe el momento:
LEYENEL: Insgrimur. Será mejor que preparemos el campamento.

"A veces cuesta decir sentimientos en nuestro interior que son como tesoros"

Capítulo 25
Acaban de crear un campamento, Enaril termina de enderezar la manta que hace de “tienda”. Entonces va a sentarse junto a Leyenel.
ENARIL: El desierto era una lucha contra nosotros mismos.
LEYENEL: Ha sido uno de los peores momentos que he pasado...
INSGRIMUR: De todas formas, ahora que hemos llegado tan lejos, siento que no hay nada que pueda pararnos... estoy seguro de que lograremos todo lo que nos propongamos... no sé explicar bien la sensación que tengo...
ENARIL: Empiezas a creer en algo. En realidad no eres la persona fría querías aparentar.
INSGRIMUR (sonríe): El don de la palabra.
ENARIL: No comprendo...
INSGRIMUR: Siempre sabes que decir en cada situación. Enaril, tus palabras esperanzadoras me han servido de guía, eres como la conciencia que nunca tuve.
LEYENEL: Enaril tiene razón; ya crees en Yanna y luchas por ella en nombre de todos. Ese es un buen objetivo.
INSGRIMUR: Dolek creyó en mí... yo creo en Enaril... y creo en ti. Yanna nada significa para mí. Me habéis enseñado que lo más importante son las personas.(sonríe agradecido) Ahora merece la pena vivir.
LEYENEL: Has cambiado tanto... no eres el asesino que conocimos...
ENARIL: Nunca lo ha sido.
INSGRIMUR (niega con la cabeza): Siempre he sido el mismo. Me críe con un gremio de asesinos, haciéndoles trabajos sucios. Algo que nos enseñaban era no tener sentimientos, acabar el trabajo era lo que importaba. De hecho me expulsaron por no querer renegar de mis sentimientos. Desde entonces he vagado sin rumbo, sin pasado, sin identidad, hasta que los acabé perdiendo, me volví como ellos. Y entonces os encontré a vosotros, que me distéis un destino. Dolek hizo mucho por mí. Su muerte me ha salvado de mis propias fauces.
ENARIL: Has llevado una vida forzada, y llega el momento que tu rijas esa vida.
Enaril se levanta. Leyenel la mira.
LEYENEL: ¿A dónde vas, Enaril?
ENARIL: Voy a inspeccionar el terreno, a ver qué podemos sacar de provecho. Aún queda un buen trecho y la noche se nos echa encima.
Enaril desaparece de la escena.
LEYENEL: Una vez abierto el sello, ¿qué tienes pensado hacer?
INSGRIMUR: Descubrir mi pasado, y a partir de ahí decidir lo que hago con mi vida.
Silencio algo tenso. Leyenel abre un poco la boca como si fuera a decir algo pero finalmente se calla.
INSGRIMUR: ¿Y tu, Leyenel?¿Qué vas a hacer?
LEYENEL (buscando las palabras): Insgrimur,... me gustaría que te quedaras con nosotras...
INSGRIMUR: Comparte tu vida con alguien mejor, Leyenel. Tú tienes muchas posibilidades, y puedes hacer de tu vida algo que realmente merezca la pena...
LEYENEL (mirándole a los ojos): No quiero separarme de vosotros. Enaril y tu sois lo único que tengo. Ella... es como mi hermana. Y tu...
Silencio tenso. Leyenel baja la mirada.
LEYENEL: Puede que seas la última esperanza para mi tribu de abrir Yanna... pero eso no es lo que importa, Insgrimur, eres importante para mí... porque...bueno...
Leyenel no se atreve a hablar, Insgrimur la interrumpe poniéndole el dedo en la boca en una señal para que calle. Poco a poco sus bocas se van acercando, aquel lugar y ese momento formó parte de ellos. Se abrazaron y acabaron con un beso romántico.
Un poco alejado de la escena se encuentra una figura contemplando la conversación. Se le enfoca de espaldas, con esos dos al fondo, y enseguida se gira para la cámara. Es Gonlad.
GONLAD: Compartir su vida...(Empieza a poner cara enfermiza colérica, como si estuviera haciendo tensión con la mandíbula, por la rabia que le corroe) A ver, Gonlad, mírales. Es ese diablo... si, si eso es... él está manipulándola...Se la quiere llevar al infierno... sí...(empieza asentir con la cabeza) Si lo consigue Leyenel sufrirá...claro, claro (parece como si mantuviera una conversación con él mismo) Quiere torturarla para toda la eternidad... Ha llegado el momento que la princesa regrese con su caballero...(El escenario se va oscureciendo, pero la última imagen que desaparece es la de Gonlad marchándose hacia un lado sigilosamente).

"Destinos enfrentados"
Capítulo 26
Se produce el velo de la noche. Insgrimur decide vigilar, dejando a Enaril y Leyenel descansar. Para luchar contra el sueño, Insgrimur comienza a ejercitarse con su espada, dando mandobles en el aire.
Un hombre encapuchado sale del bosque para acercarse al campamento. Insgrimur se percata de su presencia, y para de dar mandobles, quedando de espaldas al encapuchado. Cuando el encapuchado está cerca de Insgrimur éste dice:
INSGRIMUR: No tenemos nada que valga la pena si es esa su intención, y por su bien espero que no lo sea. No deseo despertar a las chicas con su grito de agonía. (Al finalizar se da la vuelta)
ENCAPUCHADO: Tranquilo, no vengo para eso. Viajo en busca de saber, si molesto me retiro.
Insgrimur comienza a estudiarle, pero hay algo familiar en esa figura, como si en el pasado se conocieran. Se enfocan sus ojos.
Insgrimur, no sabe porque pero confía, y envaina la espada.
INSGRIMUR: De acuerdo, pero hablemos retirado, no quiero despertarlas.
Se retiran del claro del campamento pocos metros.
ENCAPUCHADO: ¿Dime, cuál es vuestro destino? Estas tierras ya están un poco alejadas de la civilización.
INSGRIMUR: Somos viajeros que pasábamos por aquí, como tu supongo...
ENCAPUCHADO: No has contestado a mi pregunta.
INSGRIMUR: Viajamos sin camino. Seguimos a la estrella del norte.
ENCAPUCHADO: Parece que cada uno tiene su propio destino por lo que veo, destinos... (y añade con ironía:) “desconocidos”...
INSGRIMUR: Yo conozco bien mi destino.
ENCAPUCHADO: Nadie conoce su destino. Si fuera así nadie se equivocaría jamás. Y nos equivocamos. Siempre (remarca esa palabra) nos equivocamos...
INSGRIMUR: Parece que te lamentas de algo que has hecho, ¿me equivoco?
ENCAPUCHADO: Tienes razón, cometí un error en el pasado y ahora debo arreglarlo.
INSGRIMUR: Reparar el error del pasado no puede arreglar el futuro...
Encapuchado se queda mirando a Insgrimur dejando un momento de silencio.
ENCAPUCHADO: Pero se debe solucionar el problema, hijo.
Se produce otro silencio.
ENCAPUCHADO: He de marcharme, me espera un viaje largo. Puede que nuestras sendas se crucen de nuevo... Hasta entonces...
El encapuchado se adentra en el bosque hasta desaparecer, mientras Insgrimur le sigue con la mirada.
INSGRIMUR: Qué sensación tan extraña... sólo siento tristeza... (Da media vuelta y sigue dando mandobles)
En el bosque el encapuchado se para y mira hacia el cielo.
ENCAPUCHADO: Mira, Takhisis, mira qué le hemos hecho a nuestro hijo.
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Javi
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Notapor Javi » 27 Nov 2004, 16:16

"¿Quién es más loco, el loco o el loco que sigue al loco?

Capítulo 27
Leyenel se despierta, como si una presencia la inquietase. Se levanta bruscamente, y empieza a mirar hacia todos lados, hasta posar la mirada en Enaril, quien duerme profundamente. Al no ver a Insgrimur, se aleja para buscarlo.
LEYENEL: Insgrimur... ¿Insgrimur...?
Se aleja en dirección contraria del lugar donde estaba Insgrimur. Sigue alzando la voz en susurros.
LEYENEL: Insgrimur, soy Leyenel...
Se queda callada, un poco asustada, el ambiente de inquietud reina...pero de golpe una figura sale delante suyo, haciendo que Leyenel se asuste. No llega a ver con claridad quien es, solo una figura oscura delante suyo.
LEYENEL: Insgrimur...(y pregunta asustada) ¿eres tú?
GONLAD: Leyenel, soy Gonlad...
LEYENEL (aún mas asustada): ¡Gonlad...! ¿como has llegado hasta aquí?
GONLAD: Mi dulce Leyenel, he venido a rescatarte del diablo que te tiene prisionera, tu caballero ha venido a rescatarte...
Gonlad va acercándose lentamente
Leyenel comienza a retroceder sobre sus pasos.
LEYENEL: Gonlad, para ya... no estoy en peligro...
GONLAD: Tranquila, Leyenel, te defenderé con mi espada.
LEYENEL: Si te estoy diciendo que estoy bien, no estoy en peligro, me estás asustando...
GONLAD: Sufres, dices... Mataré a ese maldito diablo. (Su caminar empieza a acelerar poco a poco).
LEYENEL (sigue retrocediendo): Gonlad... Alguien te ha estado manipulando...
GONLAD: Ya sé que te han manipulado...
Gonlad aferra a Leyenel por un brazo.
LEYENEL: Para...Gonlad por favor... me haces daño...
GONLAD: Claro... vamos a casa, sígueme
Gonlad da media vuelta, y Leyenel da un tirón del brazo y sale corriendo, perseguida por Gonlad.
GONLAD: ¿Dónde crees que vas? (grita mientras corre, alcanza a Leyenel a quien aferra por la cintura con los dos brazos) No volverán a separarme de ti...(Gonlad empieza a acariciarle el pelo) No, mi bella princesa...
Leyenel le propina un codazo, Gonlad suelta un gemido pero no la suelta, y la noquea con la empuñadura de su espada.
GONLAD: Era necesario para que seamos felices... vamos, mi amor
Gonlad se aleja.
Insgrimur llega al lugar corriendo y con la espada en mano.
INSGRIMUR: ¿¡Quién está ahí?! ¿Leyenel?
Pero ya no hay nadie.
Gonlad por su parte camina cargando con Leyenel, adentrándose en el bosque. Pero Tamiak aguarda, junto al chaman, en mitad del camino.
Se encuentran frente a frente. Tamiak habla delante de Gonlad:
TAMIAK: Parece que tienes razón, chaman, los Larcock sufrían locura obsesiva, has hecho bien tu trabajo. Bien, Gonlad, ahora entrégamela...
GONLAD (mirando al chamán) Yo creía que éramos amigos... ¡¡pero todos estáis en contra de nuestra relación...!! Ya sé...vosotros también sois secuaces del diablo... seguro...
TAMIAK: Venga, que no tengo tiempo para tus jueguecitos. Entrégamela.
Gonlad desenvaina la espada.
GONLAD: Leyenel será para siempre mía...
Gonlad blande la espada en una embestida frenética.
Tamiak esquiva el golpe con facilidad sin tener que depender de su espada. Gonlad pasando de largo frena, para arremeter de nuevo contra Tamiak, quien ahora si que desenvaina su espada, parando la estocada de Gonlad. Tamiak aferrando su espada, imponiendo un fuerza descendente hace bajar el filo de Gonland, pero éste a su vez lo realiza ascendente bloqueándose mutuamente. Se miran, Tamiak sin inmutarse, sin ningun rasquicio de cansancio y Gonland con locura y sus ojos inyectados de sangre.
Tamiak de un brusco movimiento y deshaciéndose del bloqueo, empuja hacia atrás a Gonland, y sin perder tiempo le propina un puñetazo en la cara dejándole inconsciente en el suelo.
Tamiak guarda su espada, y se acerca hacia el cuerpo inconsciente de Leyenel, uniéndose a él el chamán.
CHAMÁN: Este es un gran paso hacia Yanna...
TAMIAK: Rea se encargará del siguiente... y último...
El chamán sonríe. Tamiak, serio, da la vuelta y empieza a marchar sin mirar atrás.
TAMIAK: Cogedla.
De los matorrales emergieron cuatro soldados y apresaron a Leyenel.

"Causas perdidas"
Capítulo 28
El día empieza aclarar. Insgrimur regresa al campamento, encontrándose con una pequeña sorpresa, Leyenel no está. Con unos golpes bruscos despierta a Enaril.
ENARIL(medio dormida): ¿Qué sucede...?
INSGRIMUR: Es Leyenel, ¡no está!
Enaril sale de la tienda y se queda de pie. Insgrimur está a punto de perder los estribos.
INSGRIMUR: ¿¡Dónde está, Enaril?! ¿Por qué no la has vigilado?
Enaril le mira, con desprecio.
ENARIL (alza la voz): Oyeme bien, ignorante. No es a mí a quien debes culpar. Y tranquilízate, debemos buscarla.

"Corazones solitarios"
Capítulo 29
Enaril e Insgrimur buscan a Leyenel, gritando su nombre y apartando cada arbusto. De repente Enaril se percata de las huellas de Leyenel, y se agazapa a examinarlas.
ENARIL: Insgrimur, me parece haber encontrado sus pisadas, son recientes. Se dirigen hacia el bosque... Puede que aún estemos a tiempo...
INSGRIMUR: ¿Qué quieres decir con “puede”? ¡Por supuesto que no le va a pasar nada!
Insgrimur empieza a caminar, ofendido, en dirección al bosque.
Llegan al lugar donde Gonlad noqueó a Leyenel.
ENARIL: Parece que las pisadas cambian...
INSGRIMUR: Estas son pisadas de botas, sin duda. Pero aquí parece que desaparecen las pisadas de Leyenel...
Insgrimur levanta de golpe la cabeza con los ojos muy abiertos, sin querer admitir lo que ha deducido.
ENARIL: La han raptado.
INSGRIMUR (murmurando): No...
ENARIL: Tenemos que seguir estas huellas, Insgrimur.
Las pisadas les conducen hasta Gonlad, que se encuentra estirado en el suelo, boca abajo. Hay sangre en el suelo. Insgrimur lo engancha por la camisa y lo levanta sin miramientos. Gonlad abre los ojos y se queja. Tiene la cara ensangrentada.
ENARIL: Gonlad ¿que diablos haces aquí?
INSGRIMUR: Contesta... ¿qué haces y dónde está Leyenel?
Gonlad se levanta, mira a Enaril e Insgrimur y muestra una sonrisa dulce.
GONLAD: Sí, estoy delante vuestro...
INSGRIMUR: ¡¡¡Basta ya de estupideces!!! ¿¡qué has hecho con Leyenel?!
GONLAD: Nadie me ha hecho nada... un pequeño rasguño, nada, jejeje...
INSGRIMUR (con cara de asco): Estás loco o qué...
ENARIL (pone una cara seria): No te fíes, Insgrimur, su obsesión por Leyenel le ha trastornado, ahora él es Leyenel...
INSGRIMUR (flipando): ¿Pero que dices tu ahora?
GONLAD: No quiero compartir mi vida contigo... Eso que dije fue un error que debo borrar...
INSGRIMUR: ¿Qué diablos dices, loco?
Gonlad arremete con fuerza a Insgrimur. La rabia de Gonlad hace retroceder a Insgrimur, que cae al suelo. Gonlad comienza a propinar patadas a Insgrimur.
GONLAD: Has sido el causante de que Gonlad no fuera feliz, tu lo has matado, yo vengaré su muerte.
Gonlad saca su espada y la alza sobre Insgrimur, calculando. La punta de la espada está a punto de clavarse en Insgrimur.
ENARIL: ¡Déjale, bastardo!¡tu no eres ella!
INSGRIMUR: ¡No! No hagas caso a Enaril. Tienes razón Leyenel, Gonlad no merecía sufrir...
Gonlad se queda con la espada en alto, mirando a Insgrimur.
Insgrimur aprovecha para levantarse poco a poco, siempre a pocos centímetros de la punta de la espada de Gonlad. Poco a poco empieza a desenvainar su espada.
GONLAD (Afligido, baja la mirada): No merecía morir, yo le quería...(de repente alza su mirada hacia Insgrimur, fijamente, una mirada helada, que pronto se transforma en ira) ¡Quién dice que Gonlad ha muerto!
La furia asesina de Gonlad sacando fuerzas y velocidad golpea de nuevo, pero Insgrimur prevé el golpe parándolo con su espada.
GONLAD: No permitiré que tu y tus secuaces os quedéis con Leyenel, es mía
INSGRIMUR: ¿Qué secuaces?
GONLAND: ¡Tus secuaces, diablo! ¡Los que se la han llevado!
Se separa los filos para asestar nuevos golpes, el rechinar del golpeo de las espadas resuenan sin parar.
Insgrimur y Gonlad están igualados en fuerza y velocidad, pero el cansancio se apodera de los combatientes. Se miran fijamente jadeando de cansancio.
INSGRIMUR: No tiene sentido que continuemos esta locura, los dos queremos recuperar a Leyenel...
GONLAD: Tu sólo la quieres alejar de mí...
Las estocadas finales de ambos combatientes se alzan. Como si alguien detuviera el tiempo, se acercan lentamente, mostrando cara de agresividad... Gonlad arremete contra Insgrimur en una estocada horizontal, pero Insgrimur se agacha y aprovecha para hundir la hoja en el costado de Gonlad.
Gonlad, cogiendo aire para sus últimas palabras, habla con voz quebrada: GONLAD: Solo he estado desde un principio, y solo me quedaré junto a mi locura...
Insgrimur apoya un pie en Gonlad y tira hacia atrás agarrando la espada para desclavarla de su cuerpo, tirando a Gonlad hacia atrás, que no se vuelve a levantar.
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Notapor Javi » 28 Nov 2004, 16:09

"La esperanza es el sueño del hombre despierto"

Capítulo 30
Enaril e Insgrimur caminan, mientras Insgrimur va limpiando su espada de sangre con un pañuelo.
INSGRIMUR: Esto ha sido obra de Tamiak. ¿Quién sino va a necesitar a Leyenel? Si me seguía la pista a mí habrá dado con ella, y puesto que quiere abrir el sello de Yana, no podía dejar que llegásemos nosotros antes.
ENARIL: No está todo perdido, Tamiak necesita que esté viva. Tenemos que seguir nuestro propósito, estar en las puertas de Yanna cuando llegue Tamiak e intentar rescatar a Leyenel, es lo único que podemos hacer.
INSGRIMUR: Pero aún le falta otra cosa para romper el sello...
ENARIL: La sangre del último Yarok...(mira hacia Insgrimur)... Tu sangre.
INSGRIMUR: El muy canalla, la utilizará de señuelo para atraernos, debemos ser cautos al llegar.
ENARIL: Si eso parece, tendremos que ser prudentes, el final de nuestro viaje está cerca...
INSGRIMUR: Si le sucede algo a Leyenel... no se lo perdonaré... maldito bastardo...

"Puñaladas inocentes"

Capítulo 31
A media tarde deciden descansar. (El encapuchado les ha estado siguiendo durante todo este trayecto, a su vez sigue Rea).
ENARIL (sofocada): Insgrimur, necesito descansar...
INSGRIMUR: Tranquila, quédate aquí. Avanzaré un poco hasta encontrar el camino y volveré a buscarte.
Enaril asiente y prepara el campamento. Insgrimur se marcha.
De repente Enaril sube la mirada despacio sin perder los nervios.
ENARIL: ¿Cuanto tiempo llevas siguiéndonos?
Encapuchado se queda en silencio. Aparece Insgrimur de repente.
INSGRIMUR: No lo he encontrado... pero si seguimos por aquí supongo que... Hombre, el viajero espiritual, ¿qué te trae por aquí?
Insgrimur sigue avanzando hacia ellos sonriendo y el encapuchado se desplaza hacia él en silencio.
El encapuchado sostiene una daga que esconde su manga,
y se acerca despacio hacia Insgrimur. Cuando se encuentran cara a cara, la mirada del encapuchado se posa en Insgrimur.
ENCAPUCHADO: Tengo que solventar un error del pasado...
ENARIL: ¡¡NOOOO!!
El encapuchado clava inmediatamente la daga cerca del corazón de Insgrimur, quien se desploma hacia delante, pero el encapuchado no lo deja caer, y lo sostiene entre sus brazos. Mientras el encapuchado habla, el cuerpo Insgrimur va resbalando hacia abajo hasta hacer arrodillarse al Encapuchado, que lo sostiene.
ENCAPUCHADO: Era necesario que lo hiciera, hijo... si llegases a Yanna... sería el final para todos. (hunde la cara en el cuerpo de Insgrimur) No me guardes rencor.
El encapuchado deja el cuerpo en el suelo. Enaril llega corriendo.
ENARIL: Insgrimur...
Enaril se arrodilla junto a Insgrimur, y busca la mirada del encapuchado, y ve cómo las lágrimas le resbalan por la cara.
Un momento de silencio. Enaril le mira fijamente, muy seria.
ENARIL: Eres el padre de Insgrimur, Yarok...
El encapuchado se retira, y aparece Rea, que mira a Enaril furiosa, y ella también la mira, pero con tristeza.
REA (con ira): “No sólo me la ha jugado una vez, sino ¡¡dos veces!! Mierda, ahora sí que me puedo despedir de mi mano (Rea se gira, camina unos metros y vuelve a girarse). Mi más profundo pésame (se ríe y se va).

"Ni lágrimas me salen solo guardo toda mi tristeza en el interior"

Capítulo 32
La noticia de la muerte del último de los Yarok se extiende rápidamente entre los Almaerüm y Xamar, las antiguas razas de Yana. Tristes se encuentran, malditos para convivir junto a los humanos.
En un arroyo, dos figuras miran el reflejo del arroyo. Son un chico y una chica jóvenes y llevan una túnica de marfil, una túnica ceremonial. Tristes y desamparados. Dos figuras más están sentadas con los ojos cerrados en el otro extremo del arroyo.
Una gran dama, de pelo largo rubio, alta, delgada, con los ojos azules-verdosos se acerca, entregando una flor a cada una de las figuras.
Todos están vestidos al estilo Almaerüm.
Figura A: “Ya ni mencionar el Alvalhe-naë puedo, el mero hecho de hablarlo me trae recuerdos de Yanna...”
Figura B: Nuestra última oportunidad, el Yarok de la profecía, se ha ido...junto a él nuestras esperanzas...
Figura A: Sólo nos queda vivir malditos en tierras extrañas...
Figura B: En tierras de humanos...
Gran Dama: Malditos ya fuimos desde que nos expulsaron de Yana...
Las dos figuras se giran hacia la gran dama y luego devuelven la mirada al arroyo.
La gran dama se arrodilla junto al arroyo dejando caer unos cuantos pétalos, y vemos como los pétalos viajan arroyo abajo.
Gran Dama: Un tributo a los difuntos...

"Sino te queda nada, al final sólo existe la venganza"

Capítulo 33
En el salón del trono, Tamiak con una pose de poder, se encuentra sentado pensativo, junto a él se encuentra Chaman. Dos puertas se abren dejando pasar a Rea, que se arrodilla cuando está cerca del trono.
Tamiak muestra una corta sonrisa de arrogancia que le caracteriza.
TAMIAK: ¿Dónde has dejado a nuestro querido Yarok?
Rea sin levantar la mirada, está asustada:
REA: Ha habido un pequeño contratiempo señor.
Tamiak se levanta del trono, pero no violentamente sino con tranquilidad. Rea ve como pasa por su lado, y traga saliva pensando lo peor.
Tamiak pasa de largo de Rea, hasta llegar a un mueble con decoraciones.
Mirando hacia las decoraciones:
TAMIAK: Un contratiempo...esto significa que me has fallado...(con brusquedad lanza todas las decoraciones al suelo, que se hacen añicos, y alza la voz ) ¡¡¡Me has fallado por segunda vez!!! (Camina hacia Rea, que corre hacia la otra punta de la habitación, pero Tamiak vuelve a acercarse a ella y la coge por la solapa de la ropa) Estúpida, a ver qué es lo que has hecho... ¿¡que ha pasado con el Yarok?!
REA: El encapuchado, señor... Él mató al Yarok... se me adelantó.
TAMIAK: ¿¡¡¡QUÉÉEÉ?!! (Coge la silla que está a su lado y la estrella contra la pared, haciéndola pedazos) ¡¡¡Ha acabado con mis sueños de abrir Yanna!!! (da unos traspies enfurecido, sujetandose la cabeza. Entonces se calma y respira entrecortadamente, y dice) Por segunda vez te ha burlado, y por segunda vez me has fallado... (la empuja con fuerza dirección a las puertas. Ella se estrella) Me lo vas a traer, porque créeme, sufrirá... Ahora ¡¡¡vete!!!
Rea tambaleándose un poco, por el miedo que ha pasado, consigue ponerse en pie, abre el pomo de la puerta temblando exageradamente y sale corriendo abandonando la sala...

"No hay viento favorable para el que no sabe donde va"

Capítulo 34
El encapuchado se encuentra en la taberna, ahogando sus penas en alcohol, y medio borracho le habla a quien está al lado suyo. Le cuesta articular las palabras, y rodea con el brazo a un amigo de fatigas, o quizás una persona que toma para desahogarse.
ENCAPUCHADO: Entonces fue cuando me acerqué, y le dije...(Se pone serio levantando el dedo índice) “Tengo que detener un error del pasado”, casi sin darme cuenta, lo había matado..., si, seguro que pensarás: “Maldito borracho”. (alza la voz enfadado) Dime lo piensas, eh lo piensas...(al cabo de unos segundos se ríe) “Cada decisión lleva su propio destino...”
HOMBRE: Claro, todo eso del destino está bien... oye conozco otra taberna donde la cerveza es de buena calidad... te invito a unas jarras. Hacía tiempo que nadie hablaba conmigo...
ENCAPUCHADO: Creo que... el destino me dice que vayamos a esa taberna...
Saliendo de la taberna, sale el encapuchado ayudado por el desconocido, pero no se dirigen hacia la taberna, sino a un callejón. Cuando se meten por él, Rea junto a unos soldados les tiende una emboscada: cinco soldados tapan la salida y delante se sitúa Rea acompañada por dos soldados, uno a cada lado.
HOMBRE: Bueno yo he cumplido mi parte del trato...
Rea le lanza una bolsa de dinero, y se marcha.
El encapuchado está en lamentables condiciones, se mantiene en pie oscilante. De repente las piernas le fallan y se cae al suelo. Dos de los soldados de detrás lo alzan y lo sujetan. Mientras está inmovilizado Rea se acerca al encapuchado, y le propina una bofetada.
ENCAPUCHADO: Bonita caricia....(Rea con rabia le arrea un puñetazo en el estomago. Encapuchado lanza un gemido de dolor.) Y buen gancho...
REA: Me has tomado por tonta, me la has jugado dos veces... Mírate en qué condiciones te encuentras... apestas...
ENCAPUCHADO: Tú también, ricura...
Rea se queda mirándole cara a cara, con odio. Finalmente habla a los soldados con voz airada:
REA: Lleváoslo, el señor Tamiak espera...
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Javi
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Notapor Javi » 29 Nov 2004, 16:55

"No es todo oro lo que reluce"
Capítulo 35

Chaman va descendiendo por las escalera. Mientras desciende, se van escuchando gritos de agonía. Abre la puerta de la sala de tortura, el encapuchado se encuentra en el suelo con sus ropajes hecho añicos y ensangrentado. Tamiak sujeta su espada en la mano derecha, y Rea desde la esquina contempla el espectáculo sin decir nada.
TAMIAK: Grita lo que quieras, ¡ni aunque me lo pidas te daré una muerte rápida! Vas a sufrir lentamente...
El encapuchado, exhausto, articula unas palabras que le cuesta decir:
Chaman empieza a estudiar al encapuchado, y le empiezan a venir visiones, visiones del pasado del Encapuchado, su identidad.
TAMIAK: Mal nacido, ahora sí que vas a sufrir...(Levanta la espada para asestarle un golpe fatal) Prepárate...
Empieza a descender la espada rápidamente. La hoja se hunde en el hombro del encapuchado, que grita de dolor.
CHAMÁN: Señor, deténgase , señor...
TAMIAK: ¡Te he dicho que no me distraigas, maldito chamán!
CHAMAN (histérico): Yana todavía puede ser suya...
TAMIAK: No estoy para acertijos, chamán... ¿qué quieres decir?
CHAMÁN: El individuo que está en el suelo, es el padre de Insgrimur... Es un Yarok.
Tamiak se gira sorprendido. De fondo se oyen gemidos del encapuchado.
TAMIAK: ¿Un Yarok?
Tamiak deja caer la espada al suelo, a un par de metros de él, y se limpia las manos con un pañuelo que le ofrece Rea.
TAMIAK: ¿qué me estás diciendo, chamán?
CHAMÁN: Que aún no está todo perdido...

"Oscuras torturas"
Capítulo 36
En una habitación en semipenumbra, Tamiak está de pie frente al Encapuchado, que permanece atado en una silla. Su estado es lamentable, debido a las palizas que ha recibido.
ENCAPUCHADO: Tortúrame lo que quieras, si consigues matarme habré ganado yo... Y todas tus esperanzas perdidas... ¿por qué no lo aceptas, Tamiak? para el mundo no eres nada...
TAMIAK: Tienes más aguante del que esperaba, no hay forma de hacerte cambiar de idea, por lo que veo.
ENCAPUCHADO: Acéptalo, Yana escapa a tus expectativas. ¿Por qué no nos vamos a la taberna de al lado y brindamos por aquellos sueños que se nos escapan?(empieza a reírse)
TAMIAK: No creas que no te mataría, pero hay otras formas de convencerte.. Chaman, procede...
ENCAPUCHADO: “Lo siento chaman, si me fuera tu rollo no te diría que no, pero no eres mi tipo.”
Chaman hace un gesto con la cabeza, la señal para que los dos soldados
sostuviesen la cabeza del Encapuchado y sostuviera la mirada en dirección de Chaman. Chamán mira fijamente al encapuchado, agarrandólo fuertemente por la capucha.
Chaman (murmurando): Te voy a robar el alma, bastardo. La voy a hacer mía. No te resistas, ya no eres dueño de tu mente. Cede a mis palabras, pierde tu propia vida... Dame tu mente... Obedecerás a tu señor Tamiak, jurándole lealtad... Omni dea, sare aedon ecterum... Equaie asis enerum... (ahora alza la voz y se pone a gritar, acercándose al máximo a la cara del encapuchado) Navirë dias um!!! Navirë sencuaia!! Seneïa nara bade deaa!!!!
Sus últimos gritos retumban con la pantalla en negro.

Vuelven las imágenes. El encapuchado con la cabeza baja, no se le ven los ojos. Se levanta con mucha dificultad, y da unos traspies. El Chaman se aparta un poco.
CHAMÁN: Creo que ha funcionado. Ahora es tu súbdito más leal, Tamiak...
El encapuchado de repente coge al chaman por el pescuezo y le mete un puñetazo en la cara sin soltarlo; el chamán grita como una rata. Lo tira al suelo y se coloca encima suyo, y se dispone a pegarle de nuevo.
TAMIAK: ¡Quieto!
El encapuchado se congela.
TAMIAK: Apártate de él inmediatamente.
El encapuchado se levanta y el chamán se levanta sin perderle de vista y corre hacia una esquina, atemorizado.
TAMIAK: Mírale, al final se ha convertido en mi perrito faldero. Sólo nos queda “convencer”(usa un tono irónico) a la Xammar...
CHAMÁN: No harán falta los conjuros para ella, bastará con la fuerza...
TAMIAK: Pronto, muy pronto la inmortalidad encerrada en Yanna será mia...(mirándose el puño mientras lo cierra y sonríe).

"Tierras extrañas"
Capítulo 37
Tamiak acompañado por cinco soldados, llegan a tierras extrañas, pero ni rastro de las puertas. La triste Leyenel está atada, llevada por dos soldados. Tiene la cabeza baja, el pelo enredado y el vestido sucio y rasgado.
Encapuchado, como de un zombi se tratase, no se mueve del lado de Tamiak. La capucha le tapa la cara en todo momento.
CHAMAN (mirando hacia todos lados): Aquí deberían estar las puertas de Yanna...
TAMIAK (nervioso): ¿Deberían estar?, ¿o no tienes ni ideas donde estamos?
El chamán rebusca en su bolsa y extrae los manuscritos.
CHAMAN (empieza a leer los manuscritos): “Sólo la unión de un Xamar y un Yarok romperán el sello...” Creo...
TAMIAK: ¡¡Que te has perdido!! ¡¡Eso es lo que crees, imbécil, te has reído de mí todo este tiempo!! (la mano de Tamiak se desliza hacia la empuñadura de su espada)
CHAMAN (sobresaltado y con voz temblorosa): No, señor, es aquí, estoy seguro. Ahora tenemos que hacer cumplir la profecía.
TAMIAK (se tranquiliza): Explícate, chamán, no me hagas perder el tiempo. (Su mano se aleja de la empuñadura para enderezarse la ropa)
CHAMÁN: La unión de un Xamar y un Yarok... Ellos son la llave para abrir la puerta. Yana fue cerrada con la sangre de muchos Yarok (desliza una mirada sobre Leyenel y Encapuchado, y vuelve a posarse en Tamiak) La sangre de ambos abrirá Yana...
Tamiak sin demora, coge a Leyenel, y avanza unos pasos sujetándola mientras ésta da un trapiés sin levantar la vista del suelo. La empuja y ella cae al suelo. Entonces Tamiak se pone de cuclillas enfrente suyo y le acaricia el pelo.
TAMIAK: Querida Leyenel... un acto histórico va a suceder aquí... volverás a ver tu preciada Tierra...
Leyenel le dirige una mirada llorosa e implorante. Su cara está sucia.
Tamiak ante esa mirada sonríe y se alza.
TAMIAK: ¡Eh, tu, Yarok! Ven aquí. Debes juntar tu sangre con la suya, Yarok... es una orden.
Las figuras de Chaman y Tamiak retiran ligeramente. Encapuchado saca una daga, y con la otra mano sujeta el brazo de Leyenel. Leyenel gime e intenta desquitarse, pero apenas tiene fuerzas. El encapuchado le provoca un corte en el antebrazo de Leyenel. Su sangre empieza a resbalar por su brazo y gotea en el suelo. Él se hace lo mismo en el brazo que sujeta a Leyenel.
Acto seguido tira la daga al suelo y sube las manos por los brazos de Leyenel, hasta que sus dos cortes quedan uno encima del otro. A Leyenel se le caen las lágrimas, temblorosa. Las sangres se unen.
La inquietud se manifiesta. La avaricia de Tamiak se manifiesta en su rostro. Chaman mira muy excitado el espectáculo, brotan gotas de sudor de su frente.
Entre el Yarok y la Xamar, empieza a manifestarse una niebla, engullendo a todos. La niebla no es demasiado densa, deja espacios visible. Las pulsaciones de Tamiak se aceleran, estaba esperando este momento desde hace mucho tiempo, no se atreve a parpadear.
Unos ruidos extraños se oyen de fondo, como unos pasos exagerados que sobresaltan al grupo. Con cada paso que da, atemoriza a los soldados, impulsados por huir; se miran unos a otros con miedo, pero su devoción a Tamiak les hace quedarse en su sitio.
TAMIAK: Algo se dirige hacia aquí...
CHAMÁN: Algo del pasado se acerca...
TAMIAK (dirigiéndose a sus soldados): Estad en alerta, puede que nos aguarde un combate...
Encapuchado mira con los ojos muy abiertos hacia la niebla mientras siguen sonando los pasos. Su expresividad muestra terror, y murmura, aterrorizado:
ENCAPUCHADO: Takhisis... (va retrocediendo poco a poco)
TAMIAK: ¡Tú, quédate aquí!
El encapuchado parece no escucharle, retrocede. De la niebla sale una mujer muy bella con una traje largo de hechicera color oscuro.
TAMIAK: Chamán, ¿y ahora qué?
CHAMAN (eclipsado): Takhisis... La hechicera que selló Yana.

"Usar la venganza con el más fuerte es locura, con el igual es peligroso, y con el inferior es vileza"
Capítulo 38
Takhisis se va acercando. Lleva un larguísimo vestido extraño y va de azul claro y blanco.
Tamiak muestra arrogancia en sus palabras.
TAMIAK (con ironía): Por fin se muestra ante nosotros la grandiosa hechicera Takhisis, la que no permitió la entrada de los humanos a Yanna.
Parece que el pasado vuelve a repetirse... la lucha por Yana y su
inmortalidad...
Ante su sorpresa, Takhisis pasa de largo cerca suyo sin mirarle.
TAKHISIS: No te escondas, cariño. Huelo a Yarok.
Cámara desde detrás del encapuchado, Takhisis le está mirando sonriente.
TAMIAK (desenvainando su espada): ¡¿Cómo osas darme la espalda?! ¡Te vas a enterar de que nadie se burla de un descendiente de Thorkar!
Tamiak da un espadazo a Takhisis con todas sus fuerzas. Takhisis levanta un dedo y se para la espada. Tamiak hace fuerza (en vano)
TAKHISIS: La poca inteligencia que caracteriza a tu raza se denota en ti. ¿Acaso crees que tú has descubierto Yana, iluso? ¿Qué tú has descubierto los manuscritos? Qué fáciles sois de manipular los humanos...
TAMIAK (furioso): ¡Eso es mentira, yo encontré esos manuscritos!
TAKHISIS: Me divierte ver como te humillas tu sólo. Yo he sido la responsable que los encontraras. Sabía que al encontrarlos, el ego humano no se resistiría a ellos.
TAMIAK: Eres una necia si piensas que me lo he de creer.
TAKHISIS: Estúpido mortal. ¿Acaso crees que te hubiese dado Yana?
Tamiak retrocede sin perderla de vista, con rabia, y grita:
TAMIAK: ¡Soldados, matad a la bruja!
Los soldados se miran unos a otros, respirando entrecortadamente por el miedo. Tres de ellos se deciden a acercarse a Takhisis con la espada en alto. Takhisis da media vuelta, dándoles la espalda, y suenan los gritos de agonía de los soldados.
TAKHISIS: Mírate, humano. La avaricia te corroe. El egoísmo te tiene preso como un pájaro encerrado. Hace tiempo que has muerto.
Takhisis se vuelve de nuevo y queda frente a Tamiak, a unos metros. Los dos soldados que se habían quedado quietos están en el suelo, jadeando, y reaccionan dejando las espadas ahí y saliendo corriendo.
TAMIAK (casi sollozando): Mis soldados... con un solo gesto... (se sujeta la cabeza con las manos) ¿¡cómo es posible?! (Dirige una mirada hacia Chaman) Chamán, ¡haz algo!, no te quedes ahí parado como un cobarde...”
Takhisis lanza una mirada penetrante al chamán. El chamán ahoga un gemido, está sudando. Empieza ahogarse y cae al suelo.
Al chaman le cuesta articular las palabras:
CHAMÁN: Señor... escape...
El chamán muere. Tamiak se pone en cuclillas ante él.
TAMIAK (zarandeando a Chaman): Chaman...desgraciado, despierta. No debes morir...
Takhisis se acerca y se para justo a su lado. Le mira desde arriba (ella está de pie).
TAKHISIS: ¿Ahora crees que sin mí hubieses encontrado Yana? Mírate, ¿dónde está aquel poderoso guerrero?. Sólo eras poderoso por estar rodeado de gente que te respetaba. Ahora que estás solo no eres nadie...
Tamiak suelta un grito y se cae por el barro, y retrocede corriendo y sale de escena. Algo realmente patético.
Una voz se alza a espaldas de Takhisis.
ENCAPUCHADO: ¿Y todo para qué, Takhisis?
TAKHISIS: Durante todo este tiempo pensaba que quería vivir sin mi hijo, pero he estado siguiendo toda su vida, incluso he conquistado sus sueños. Él nada sabía de su pasado, ni de su mundo. Por eso decidí hacer todo esto para atraerlo hacia mí.
ENCAPUCHADO (riendo): Todo esto ha sido provocado por una madre que quería recuperar a su hijo perdido. Que enternecedor.
Takhisis le habla sin hacer caso de su burla, permanece seria.
TAKHISIS: ¿Dónde está Insgrimur?
El encapuchado se pone serio y mira hacia todos lados. Entonces mira a Takhisis fijamente unos instantes.
ENCAPUCHADO: Yo maté a nuestro hijo.
Entre ambos reina durante unos instantes el silencio.
TAKHISIS: Pues tu vas a ir detrás de él...
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Notapor Javi » 30 Nov 2004, 11:35

"Sendas solitarias"

Capítulo 39
Encapuchado empieza a doblegarse ante Takhisis, con una mueca de Dolor.
TAKHISIS: Vas a sufrir como ha sufrido nuestro hijo, cobarde.
ENCAPUCHADO (agonizando): ...Cometes... error...todo fue...
TAKHISIS (sonriendo jocosamente): “Perdona, pero no entiendo bien que dices...”
De repente una voz se alza.
INSGRIMUR: ¡Ya basta!
Takhisis libera al Encapuchado debido a la interrupción del grito, que cae al suelo, exhausto.
Encapuchado desde el suelo, mira los pies poco a poco elevándose hasta la cara. Ve a Insgrimur y a Enaril detrás. Insgrimur no le mira a él, sino tiene la vista alzada en la hechicera. Enaril sí que mira al encapuchado.
ENCAPUCHADO: Hijo...
TAKHISIS (se gira): Insgrimur, hijo mío...
INSGRIMUR: ¿Quien te crees que eres? por tu culpa ha sufrido gente que me
importaba. No echo culpas a Tamiak, ¡la causante de este dolor eres tú!
TAKHISIS: Tenías derecho conocer tu sangre... lo he hecho por ti...
INSGRIMUR: Pues ahora lo sé, ¡¡y me da asco!! ¡¡¡¡me da asco ser hijo tuyo!!!!
TAKHISIS: No me puedes decir eso, Insgrimur. Es él quien quiso acabar con tu vida, hijo, no yo. (lo dice señalando al encapuchado).
INSGRIMUR: Sí, ¡y yo también lo hubiese hecho en su lugar!. Enaril lo ha visto. Él no quería que se abriese Yana, le amenazaste con destruirla. Tiene más honor del que tú nunca tendrás.
TAKHISIS: Insgrimur, no te confundas... eres lo importante para mí...
INSGRIMUR: Has estado todo este tiempo sola, madre, y ahora te arrepientes de ello. Pero ha diferencia de ti yo descubrí la amistad. Abandona Yanna ahora que puedes, y conoce al ser humano, quien no tiene poder, pero sabe por qué luchar.
Takhisis camina sutilmente (en dirección a Leyenel)
TAKHISIS: No me esperaba esto de ti.. Insgrimur, entristeces a tu madre..
Takhisis llega al lado de Leyenel y la coge de la mano.
LEYENEL (llorosa): ¡Insgrimur!¡No puedo moverme!
TAKHISIS: He estado observándote todo este tiempo. Eres más importante para mi hijo que yo.
INSGRIMUR: ¡¡Noo!!
Takhisis saca una daga blanca y se la pone en el cuello a Leyenel.
LEYENEL: Insgrimur, te quiero...
Takhisis raja el cuello a Leyenel, quien permanece unos segundos gimiendo de pie, entonces Takhisis deja de darle la mano y Leyenel cae al suelo muerta.
Enaril cae al suelo sollozando.
INSGRIMUR (con lágrimas en los ojos): ¡Maldita arpía, ¡¡¡has destrozado mi vida!!!!
TAKHISIS (sonriente): Aprenderás, Insgrimur, que la envidia es destructora... y no se puede luchar contra ella... (alza la voz) pues ¡¡¡Acéptalo!!! ¡¡Fue la envidia de los humanos por Yanna la que provocó tantas guerras, fue la envidia por los que viven en paz la que hizo que tu padre te abandonase, y fue tu envidia por los que viven felices la que te hizo matar a tantos de ellos!!! ¡¡¡La envidia gobierna la Tierra y carcome a los que en ella viven!!!
INSGRIMUR: ¡¡Madre, aléjate o te mataré!! La culpa no es de la envidia, ¡¡la culpa es tuya!!
TAKHISIS: Aún cuando yo muera, sufrirás los castigos de la envidia y la avaricia sobre tu cuerpo. ¿Por qué crees que era tan ansiada Yanna? Ahí no existía nada de esto. Ahí todos respetaban a los demás y nada era de nadie. Si permitía que los humanos entrasen, Yanna dejaría de ser tierra mística. El hombre siempre querrá tener lo que tiene su hermano, y robará para ello.
Nada más decir esto, su cara cambia a cara de sorpresa y de su boca brota un hilo de sangre. Se mira y tiene una raja en diagonal en todo el pecho que prácticamente la corta en dos (trozos de carne y de vestido se entrelazan ensangrentados). En segundo plano está el encapuchado, agachado y detrás de ella, con su espada ensangrentada, que acaba de blandirla contra Takhisis.
ENCAPUCHADO: Así es como realmente se solucionan los errores del pasado.
Takhisis, sonriente, avanza hacia Insgrimur y le da un gran abrazo. Insgrimur la retira de un empujón y corre hacia Leyenel. Se agacha junto a ella y le da golpecitos en la cara.
Justo a su lado está el encapuchado.
Encapuchado (negando con la cabeza): Insgrimur. Está muerta.
INSGRIMUR (desesperado): ¡¡¡Enaril!!! ¡¡revívela como hiciste conmigo!!
Enaril se acerca con lágrimas en los ojos.
ENARIL: No puedo, Insgrimur. Su alma ya se ha escapado. Tú... no habías muerto todavía.
Insgrimur se pone en pie y da un abrazo a Enaril.

"Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto."

Capítulo 40
En el castillo, Rea se encuentra sentada en el alféizar de una ventana. Desde allí arriba ve a Tamiak venir arrastrándose y gimiendo, tembloroso, lleno de barro, sin una bota y con la ropa rota. Rea gira la cara hacia el interior de la habitación, sabiendo que su trabajo al servicio de Tamiak había terminado.

"Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero"

Capítulo 41
A unos metros del suceso.
INSGRIMUR: Lamento todo lo que ha pasado...
INSGRIMUR: Te perdono, padre, sé que hiciste lo que debías hacer. Al fin y al cabo sigo aquí.
ENCAPUCHADO: ¿Cómo lo lograsteis?
ENARIL: Le alcancé antes de que la muerte se lo llevara.
Enaril avanza unos pasos y contempla el paisaje, de espaldas a ellos.
ENCAPUCHADO: “¿Le alcanzaste...?
INSGRIMUR: “Es uno de los muchos misterios que caracterizan a Enaril. (se pone un poco más dramático) Pero Dolek y Leyenel...lamento su pérdida...”

De repente el encapuchado queda con la vista fija en un lugar. Insgrimur gira la cabeza hacia donde mira su padre.
Ven a Takhisis caminando con su largo vestido ensangrentado, muy lentamente pero fluido, camina de espaldas, alejándose.
ENCAPUCHADO: La muerte la ha rechazado. Ella tenía razón. Esta tierra, al fin y al cabo, es territorio de perversión. La gente la olvidará y se transformará en un mito, pero su doctrina estará presente en todos los tiempos, como ella, sin que los humanos quieran aceptarla como realidad.
Encapuchado se levanta, a punto de partir.
INSGRIMUR: ¿Hacia dónde te diriges?
ENCAPUCHADO: Mi lugar ya no es Yanna. No voy a entrar en ella. (mira con los ojos entrecerrados por el sol hacia el cielo y hacia su alrededor) Soy un Yarok, y he fallado como guardián. Viajaré para redimirme, y tomaré una decisión. (mira a su hijo) Debes saber Insgrimur, que tome la decisión que tome, estoy orgulloso de ti.
INSGRIMUR (extendiéndole la mano): Que tengas buen viaje, padre. Quizá volvamos a vernos.
El encapuchado le coge la mano con firmeza.
ENCAPUCHADO: Construid juntos una nueva Yanna. Y lo hagáis demasiado bien... pues no tardaríais en enfrentaros de nuevo a la codicia de los hombres.
INSGRIMUR (asintiendo con la cabeza): Cuídate, padre.
Encapuchado empieza alejarse, desapareciendo del lugar.
Insgrimur coge a cuestas el cuerpo de Leyenel, y parte junto a Enaril hacia Yanna (hacia el sol). De repente Insgrimur se para.
ENARIL: ¿Qué sucede?
INSGRIMUR: Creo que no ha sido buena idea abrir el sello, Enaril. Esto desatará guerras, envidias y viejos odios. Tengo miedo que al construir un nuevo mundo se destruya (habla cabizbajo).
ENARIL: Lo harán. Pero todo empieza y termina, se crea y se destruye. Y cada vez que sea destruido, crearemos uno nuevo. No dejaremos que el caos se apodere de este mundo.
INSGRIMUR (sonríe): Ya que hemos llegado hasta aquí...
Reanudan la caminata de nuevo, pero cuando dan unos cuantos pasos, Insgrimur vuelve a detenerse.
ENARIL (extrañada): ¿Y ahora que sucede?
INSGRIMUR: ¿Cómo se llamará mi padre?

___________________________________________________________________

Bueno chicos y chicas esta historia concluye aki espero q os haya gustado o al menos gracias por haber llegado hasta aki. No sé cuando volvere a scribir, puede q sta semana, la semana q viene o dentro de dos... No es algo q sepa pero stare en contacto por aki ;)
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